Barrio de Triana (Sevilla)

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Triana no es un barrio de Sevilla. Triana es otra ciudad y otro mundo. Aquí reside lo auténtico de los altares, del flamenco, de los toreros, de los carpinteros de ribera, de los menestrales, del baile auténtico, del pescaíto frito y del desgarro popular en corrales de vecinos, muros de cal, arriates de jazmín, dompedro y dama de noche, latas de geranios, fiestas vecinales, la velá de julio, que es su feria propia, algarabía de comadres en el lavadero… Uno de los lugares turísticos de Sevilla con identidad propia, magia y encanto a partes iguales, con una historia que de por sí querrían muchos pueblos y grandes ciudades. Sigue leyendo

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Entrevista a Santiago Posteguillo (escritor)

Lugares con historia retoma la entrevista. Tras la charla mantenida con todo un erudito en historia clásica como es el profesor y escritor Javier Negrete, esta humilde bitácora vuelve a contar con un invitado de lujo. Cultivado como pocos sobre la antigua Roma, es uno de los escritores de novela histórica que mayor expectación despierta entre sus colegas y más éxito de ventas está cosechando sobre el público lector de nuestras letras. Sus admiradores ya se cuentan por legiones. Y nunca mejor dicho. Sigue leyendo

Azuaga (Badajoz)

Si el viajero circula por la N-432 en dirección a Córdoba, llegará a Azuaga, población extremeña que pierde sus orígenes en la Prehistoria como demuestra el dolmen de la Cardenchosa. Lugar fronterizo y estratégico, Azuaga conserva restos de la alcazaba árabe, una de cuyas torres se mantiene en pie. El municipio, núcleo de población más grande de Extremadura en el siglo XVI, se convirtió en uno de los principales focos de emigración hispana hacia el Nuevo Mundo y la colonización de América.

Una crónica del siglo XX atestigua la antigüedad de Azuaga, como lo demuestran sus fuertes castillos casi derruidos, en uno de los cuales, llamado Miramontes, “están enterradas dos hijas del emperador Trajano. También se afirma que en el mismo fue asesinado, de forma traicionera, el caudillo Viriato…”. Al parecer las jóvenes romanas enfermaron, y los médicos les recomendaron sanarse en los baños del balneario de Alange. Al pasar por Azuaga, empeoraron y murieron. Por eso sus restos descansan bajo el castillo. ¿O no se trata más que de una leyenda?

iglesia azuaga

Azuaga cuenta con un patrimonio religioso y civil de importancia./peterdux

Lo que sí es verídico es que junto al castillo se encuentra el Mirador de Viriato. Además, en el pueblo el guerrero lusitano tiene una calle y hasta un festival musical: El Viriato-Rock. La tradición popular también atribuye al Rey Mago Baltasar un tesoro escondido en el cerro del castillo de Miramontes. Sí que es verdad que el origen de la fortaleza está relacionado con la tribu islámica de los Zuwaga, que desde el norte de África se diseminó por buena parte de la península ibérica.

Construida por los musulmanes sobre restos de origen romano, la fortaleza de Miramontes es el principal reclamo histórico y turístico de Azuaga. En la actualidad solo se conservan dos torres cubos, muros de contención y atún que otro cimiento. Fue posesión árabe y luego pasó a manos cristianas.

parque azuaga

La naturaleza también tiene presencia en la localidad extremeña./Jesus_Mancera

La villa, que perteneció a la Orden de Santiago, tiene un casco viejo de singular belleza con plazas y calles que mantienen viva la arquitectura popular y su trazado medieval. Destacan la decoración mudéjar o neomudéjar, según la época, las casas de fachadas barrocas, los notables edificios de principios del siglo XX que no desentonaban con el resto y otros elementos.

La iglesia de la Nuestra Señora de la Consolación (siglo XVI) se inscribe entre los mejores ejemplos de arquitectura de la Baja Extremadura gracias a su fábrica donde se funden los estilos gótico-tardío y renacentista con influjos mudéjares y portugueses. Destacan su torre fachada, sus dos portadas y su decoración. La capilla mayor muestra un bello retablo, y se conserva una pila bautismal en cerámica vidriada de estilo sevillano.

Ermita de san Blal azuaga

Ermita de San Blal de Azuaga./Jesus_Mancera

La iglesia de la Merced, hoy convertida en casa consistorial, presenta líneas mudéjares muy depuradas. Le sigue en interés la ermita del Santo Cristo del Humilldero, del siglo XVII, en la plaza del mismo nombre, bello ejemplo del barroco extremeño con una imagen del Crucificado (siglo XVI)

Un paseo, a últimas horas de la tarde si es verano, ayuda a disfrutar y conocer este pueblo que figura entre los más significativos de la provincia de Badajoz. Como muestra de lo que describen estas líneas, os dejo un vídeo que realiza un recorrido clarificador de lo que ahora Azuaga muestra al viajero que la visita. Sus calles, monumentos, museos, gentes,… su alma, en definitiva, la puedes hallar en Lugares con historia:

Dónde dormir: Hotel Apartamento Rural de Azuaga; Calle de la Carrera, 3; Azuaga (Badajoz); teléfono: 924890619.

