Estación de metro Carpetana (Madrid)

Viajar en el metro es también instructivo. Sobre todo a nivel histórico si se hace a través de la línea ferroviaria madrileña. En concreto sobre la línea 6 (distrito de Carabanchel), cuya una de sus estaciones, la de Carpetana, alberga un yacimiento paleontológico de excepcional interés, y además es visitable. Aquí se han hallado más de 15.000 restos de fósiles de animales que datan de la época prehistórica del Miceno, en un periodo que abarca entre 23 y cinco millones de años atrás. En concreto, los de aquí tienen una antigüedad de 14 millones de años. Un lugar no turístico, de esos que no aparecen en las guías de viaje convencionales.

El fenomenal conjunto arqueológico alberga, entre otros fósiles, mandíbulas de caballo primitivo, restos de mastodontes, rinocerontes, rumiantes, tortugas gigantes y restos de otro tipo de carnívoros. No son los únicos vestigios óseos encontrados. Asimismo, se han obtenido piezas de una especie de lobo e incluso fósiles de anficiónido, una especie de oso-perro, en el subsuelo de Madrid.

Fósiles del yacimiento del metro de Carpetana de Madrid

El gontoferio o mastodonte ocupa una de las vitrinas del museo del metro de Carpetana.

El yacimiento fue descubierto mientras se realizaban las obras del metro en dicha estación. Ahora, el lugar se ha convertido en un museo para el público con la recreación de los paleoambientes de aquella época en largas vitrinas. Otros dos espacios, sitos en un vestíbulo y a la entrada de dos ascensores de la estación, acogen sendos paneles que muestran lo que se representa en los dos yacimientos recuperados.

El primero de ellos tiene un panel en vinilo con las imágenes que representan el paleoambiente que existió en el primero de los yacimientos hallados, localizado a diez metros por debajo del segundo, en el que aparecieron numerosos restos, en su mayoría correspondientes a mastodontes de la especie Gonphotherium angustidens. Otros fósiles, pero estos de flora, de polen, han proporcionado varios granos de sauces, álamos, robles, hayas y abetos del Miceno.

En el segundo yacimiento paleontológico se ha recreado en una amplia zona que permite el tránsito de viajeros, el paleoambiente y los biótopos que existieron en lo que hoy ocupa la Carpetana hace alrededor de 14 millones de años, donde se encuentran representadas algunas faunas de por aquel entonces y cuyos restos se han obtenido durante las excavaciones. Muestras de antiguos osos-perro, osos-lobo, felinos, tortugas gigantes, rinocerontes o jabalíes completan esta nutrida y variada muestra.

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El tigre de dientes de sable habitó en Madrid hace millones de años.

Aquí, el viajero hallará dos amplias vitrinas que exhiben réplicas de restos fósiles recuperados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Como la mandíbula de suido (un jabalí primitivo), fauces de rinoceronte, mandíbulas de osos-lobo, otras de anquiterios (pequeños caballos primitivos con tres dedos) y mandíbulas de osos-perro.

Junto a uno de los accesos a la estación de metro madrileña, se ubica tras un gran ventanal una reconstrucción a tamaño real de un gonfoterio o mastodonte, similar a un elefante. En el yacimiento se ha encontrado un maxilar de dicha especie. Para completar la visita museográfica, a lo largo de 45 metros de pasillo, el viajero podrá contemplar un gran panel de cómic serigrafiado que relaciona la historia del metro de la capital, la construcción de la propia estación, con la fauna aparecida en la Carpetana.

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Paneles expositivos en la estación de metro madrileña.

Quien se muestre interesado en visitar este área expositiva, debe tener en cuenta su horario de apertura al público: de 6 a 1.30 horas, mientras permanece abierta la estación de metro. Merece la pena. Una vez conocido el itinerario, el viajero tiene más opciones de emprender otras rutas históricas por la capital y alrededores. También resulta de interés acercarse hasta otro extraordinario yacimiento paleontológico de mamíferos prehistóricos, como es el Cerro de Batallones.

Si se prefiere otro tipo de lugares para visitar en Madrid, buenas alternativas son dos ciudades Patrimonio de la Humanidad como Alcalá de Henares y Aranjuez, monumentos como el Cerro de los Ángeles o excelsos palacios como El Escorial y su biblioteca. Y ahora toca descansar tras este extenuante periplo. La oferta de alojamientos en Madrid es amplia y variada, adaptada a todo tipo de bolsillos. El viajero puede encontrar hoteles a muy buen precio si indaga un poco por la Red.

Dónde dormir: Hotel Praga; alle de Antonio López, 65, 28019 Madrid; teléfono: 914690600.

Dónde comer: Amar Eurokebab Pizzería; Avenida Nuestra Señora de Valvanera, 115 (Madrid); teléfono: 914611718.

Mapa Carpetana Madrid

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La Sima de los Huesos (Burgos)

La mayor acumulación de fósiles humanos del mundo está aquí. La historia del ser humano halla su origen en la Sima de los Huesos, ubicada en el yacimiento arqueológico de la Sierra de Atapuerca, a 16 kilómetros de la capital. En concreto, en una pequeña oquedad de la Cueva Mayor. Concentra unos 2.000 restos de una treintena de individuos que murieron hace unos 400.000 años. La única especie humana reconocida es el Homo heidelbergensis, un antepasado de los neandertales, especie que en nuestro territorio se ubicó mayoritariamente en los alrededores de la Cueva de El Sidrón (Asturias)

Con casi 4.000 metros cuadrados topografiados, el complejo de galerías que conforman la Cueva Mayor es casi inaccesible por su estrechez, escasa ventilación y la gran humedad que existe. Junto a los huesos encontrados hay en esta gruta uno de los mayores yacimientos pertenecientes a la Edad del Bronce de toda la Meseta Norte y la enigmática pintura rupestre de un caballo.

entrada al conjunto arqueológico de atapuerca

Trinchera del yacimiento de Atapuerca.

La excepcional colección de fósiles hallados en Atapuerca ha sentado las bases de la evolución de la humanidad. Todos los fósiles europeos desde hace más de 500.000 años hasta hace 30.000, cuando desaparecen los últimos neandertales, forman una única línea evolutiva diferente de la línea asiática y de la africana de ese tiempo. Los restos de la Sima de los Huesos son preneandertales y descendientes del europeo más antiguo encontrado hasta la fecha, el Homo antecesor, descubierto en otro yacimiento de Atapuerca, en la Gran Dolina.

Destaca el hallazgo, de entre los restos humanos de la Cueva Mayor de Atapuerca, de numerosos cráneos, como el número 5, de la especie Homo heidelbergensis. Considerado el mejor conservado del mundo, recibió popularmente el nombre de Miguelón en homenaje al ciclista Miguel Indurain. También resultan curiosos los apelativos dados a una pelvis, Elvis, o Excalibur a una herramienta de cuarcita.

restos fósiles homo heidelbergensis atapuerca

Cráneo nº 5 de Homo heildebergensis, conocido como ‘Miguelón’./ José Manuel Benito

Juan Luis Arsuaga, uno de los directores de las excavaciones de Atapuerca, considera que la Sima de los Huesos pudo ser incluso el primer cementerio de la historia al haberse encontrado allí huesos de todo un esqueleto de homínido, incluso los más pequeños y frágiles. Sostiene que los 32 individuos, tras su muerte debieron de ser llevados allí por sus congéneres mientras duró la costumbre y hasta que el grupo desapareció del lugar, lo cual podría ser la evidencia más antigua conocida de práctica funeraria.

No sólo fósiles de humanos pueblan la Sima de los Huesos. También se han encontrado restos de animales carnívoros o micromamíferos, que han devenido útiles para realizar dataciones en el tiempo y evaluar su antigüedad. De entre ellos, se ha atestiguado la presencia de elefantes, megaceros (un férvido de gran tamaño), équidos, bisontes o rinocerontes.

conjunto fósiles sima de los huesos atapuerca

Los trabajos son continuos en la Sima de los Huesos.

Los yacimientos de Atapuerca en Burgos son únicos en el mundo. Junto al de la Sima de los Huesos, en el de la Gran Dolina y Galería se han encontrado fósiles humanos pertenecientes a tres especies diferentes que se sucedieron en el tiempo: junto al Heildebergensis, el Homo antecesor, de un millón de años de antigüedad, y el Homo sapiens, nuestro directo antepasado.

Recientemente, la campaña de excavaciones de Atapuerca ha sacado a la luz una lasca de sílex de tres centímetros que corresponde a un cuchillo tallado por algún especimen de Homo hace 1.400.000 años, lo que le convierte en el vestigio de la presencia de homínidos más antiguo de la sierra y la pieza más antigua jamás encontrada en Atapuerca. Ha sido en la Sima del Elefante. Sin duda, Atapuerca es uno de los lugares no turísticos que más apasionados a la historia atrae.

Y todo esto no ha hecho más que empezar… Lugares con historia sigue rastreando el pasado.

 

Dónde dormir: Centro de Turismo Rural Casarrota La Campesina; Calle Encimera 10; 09199 Olmos de Atapuerca (Burgos); info@casarrotalacampesina.com; teléfonos: 699273856 y 947264966.

Dónde comer: Restaurante Comosapiens; Camino de Santiago, 24 y 26; 09199 Atapuerca (Burgos); teléfono: 947430501; restaurante@comosapiens.com.

Plano de Atapuerca

Yacimiento Els Vilars de Arbeca (Lérida)

En la comarca de Les Garrigues, cerca del pueblecito olivarero de Arbeca, se ha encontrado un pequeño e interesante poblado prehistórico, en realidad un castillo (la Fortalesa), Els Vilars de Arbecacuyo poblamiento abarca desde el siglo VIII a.C. hasta el año 325 a.C. Se trata de una visita que los aficionados a los castillos y a la arqueología no se pueden perder.

El poblado parece diseñado por un ingeniero militar de carácter moderno: su muralla circular, de cinco metros de ancho y otro tanto de altura, estaba flanquea por 12 grandes torres de frente semicircular. Un foso inundable de 15 metros de anchura y cuatro de profundidad rodeaba el castillo. Sus características de defensa hacían del recinto una fortaleza casi inexpugnable.

yacimiento els vilars de aberca

Fortaleza de Els Vilars de Arberca.

El terreno comprendido entre la muralla y el foso estaba guarnecido con piedras clavadas al tresbolillo (es decir, los denominados ‘caballos de Frisia’) para imposibilitar los movimientos de un atacante que hubiera salvado el foso. Las viviendas se apoyaban en la muralla, lo que delimita una calle circular. En el espacio central hay otras viviendas en torno a una gran cisterna.

Habitado ininterrumpidamente durante 400 años, desde la Primera Edad del Hierro, Els Vilars adoptó la cultura íbera 200 años después de su fundación. De aquí nació el pueblo de los ilergetes, quienes tuvieron a Indíbil y Mandonio como principales representantes. Ambos caudillos combatieron con fiereza contra los invasores cartagineses y romanos, a quienes vencieron en unas cuantas batallas.