Dónde comer: Restaurante La Dehesa; Calle del Padre Tena, 59; 06920; Azuaga (Badajoz); teléfono: 924890664.

Torre de Hércules (La Coruña)

Es el símbolo de La Coruña, sin lugar a la duda. La Torre de Hércules es un faro romano del siglo I de nuestra era (época de Trajano) de la antigua ciudad de Brigantium que alcanza los 68 metros de altura y sigue auxiliando con su luz a los barcos que cruzan frente a las costas gallegas.

Se trata del faro más antiguo del mundo que se encuentra en funcionamiento y el segundo en altura de España, por detrás del de Chipiona (Cádiz), así como el más importante de todo el país. Toda una maravilla arquitectónica que debemos preservar entre todos.

La estatua del caudillo celta Breogán custodia la Torre de Hércules./Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga)

Es una pena que su aspecto original, una esbelta torre cilíndrica, se haya alterado hasta dejarla irreconocible desde que en 1791 la transformaron en una planta de torre cuadrada revestida de sillares de granito por orden de Carlos IV. No obstante, su belleza actual y pasado histórico le han valido el reconocimiento de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Una leyenda popular segura que la torre es obra de Hércules, el semidiós grecorromano, que la levantó para conmemorar su victoria sobre el gigante Gerión. Hércules mató al gigante y enterró sus tres cabezas en un promontorio sobre el que levantó la famosa torre.

La rosa de los vientos señala los puntos cardinales delante de la Torre de Hércules./Maksim

Poco después, llegaría a estas costas la primera pobladora, una tal Crunia, de cuyo nombre procede el de La Coruña. Quizás debamos ver en la leyenda un eco de las navegaciones púnicas y después romanas a las islas Casitérides (las Británicas) en busca del estaño de sus minas, un metal estratégico en la época.

La Torre de Hércules, entre la ensenada de Orzán y el golfo Ártabro, es heredera de la mítica ruta fenicia del estaño desde las islas Británicas y Cornualles hasta Cádiz y Cartago. Otra leyenda, que incluso pudiera ser romana, dice que el autor de la torre fue el caudillo celta Breogán. En el parque junto al monumento hay una estatua del citado héroe.

La Torre de Hércules domina la ciudad de La Coruña./Alessio Damato

En su entorno también se dan cita otras esculturas y detalles vinculados a la torre: la rosa de los vientos, situada a los pies del faro y ante el mar bravío, las tres cabezas del gigante Gerión, el Ara Solis (recuerdo del culto pagano al sol) o un conjunto de menhires.

Una visita a la torre tiene el aliciente para el viajero de disfrutar de sus alrededores marinos. Pero antes se tiene la opción de gozar de una excelente panorámica de la ciudad si se ascienden los 242 peldaños de la escalera de caracol del faro. En total alcanza los casi 70 metros y la luz que desprende se divisa en el mar desde una distancia de 32 millas.

Los menhires que custodian el faro en el Parque de la Torre de Hércules./Jose Luis Cernadas Iglesias

Horarios de visita: Del 15 de junio al 14 octubre, de 10 a 21 horas, y del 15 de octubre al 14 de junio de 10 a 18 horas. Precio: 3 euros (lunes gratis)

El viajero amante de la historia y los viajes tiene una cita ineludible con La Coruña. De la mano de una experta guía local el itinerario visual de este vídeo nos sumerge en el pasado y avatares de la magnífica Torre de Hércules:

fuente: XacobeoVideo

Donde dormir: Hotel Hotil; C/ Galera, 26; 15003 Coruña (A), Coruña, A; teléfono: 981976302.

Donde comer: Restaurante Fado; Circunvalacion 9; 15002 Coruña, A (Coruña, A); teléfono: 981204839.

Zalamea de la Serena (Badajoz)

Por la carretera Ex-413, a tan solo 13 kilómetros de la localidad de Castuera, el viajero llega hasta Zalamea de la Serena (5.000 habitantes) en terrenos regados por el río Ortiga. El municipio extremeño conserva en su vecindad restos históricos de gran valor arqueológico, tales como diversos dólmenes, entre ellos el torrero de la Vieja, o el célebre santuario prerromano de Cancho Ruano.

Durante la ocupación romana se llamó Julipa o Ilipa Menor, municipio que obtuvo el privilegio de acuñar su propia moneda. Tras la conquista árabe recibió su nombre actual. Tomada por don Pedro Yáñez, maestro de la Orden de Alcántara, quedó en manos de la misma y se convirtió en arciprestazgo.

Maqueta del yacimiento de Cancho Roano./Ecemaml

En el siglo XV se fundó en Zalamea de la Serena la Academia Literaria, donde el humanista Antonio de Nebrija escribió su Gramática de la lengua castellana en 1492, el primer intento de reducir a reglas una lengua romance.