Una de las entradas al yacimiento de Els Vilars de Aberca

Puerta Norte del yacimiento./CRPU Mascançà

El yacimiento está declarado Bien Cultural de Interés Nacional porque se trata de un conjunto histórico y monumental excepcional, único en nuestro país. Y es que hace casi 3.000 años ya estaba ocupado este territorio. Sus habitantes levantaron paredes, torres, casas, hornos, plazas y calles, todo ello rodeado por una muralla que los protegiese del enemigo. El poblado dejó de ser aldea para transmutarse en fortaleza.

A escasos cuatro kilómetros de los restos del poblado ilergete el viajero llega hasta la localidad más próxima, Arbeca, que se sitúa alrededor de una colina, en cuya cima se ubican los restos del antiguo y poderoso castillo de los Duques de Cardona, que tiene su origen en una fortaleza árabe conquistada a mediados del siglo XII.

Runas de la fortaleza ibera de Els Vilars de Aberca

Vista oeste de Els Vilars de Arbeca./CRPU Mascançà

El viajero interesado en llegar hasta este precioso e histórico lugar debe saber que, desde la ciudad de Lérida tiene que tomar la carretera N-240 hasta Les Borges Blanques; allí coger el desvio a Arbeca, y mediante la C-233 seguir hasta que vea un cartel indicativo de La ruta dels Ibers. Si toma este desvío llega al yacimiento.

De los lugares con encanto para los amantes del pasado y las ruinas históricas, el yacimiento de Els Vilars de Arbeca es un buen ejemplo. Al viajar por España se descubren maravillas arqueológicas como esta, que merecen que el viajero prepare la maleta y decida disfrutar de una escapada de fin de semana, al menos. Si quiere, puede ampliar su estancia y visitar otros enclaves históricos cercanos, como Ripoll y Besalú, en Gerona, o Montblanc y Horta de Sant Joan en Tarragona.

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Dónde dormir: Salat Resort; Carretera Nacional 240, km. 71; Les Borges Blanques (Lérida); teléfono: 973142414.

Dónde comer: Benet Restaurante; Plaça de la Constitució, 21; Les Borges Blanques (Lérida); teléfono: 97314231.

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Iruña-Veleia (Álava)

En el año 2006 tuvo lugar, en el municipio alavés de Iruña de Oca, a escasos 10 kilómetros de Vitoria, un descubrimiento que es aún motivo de polémica: aparecieron más de 300 ostraca (inscripciones sobre restos de cerámica) en dos casas del siglo II que contenían aparentemente jeroglíficos egipcios e inscripciones cristianas y, lo más sorprendente, una lista de palabras en euskera de los tiempos del Bajo Imperio (siglos III-IV)

Dicho hallazgo, de confirmarse, proporcionaba 600 años más de antigüedad a la aparición de los primeros vocablos en lengua vasca escrita. La polémica aún no está cerrada, aunque es cierto que muchas autoridades han dudado de la veracidad del hallazgo, lo que no quita la importancia del yacimiento arqueológico de Iruña-Veleia, que abarca más de 1.500 años de historia.

ruinas de una domus en iruña veleia

Restos de una antigua domus romana en Iruña-Veleia./Txo

El interés de Roma en Veleia pasaba porque estaba situada en el trazado de la vía que unía Astorga y Burdeos, en cuyas cercanías crecían urbes tan importantes como Pompaelo (Pamplona) o la propia Veleia. La urbe alcanzó su época de auge durante los siglos I y II; llegó a ocupar hasta 80 hectáreas y contar con una población entre los 5.000 y 10.000 habitantes.

Según puede comprobarse de las excavaciones, en la Edad del Hierro ya existió un poblado en Iruña, y sobre sus ruinas se levantó la ciudad romana. Algunos historiadores consideran que fue destruida en el siglo IV y allí, años después, volvieron a establecerse los templarios. En toda la zona se han hallado monedas, vasijas y estatuas que se conservan en el Museo Arqueológico de Vitoria. De entre los hallazgos del periodo prerromano sobresale la denominada Estela del Jinete, una lápida que representa un guerrero a caballo sobre un creciente lunar.

restos de la muralla de iruña-veleia

Parte de las murallas de Iruña-Veleia./Txo

La historiografía también constata que a mediados del siglo XIV estaba instalado en la zona de Iruña un priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, cuyos edificios estaban en pie hasta bien entrado el siglo XIX. Sus encomiendas ponen de relevancia el lugar, al ubicarse en la en la antigua vía romana que unía Astorga con Burdeos y que se convirtió asimismo en un importante enclave del Camino de Santiago.

La visita al que fue el oppidum resulta una útil herramienta para conocer cómo se vivía en tierras vascas durante la época romana. A la llegada del yacimiento, el visitante se topa con la muralla a base de grandes sillares de caliza blanca. Tras ella, pueden apreciarse los vestigios de la domus de Pompeia Valentina, con un espectacular mosaico; la domus del mosaico de los rosetones, el sótano de una vivienda en el cardo (eje norte-sur), los cimientos de un posible templo de fines del siglo I o los restos de barracones militares que acogieron a la Cohors I Gallica.

lápida de la estela del jinete de iruña-veleia

Estela del jinete hallada en el yacimiento alavés./Zarateman

El yacimiento arqueológico de Veleia, declarado Conjunto Monumental, es, sin duda, el más importante no solo de Álava, sino quizás de todo el País Vasco. El viajero interesado en su visita, debe saber que es posible hacerlo de martes a viernes de 11 a 14 horas y de 16 a 18 horas (de 11 a 14 horas fines de semana y festivos) La talla del conjunto de Iruña-Veleia está a la altura de otros de tipo romano conservados en la península como Itálica, Tarraco, La Olmeda o Baelo Claudia.

Con la cámara al hombro cual reportero avezado en lides de mayor peligro, las imágenes que este vídeo ofrecen al viajero le introducen en el pasado de Iruña-Veleia con las piedras y restos arqueológicos como mudos testigos. Toca ahora guardar silencio y dejarse llevar para descubrir uno de los lugares con historia que permanecen en Euskadi:

Dónde dormir: Denda Hotel; Poligono Industrial San Jose de Los Llanos 14; 01230 Iruña de Oca (Álava) teléfono: 945364908.

Dónde comer: Iruña Bar Restaurante; Langraiz Etorbidea, 21; 01230 Iruña de Oca (Álava); teléfono: 945371261.

Cancho Roano (Badajoz)

Se trata de uno de los hallazgos de la arqueología española más espectaculares descubiertos en el último tramo del siglo XX. También uno de los que más misterio y polémica han generado entre los especialistas. El yacimiento extremeño de Cancho Roano alberga un templo tartésico a un par de kilómetros de la localidad de Zalamea de la Serena, construido entre los siglos VI y IV antes de Cristo que fue quemado y oculto bajo tierra dos siglos después de haberse edificado. Hasta que a un vecino de Zalamea, 2.500 años después, le dio por levantar su campo de encinas.

Algunos historiadores han relacionado los restos de este palacio-santuario con la mítica Atlántida que describió Platón. Otros tachan esta tesis carente de solidez científica. Según un estudio de National Geographic, Tarsis, ciudad mencionada en la Biblia y que se identifica como la capital de Tartesos, podría ser la misma urbe que describía el filósofo griego.

Según Platón, Tarsis (que se ubicaría en la actual Doñana) sufrió terremotos y tsunamis hasta que fue destruida y los supervivientes se adentraron tierra adentro en busca de un lugar más seguro. Quizá en aquel viaje llegaron hasta la actual Extremadura. Y en los restos de Cancho Roano se han encontrado muchas muestras de la cultura tartésica, o lo que podría ser lo mismo, la cultura de los atlantes.

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Recreaión virtual del palacio-santuario de Cancho Roano.

Cancho Roano está conformado por un conjunto de edificaciones estructuradas en torno a un edificio central elevado sobre una terraza de piedra, que está rodeado por una serie de largas y estrechas naves articuladas en pequeñas habitaciones donde se encontraron restos de ánforas, pesas y molinos. Todo ello, a su vez, es circundado por un ancho foso excavado en la roca de escasa profundidad que delimita un espacio de unos 2.000 metros cuadrados. La función que tenía queda más o menos clara: por un lado, religiosa, debido a los altares que contiene; por otro, defensiva, por sus proporciones y dispositivos.

Sobre la zona arqueológica del conjunto tartésico mejor conservado de la península ibérica se suceden tres etapas constructivas: la primera del siglo VI a.C., con muros de adobe sobre una base de mampostería; una segunda fase se llevó a cabo entre 500 y 450 a.C., y una tercera, entre 450 y 375 a.C. La atribución de Cancho Roano a Tartesos se limita solo a un nivel inferior de excavación (nivel D). A la época donde emergió esta civilización (siglos IX al VII a.C.) corresponden los restos de fondo de cabaña soterrados debajo de los más voluminosos que son ahora visibles (nivel A)

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Vist aérea del yacimiento tartésico.

Varios elementos tratan de alabar la conexión de Cancho Roano con la Atlántida de Platón. Uno de ellos es la forma del altar, que recuerda a uno de estilo faraónico y que vendría a confirmar las relaciones de los atlantes con los egipcios tal y como describe el filósofo griego. Otro es una estela de piedra grabada en la que aparece un guerrero con una lanza junto a una serie de círculos concéntricos, que podrían significar la ciudad que defiende, y cuya forma se asemeja a la propia Atlántida.

Para el viajero que quiera conocer algo más de la historia de este palacio-santuario, tiene en el lugar un pequeño museo que descubrir. El yacimiento está cubierto por una enorme estructura metálica. El centro de interpretación alberga una gran maqueta interactiva y algunos objetos originales encontrados en Cancho Roano; los hallazgos más valiosos se muestran en fotografías y vienen a confirmar que allí se movió gente que mantenía contacto con los pueblos mediterráneos del momento: griegos y fenicios.

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Restos de alzados en el interior de la zona arqueológica.

El yacimiento de Cancho Roano, declarado Monumento Nacional, resulta de obligada visita para los amantes de la historia y también del misterio y la aventura, como no puede ser menos. Un ambiente bucólico y sosegado otorgan a este vídeo una maravilla de la arquitectura prehistórica que se conserva en nuestro país. Disfrutad en silencio de esta joya:

Dónde dormir: Hotel Trajano; Carretera Cruce, 0; Zalamea de la Serena (Badajoz) Teléfono: 924 780 282.

Dónde comer: Restaurante Calderón de la Barca; Plaza de Calderón de la Barca, 39; 06430 Zalamea de la Serena (Badajoz) Teléfono: 924 78 01 96.

Cástulo (Jaén)

El subsuelo de localidad de Linares tiene historia, sin duda, pero su superficie no le va a la zaga. Así lo demuestra el Museo Arqueológico casi monográfico dedicado a la ciudad iberorromana de Cástulo, localizada a apenas cinco kilómetros, cuyas ruinas son visitables en su término. Si el viajero toma la carretera JA-4102 en dirección a Torreblascopedro deberá estar atento a un desvío a la izquierda que está señalizado. La máquina del tiempo le conducirá a un yacimiento que milenios atrás fue lustroso.

Cástulo se erigió como una importante ciudad íbera, capital de la región de Oretania. La ocupación de la zona ya tuvo lugar en el 3.000 antes de Cristo, en plena Edad del Bronce, donde algunos agricultores se establecieron en comunidad para crear la denominada Cultura de los Silos.

Ruinas de la ciudad de Cástulo

Ruinas de la ciudad de Cástulo.

A partir del siglo X a.C. a Cástulo se la considera un centro neurálgico de la periferia del reino de Tartessos debido a sus importantes y fecundos yacimientos minerales, lo que motivó la atracción comercial de griegos y fenicios. Ya en época ibérica, Cástulo se alzó como uno de las fortalezas urbanizadas de postín de lo que hoy es Andalucía y por extensión, de la península. De hecho, acuñó moneda propia.

Sus ambiciones territoriales le llevaron a expandirse hasta Ciudad Real por el norte, Málaga por el sur, Gibraltar por el oeste y Cartagena por el este. No obstante, el emergente poder militar de los cartagineses les llevó a la apropiación de la ciudad en el año 208 a.C. tras duras escaramuzas.

restos romanos castulo

La ciudad andaluza alcanzó notoriedad en época íbera y romana./paleorama

Pero apenas dos años después, la nueva potencia del Mediterráneo que ya era Roma, a manos del ejército de Publio Cornelio Escipión, se hizo con Cástulo. La Oretania desapareció y la urbe fue incorporada a la provincia de la Tarraconensis. A pesar de estar bajo el yugo romano, Cástulo mantuvo su estatus de ciudad avanzada para la época. Sobre todo, después de aliarse con Roma, que resultó vencedora, en la Segunda Guerra Púnica frente a Cartago. Permitieron que Cástulo pudiera explotar los yacimientos de metal de parte de Sierra Morena.

Los restos que todavía hoy perduran en tierras andaluzas corresponden al pasado de Cástulo como ciudad romanizada. Contó con un gran teatro que posiblemente dispusiera de anfiteatro. Bajo dominación visigoda, la ciudad jienense dispuso de una sede episcopal, interrumpida en el siglo VII tras trasladarse el obispado a la pujante ciudad de Beatia (Baeza). Comenzó ahí su declive, que se agudizó con la llegada de los árabes.

Cástulo Mosaico cuatro estaciones

Mosaico dedicado a las cuatro estaciones hallado en Cástulo./Kordas

Su suerte expiró en el siglo XIV. Las ruinas de Cástulo, entre ellas unas imponentes murallas, sirvieron de cantera para las florecientes ciudades de Baeza y Linares. Una de las ciudades iberorromanas de mayor trascendencia para el devenir del territorio de la península agonizó de una forma lamentable. Menos mal que la historia todavía la recuerda.

El viajero interesado en visitar los restos de la urbe deben dirigirse al centro de recepción de visitantes los martes por la tarde, de miércoles a sábado de 9 a 14 horas y de 15.30 a 18.30 horas (en invierno; hasta las 20 horas en verano), y los domingos y festivos solo por la mañana. Un teléfono al que puede llamar es el 953609389.

Ruinas y restos de Cástulo

Un centro de recepción acoge a los viajeros que visitan el yacimiento.

Mosaicos de una gran belleza y en un estado casi perfecto de conservación hallados en Cástulo dan pie para que la imaginación del viajero, al ver este vídeo, se retrotraiga a la época de esplendor y auge que alcanzó esta zona de Andalucía en tiempos de la dominación romana de la península. Tan solo tiene que dejarse llevar:

Dónde dormir: Hotel RL Aníbal; Calle del Cid Campeador, 11; Linares (Jaén); teléfono: 953650400.

Dónde comer: Restauante La Casona; Calle Santiago, 7; Linares (Jaén); teléfono: 953601157.

El Sidrón (Asturias)

El Concejo de Piloña, en concreto el término municipal de Borines, enclavado en un privilegiado entorno natural, esconde una joya del pasado humano: la cueva de El Sidrón. Se trata de la mayor cavidad asturiana de calizas no carboníferas, aunque su principal interés reside en su valor biológico (sirve de refugio a especies de quirópteros y coleópteros) y, por encima de todo, en su valor prehistórico, ya que alberga el yacimiento neandertal más importante de toda la Península Ibérica.

Se presenta al viajero que lo visita como un vasto complejo kárstico con diez entradas conocidas que se agrupan en varios sectores: el Sector de la Tumba, que incluye la cueva y el sumidero de la Tumba; el Sector de la Cabañina, que comprende la cueva y sumidero de la Cabañina y las cuevas del Sidrón; los pozos de Aura y el Sector de la Salelagua, con la cueva y resurgencia de Salelagua. El desarrollo total topografiado es de 3.226 metros, y se distribuye en tres niveles: superior, sin circulación de agua, y compuesto por entradas y galerías fósiles elevadas.

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Los arqueólogos trabajan a conciencia en la cueva de El Sidron./elcomercio.es

La amplísima colección de restos óseos desenterrados la han convertido en una referencia obligada a nivel mundial. Tanto es así que gracias a las pruebas obtenidas en El Sidrón se ha podido estudiar un grupo de homínidos que vivieron en este enclave hace 43.000 años. La muestra se compone de un total de 850 fragmentos esqueléticos entre huesos y dientes.

Los hallazgos han tenido lugar a lo largo de varias campañas arqueológicas que arrancaron en el año 2000.En 2004 sucedió un hecho clave: la recuperación de la primera secuencia de ADN mitocondrial, compuesto por cuarenta y siete nucleótidos. Fueron los restos de cuatro individuos distintos los que permitieron recuperar una región entera muy definitoria del ADN mitocondrial. La destacable cavidad de El Sidrón posee, asimismo, pinturas rupestres.

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Cráneos de neandertal hallados en la cavidad asturiana./elcomercio.es

Hace algunos años se encontraron en la cueva los restos de nueve miembros, cinco adultos (dos mujeres y tres hombres), dos adolescentes y dos niños. Todos ellos presentaban buena salud, a pesar de que terminaron siendo víctimas de actos de canibalismo. El Sidrón está declarado como Lugar de interés geológico español de relevancia internacional por el Instituto Geológico y Minero de España.

En 2007, gracias a sus excelentes condiciones, El Sidrón se integró en el proyecto Genoma Neandertal, cuyo objetivo era obtener un borrador del genoma de esta especie. Así, pudo recuperarse el gen MC1R, que regula la pigmentación de la piel y el cabello. Eso permitió determinar que algunos neandertales del yacimiento asturiano eran de piel clara y cabello pelirrojo o bien rubio.

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Caderas con artrosis y huesos de niños correspondientes a restos de neandertales de El Sidrón./elcomercio.es

Según los expertos, la Península Ibérica fue la región europea donde los neandertales coexistieron durante más tiempo con el hombre moderno, aunque el análisis de ADN de los fósiles de El Sidrón invita a descartar una posible hibridación entre ambas especies.

Según explicita el vídeo que os dejo a continuación, los neandertales de la zona de El Sidrón vivían en grupos de baja diversidad genética en los que la heterogeneidad del ADN era aportada por las mujeres, según ha descubierto una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Disfrutad de un apasionante recorrido por los orígenes de la humanidad más primitiva en la propia España:

Dónde dormir: Hotel Coses de la Vita; La Vita, 25; 33549 Arriondas, Parres (Asturias); teléfono: 636130037 y 985840150; www.cosesdelavita.com.

Dónde comer: Casa Marcial; C/ La Salgar, s/n; 33549 Arriondas, Parres (Asturias); teléfono: 985840991; www.casamarcial.com.

Ramales de la Victoria (Cantabria)

En las inmediaciones del río Calera emerge Ramales de la Victoria, cabecera de comarca de barrios típicos y casonas norteñas cuyos orígenes se remontan a la Prehistoria, en concreto a la época del Paleolítico, de lo que dan buena cuenta los vestigios arqueológicos que se concentran a su alrededor. La localidad cántabra también presume de contar con un entorno natural de lustre por ubicarse al pie de importantes picos y montañas.

El hecho de haberse encontrado restos romanos de caminos y puentes en las cercanías de Ramales y su situación estratégica entre la costa y el interior de la península hace pensar a los historiadores que ya era un territorio poblado en la Antigüedad. El origen de la villa tiene lugar hacia el año 1000, documentada en el Cartulario de Santa María del Puerto de Santoña.

Panorámica de Ramales de la Victoria

Panorámica de Gijaba, localidad del municipio de Ramales de la Victoria./Ayuntamiento de Ramales

En Ramales de la Victoria se celebró la popular batalla de Guardamino, en la cual el general liberal Espartero derrotó al ejército carlista del general Maroto. La localidad fue escenario, en 1839, de una contienda que decidió el triunfo liberal en la Primera Guerra Carlista; por ello Ramales se denomina “de la Victoria”. No obstante, el pueblo quedó en ruinas y hubo que reconstruir después los puentes y las casas incendiadas.

El edificio más interesante de la villa es el palacio de Revilladiego, del siglo XVI y que fue propiedad del virrey de México, don Juan Francisco de Güemes y Horcasitas. Otros edificios de esta época son la Casa de Saravia, de estilo clasicista y fachada de sillería, y las escuelas de Gibaja (s. XVII)

De entre la arquitectura civil, dos inmuebles llaman la atención por su estilo clasicista romántico: el Ayuntamiento, construido a principios del siglo XX como conmemoración de la victoria liberal en la batalla de Ramales, y la Biblioteca Juan de Zorrilla San Martín.

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Iglesia de Guadamino.

En Ramales, el viajero puede encontrar tres iglesias parroquiales: la de San Pedro en Ramales (siglo XVIII), San Emeterio y San Celedonio en Gibaja (siglo XV) y Nuestra Señora en Guardamino (siglo XVII). La tradición metalúrgica en las aguas de sus ríos ha dejado aquí en forma de patrimonio varios molinos harineros y antiquísimas ferrerías. También se alzan todavía tres puentes de nombre Gibaja, Puente Viejo de Ramales y Salto del Oso.

La comarca del Alto Asón, a la que pertenece esta localidad norteña, es conocida internacionalmente por la calidad y cantidad de sus cuevas; no en vano existen unas 4.000 cavidades catalogadas, de entre más de 9.000 que existen en Cantabria, con algunos de los sistemas subterráneos más grandes de la región. Es famosa por sus yacimientos arqueológicos y sus pinturas prehistóricas en cuevas como Covalanas, declarada Patrimonio de la Humanidad, Cullalvera, El Mirón o La Haza.

Cueva_de_Covalanas_ramales_victoria

Cueva de Covalanas./Edward the Confessor

Las cuevas de Covalanas tienen dos galerías, pero solo una de ellas contiene pinturas rupestres del Paleolítico Superior, entre las que destacan un caballo y varios ciervos que, según los expertos, se dibujaron al mismo tiempo y hace como mínimo 17.000 años.

Parece ser que esta cavidad natural tenía una función ritual, mientras la del Mirón habría servido como vivienda. La de Covalanas es una cueva de grandes dimensiones con una boca de acceso monumental y acoge las pinturas prehistóricas situadas a mayor profundidad de la Península Ibérica.

Asimismo, la cavidad del Mirón encierra un importante yacimiento arqueológico que abarca desde los tiempos medievales hasta la transición del Paleolítico Medio al Superior, hace unos 40.000 años. Cerca de Covalanas se halla La Haza, que tiene una única sala sita junto al abrigo exterior y alberga representaciones de siete animales, además de otros signos y trazos, encuadrables dentro del estilo III de Leroi-Gourhan.

Pintura rupestre hallada en la Cueva de Covalanas.

Pintura rupestre hallada en la Cueva de Covalanas.

Ramales cuenta con un agradable albergue de montaña que resulta ideal para el viajero más aventurero, ya que además de visitar las cuevas, puede gozar de las distintas actividades que organiza, como senderismo o espeleología, así como buscar tranquilos y recónditos lugares para la pesca.

Ramales de la Victoria celebra cada año la verbena del mantón, una fiesta en conmemoración del hallazgo milagroso de un baúl de mantones de Manila en 1839, a raíz de una escaramuza mantenida en sus proximidades durante las guerras carlistas. El pueblo es un lugar ideal para la práctica del turismo rural. Este vídeo anticipa la inmensidad de sus magníficos espacios naturales:

Dónde dormir: Pensión La Sobana; Avenida Franco, 36; 39800 Ramales de la Victoria (Cantabria); teléfono: 942646102.

Dónde comer: Asador Juancho; Salto del Oso 35; 39800 Ramales de la Victoria (Cantabria); teléfono: 942646549.

Baelo Claudia (Cádiz)

El mejor colofón de un recorrido por la antigua Bética lo puede poner el viajero cuando visite la punta de Cádiz, en concreto de Baelo Claudia, a 12 km al norte de Tarifa. La fundación de la urbe, estrechamente vinculada al mar, tuvo lugar a finales del siglo II antes de Cristo y se desarrolló al amparo del comercio con el norte de África, aunque su principal fuente de riqueza se basó en las industrias de salazón de pescado y la fabricación y comercialización de garum, la salsa más apreciada por los romanos.

Declarado Conjunto Arqueológico por la Junta de Andalucía en 1989, su edad de oro llegó bajo el mandato del emperador Claudio (41-54), de quien recibió la categoría de municipio. Este, ejemplo perfecto del urbanismo arquetípico romano, fue diseñado sobre las coordenadas esenciales del cardus maximus (de este a oeste), en cuya intersección se sitúa el foro con los principales edificios administrativos, religiosos y comerciales (basílica, archivos, templos capitolios, templo de Isis, mercado…)

Restos de la basílica de Baelo Claudia./Anual

Restos de la basílica de Baelo Claudia./Anual

A esta ristra de edificios hay que añadir, para interés del visitante, el teatro, las termas, acueductos y zonas de las industrias pesqueras, englobado todo en el interior de una muralla que acota una superficie de más de 13 hectáreas flanqueado por torres. Tenía cuatro puertas de acceso, en la que sobresalía la puerta este o Puerta de Carteia y la de Gades, al oeste. Ambos accesos delimitaban el decumano máximo de Baelo.

En la parte baja del yacimiento arqueológico se encuentra el sector monumental, que situaba el teatro en la zona de mayor pendiente para aprovechar la inclinación del terreno en la construcción de las gradas. Mientras, en la parte alta de la ciudad los historiadores consideran que pudieron ubicarse las viviendas de la plebe. Todavía se conservan las factorías de salazón, que dieron a Baelo Claudia su renombre, así como el mercado, las termas y uno de los tres acueductos que la abastecieron de agua.

Escultura romana hallada en el yacimiento arqueológico./Anual

Escultura romana hallada en el yacimiento arqueológico./Anual

La zona oeste del foro albergaba el archivo municipal o tabularium, una sala de votaciones, la Curia y una sala de reuniones del senado local. Por su parte, en el lado este de la plaza pública se ubicaban las tiendas o tabernae. El mercado constaba de un patio central con diez tiendas laterales, además de otras cuatro tiendas sitas que miraban al exterior, en la fachada porticada.

La ciudad de la Bética entró en un proceso de decadencia progresivo que se inició a mediados del siglo II, con seguridad favorecido por el terremoto que asoló la urbe en el siglo III, y tras una paulatina regresión culminó con el abandono poblacional de la ciudad hacia el siglo VII.

Capitel romano perteneciente al patrimonio de Baelo Claudia./Anual

Capitel romano perteneciente al patrimonio de Baelo Claudia./Anual

La relevancia arqueológica de Baelo Claudia destaca por la gran cantidad de elementos conservados que permiten una panorámica completa de la antigua polis romana. La visita al yacimiento se inicia en el centro de recepción de visitantes del museo, que consta de dos salas de exposiciones permanentes y una para muestras temporales. En la planta superior se ofrece un marco general de la antigua ciudad romana.  

Si se desea contemplar bien de cerca el conjunto patrimonial y disfrutar de la experiencia, el viajero tiene a su disposición dos teléfonos de información: 956688530 y 956688540, un fax: 956688560, una dirección de correo electrónico: baeloclaudia.ccul@juntadeandalucia.es, y una web: www.juntadeandalucia.es.

Factoría de salazones que aún perdura entre los vestigios de la ciudad romana./Anual

Factoría de salazones que aún perdura entre los vestigios de la ciudad romana./Anual

Las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia merecen una obligada visita de todo viajero que le apasione la historia. Para ir entrando en calor, y como viene siendo la norma por estos lares, os dejo con un más que interesante vídeo que ofrece unas espectaculares imágenes del yacimiento acompañadas de una banda sonora adecuada: la de la película Gladiator:

Dónde dormir: Hotel Puntasur; Ctra. Cádiz-Málaga, km 76; 11380 Tarifa (Cádiz); teléfono: 956684326; hotelpuntasur@cherrytel.com; www.hotelpuntasur.com.

Dónde comer: Restaurante Hurricane; Carretera N-340, Cádiz-Málaga km. 78; 11380 Tarifa (Cádiz); teléfono: 956684919 y 956684919.

Tiermes (Soria)

La ciudad de Tiermes, sita en el norte de España, en los límites de la meseta superior y el valle del Tajo, llama la atención del viajero porque muchos de sus elementos arquitectónicos no fueron construidos, sino tallados en la roca, como en Petra. Sin embargo, la piedra está esculpida con tanta habilidad que existen serias dudas acerca de si las culturas a las que se atribuye Tiermes intervinieron realmente en su creación.

Un yacimiento arqueológico visitable alberga hoy los restos de la antigua urbe, emplazada a más de 1.200 metros de altitud en la provincia castellana de Soria, que fue aliada de Numancia durante las guerras celtibéricas, aunque la historiografía actual desconoce quién ni cuándo se fundó Tiermes.

Restos de la ciudad celtíbera de Tiermes./tretx

Restos de la ciudad celtíbera de Tiermes./tretx

La primera mención del lugar la hizo el matemático y geógrafo Tolomeo en el siglo I, quien alude a Tiermes como ciudad de los arévacos, un pueblo celtíbero. No obstante, en el lugar se han hallado restos poblacionales que se pueden fechar en la época del Neolítico.

La urbe fue sometida por los romanos en el año 98 antes de Cristo. Durante el siglo I devino la capital de una provincia romana, lo que la dotó de infraestructuras como un foro y un acueducto. Tiermes cayó en manos de los visigodos en el siglo VI y de los árabes a principios del siglo VIII. El hecho de que este enclave estuviera situado justo en la frontera entre cristianos y musulmanes originó el declive de la cultura local.

Foro Flavio de Tiermes.

Foro Flavio de Tiermes.

Considerada como la Pompeya española, Tiermes ofrece un recorrido apasionante por su historia. En el yacimiento se pueden descubrir restos como la Puerta del Sol (acceso por el suroeste), el graderío y conjunto de viviendas privadas excavadas en la parte sur, las termas, la Casa de la Hornacinas, la Casa del Acueducto, las murallas, los foros flavio y julio-claudio, la ermita románica, necrópolis celtibéricas o el museo monográfico.

Muchas de las construcciones de Tiermes son insólitas para su época o las culturas de su tiempo, como por ejemplo el sistema de tuberías, que servía para el suministro de aguas como para la evacuación de aguas residuales. Muchas paredes y techos del yacimiento son inusualmente gruesos: paredes de entre 1,5 y 3 metros de espesor.

Busto del emperador romano Tiberio hallado en el yacimiento soriano./Luis García (Zaqarbal)

Busto del emperador romano Tiberio hallado en el yacimiento soriano./Luis García (Zaqarbal)

Asimismo, gran cantidad de los edificios y plazas presentan rampas sobre las que parece adivinarse un sistema de vías de 1,40 metros de anchura. Toda la meseta está surcada por estrechas muescas que, en ocasiones, desembocan en pasadizos subterráneos.

En la década de los sesenta algunos investigadores apuntaron que estos vestigios, más que de su época, parecían propios de un sistema de defensa antiaérea moderna en el que estuviera previsto que los civiles se refugiaran en búnkeres mientras las fuerzas de defensa enviaban el armamento pesado a los lugares correspondientes mediante rieles.

Ermita románica de Tiermes./Malica

Ermita románica de Tiermes./Malica

Conforme han ido avanzando las excavaciones se han descubierto más restos que no se corresponden con las fortalezas de la época, como unos fosos que recuerdan las trincheras de la II Guerra Mundial. Se cree que la ciudad es más antigua de lo que se suponía hasta ahora.

Si el viajero tiene intención de visitar Tiermes debe saber que se organizan en julio y agosto visitas guiadas al yacimiento, de hora y media de duración. Para consultar días y horarios hay que llamar al teléfono del Museo (975352051). Si gustáis, mejor viajar informados antes con la lectura de este post (os doy las gracias por ello) y el vídeo que os dejo a continuación:

Dónde dormir: Hotel Termes; Tiermes 42344; Montejo de Tiermes (Soria); teléfono: 975352055; recepcion@hoteltermes.com; www.hoteltermes.com.

Dónde comer: Redstaurante Tiermes; Calle Yacimiento Arqueologico S/N; 42341 Montejo de Tiermes (Soria); teléfono: 975352055.