Zalamea de la Serena también es conocida por la representación de una de las obras más conocidas de Calderón de la Barca, El alcalde de Zalamea, que se celebra en la plaza del pueblo desde 1994. Es un espectáculo contemplar las evoluciones de los más de 400 vecinos vestidos con trajes de época que participan en la representación como actores aficionados. Aparte de la obra, es todo el Siglo de Oro el que se recrea en la Fiesta del Alcalde: séquitos cortesanos, desfiles de soldados, músicas y chirimías variadas. La fiesta cuenta también con un extenso mercadillo instalado en el castillo y su entorno.

Monumento dedicado a Calderón de la Barca./Luis García

En este término pacense, en una vaguada del arroyo Cagancha, el viajero puede visitar las ruinas de un edificio de inspiración fenicia, cuadrado, de 25 metros de lado, en el que se han encontrado diversos objetos de lujo: calderos etruscos, escarabajos egipcios o pendientes de oro. Tras un siglo de actividad, el edificio fue incendiado y demolido a finales del siglo V antes de Cristo. Después lo colmataron de tierra, lo sepultaron, y se convirtió en un quemadero e cadáveres, última evolución de su espacio sagrado.

Cancho Roano pudo ser un santuario relacionado con alguna divinidad ascética. Pudo ser a un tiempo palacio, santuario y mercado. En sus laterales se han encontrado doce pequeñas estancias en las que se depositaban ofrendas. Está declarado Monumento Histórico.

Dystilo romano ubicado en Zalamea de la Serena./Ecemaml

El viajero no puede abandonar Zalamea sin preguntarse qué es el Dystilo, un infrecuente monumento sepulcral romano formado por dos columnas de 25 metros de altura, hoy adosadas a la iglesia, que se erigió en el año 103, durante el gobierno del emperador hispano Trajano.

El castillo (siglo XV), edificado sobre una vieja fortaleza árabe, presenta planta cuadrangular, con la torre del homenaje del tiempo de Carlos I. En esta fortaleza estuvo el palacio del último maestre de la Orden de Alcántara, don Juan de Zúñiga, así como la célebre Academia Literaria.

Inscripción romana hallada en la localidad pacen./Caligatus

La iglesia del Nuestra Señora de los Milagros, del siglo XIII, tiene en su interior tres capillas de estilo gótico. Por su parte, el convento de las Concepcionistas muestra, en la capilla del Cristo de la Quinta Angustia, una cúpula, artesonado, bellos mosaicos y una imagen de Cristo del siglo XVII.

Bellas imágenes y una cuidada ambientación componen este hermoso vídeo que realiza un sucinto recorrido por la historia y la belleza que aguardan al viajero si visita Zalamea de la Serena:

 

Dónde dormir: Hotel Trajano; Carretera Cruce, 0; Zalamea de la Serena (Badajoz); Teléfono: 924 780 282; http://www.hoteltrajano.es

Dónde comer: Restaurante Calderón de la Barca; Plaza de Calderón de la Barca, 39; 06430 Zalamea de la Serena (Badajoz) Teléfono: 924 78 01 96

Itálica (Sevilla)

Itálica, la ciudad natal de los emperadores romanos Trajano y Adriano, se encuentra a las afueras de Santiponce, a nueve kilómetros de Sevilla. Escipión el Africano fundó la urbe en el año 206 antes de Cristo para retiro de sus veteranos. Se convirtió en la primera ciudad romana fundada en Hispania y también fuera de territorio italiano.

Itálica sigue excavándose. Ya han salido a la luz el anfiteatro, con sus evocadores pasadizos y sótanos, el foro y la calle principal, pavimentada con losas, dotada de anchas aceras y de una capaz cloaca central.

También permanecen ruinas de las casas patricias, con sus patios porticados dotados de fuente central y sus estancias decoradas con bellos mosaicos, entre los que sobresalen los denominados “El Laberinto”, el de “Los Pájaros” y el de “Los días de la semana”.

El anfiteatro es uno de los más grandes del mundo romano, ya que era capaz de albergar a más de 25.000 personas, aunque la ciudad nunca pasó de los 8.000 habitantes. En la arena (su óvalo mide 71 por y 48 metros) se celebraban luchas de gladiadores, simulacros de caza y peleas de animales.

El Teatro, comenzado en tiempos del emperador Augusto, tenía un aforo para 3.000 espectadores. Su cavea es casi semicircular de 77,70 metros de diámetro y delimita la orchestra de 26 metros de diámetro.

Otras grandes contrucciones de la ciudad romana de Itálica son las Domus de la Casa de los Pájaros, la Casa de Hilas, la Casa de la Exedra, la Casa de Neptuno, la Casa del Patio Rodio o la Casa del Planetario.

El Templo de Trajano estaba consagrado al hijo más ilustre de la ciudad, el primer emperador de origen hispano que tuvo el Imperio Romano, cuya máxima extensión fue alcanzada bajo su mandato, en el siglo II de nuestra era. Se encuentra en una plaza de la nova urbs, rodeada por una plaza porticada.

Itálica también contaba con dos complejos termales de carácter público, uno en la ciudad vieja y otro en la ciudad nueva, ambos con piscinas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium), sudatorio (laconicum) y palaestrae de ejercicio.

Aquí os dejo un pequeño reportaje sobre esta cuna de emperadores y que recomiendo visitar: