Valle de Valderredible (Cantabria y Castilla León)

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Reúne las cualidades de todo un hombre del Renacimiento. Ducho en múltiples disciplinas tan variadas como el periodismo, la literatura, la enseñanza, la espeleología, la ilustración o la música, nadie como él conoce casi como la palma de su mano un buen número de lugares de poder, telúricos, especiales, que se reparten por toda la península ibérica. Cómo no, lugares con mucha historia. Colaborador de revistas como Enigmas, Más Allá o Año Cero o el programa de radio La Rosa de los Vientos, ha publicado también libros como Breve historia de las Cruzadas, Lugares de poder o La vida secreta de los Borgia. En la actualidad imparte su sabiduría sobre lugares mágicos y depara de otros asuntos en La Escóbula de la Brújula, junto a Jesús Callejo, una pequeña ventana radiofónica que crece a pasos agigantados. Sigue leyendo

Brañosera (Palencia)

Un pequeño pueblo de Palencia tiene el honor de estar considerado como el primer ayuntamiento español de la historia. Da fe de ello la Carta Puebla que el conde Munio Núñez otorgó a Brañosera en el año 824, que era parte del Reino de Asturias. En la actualidad, más de un millar de años después, sus apenas doscientos lugareños lo celebran con oropel y boato cada 13 de octubre, como no podía ser menos.

Alfonso II El Casto, rey de Asturias y León, reinaba por aquel entonces en tierras palentinas de Castilla, que no eran más que un conjunto de condados dependientes del reino astur, lugar de refugio de los cristianos ante el avance de los árabes por la península ibérica. La masificación de la zona norte de Asturias y la hambruna obligó a muchos cristianos a diseminarse por tierras castellanas en busca de una mejor vida. Y muchos llegaron hasta Brañosera, tierra de brañas y osos.

fachada del consistorio de brañosera.

Ayuntamiento de Brañosera./Kippelboy

Con el fin de reorganizar esa repoblación, el conde que dominaba la zona, Munio Núñez, otorgó la Carta Puebla a sus súbditos dotándoles de derechos, como el uso libre de todo el valle con ciertas condiciones: pagar al conde un feudo, la mitad de la paga que se cobrara a los de las villas cercanas que hubieran apacentado sus ganados en estos terrenos.

De esta forma brotó el Fuero de Brañosera, la primera Carta Puebla, cuya fecha exacta data del 13 de octubre del año 824. Constituye de manera oficial la primera organización administrativa local, lo que daría paso, tiempo después, a los actuales ayuntamientos. Los historiadores también consideran que con su aparición desapareció el régimen feudal en Castilla.

carta puebla de brañosera

Documento original de Fuero de Brañosera.

El documento en sí no se conserva hoy día, pero en el archivo de Silos (Burgos) existe una copia sacada directamente del original, que se conservó en Arlanza hasta el siglo XVIII. Otra copia preside el despacho del presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, en Madrid, que hace oficial que Brañosera es el primer ayuntamiento de España.

Se trata de un documento único, ya que la Carta Puebla, aparte de de ser el primer fuero castellano, es también el más antiguo de entre todos los reinos y territorios cristianos de España. A la altura de la carta-capitular que Carlomagno concedió el año 801 y que contemplaba la protección de los godos e hispanos de la ciudad de Barcelona y del castillo de Tarrasa.

Sirve además, la Carta Puebla, como única fuente oficial que atestigua el linaje y los antepasados del conde Fernán González, quien, según la tradición, lograría la independencia del Condado de Castilla.

estampa de brañosera

La localidad palentina es una villa dotada de mucha historia./vcastelo

La historia de Brañosera, además, se liga a otros acontecimientos y al paso de antiguos pueblos, como que en sus alrededores se ubicó la antigua ciudad celtíbera de Vadinia, uno de los bastiones cántabros contra el asedio del Imperio Romano. Ya bajo el dominio del conde Rodrigo, Brañosera se estableció como zona fronteriza repleta de fortalezas como freno del invasor árabe a partir del siglo IX.

Cuna del municipalismo patrio, Brañosera ha ha sabido convertirse en uno de los grandes lugares con historia de nuestro país. Este vídeo recoge uno de los acontecimientos trascendentes que vive la localidad palentina cada año: el del recuerdo del pueblo y las instituciones al que se convirtió en el primer consistorio español de nuestro pasado.

Dónde dormir: Hostal restaurante San Roque; C/ La Fuente, s/n; Brañosera (Palencia); teléfonos: 979607181 y 979607404.

Dónde comer: Hostal Mesón Cholo; Avda. Conde Munio Núñez, s/n; Brañosera (Palencia); teléfono: 979607273.

La Olmeda (Palencia)

Quien visita la villa romana de La Olmeda, en Pedrosa de la Vega, Palencia, se topa con un universo aristocrático, culto, refinado y enorme (3.000 metros cuadrados) que sirvió de refugio a gran parte de la cultura y el arte de Roma cuando el Imperio tocaba a su fin. Cuenta con un modélico centro de interpretación que facilita las visitas guiadas.

Sin duda, a ello contribuyen sus magníficos mosaicos polícromos, que están entre los más bellos de todo el Occidente del mundo tardorromano. Por su tamaño (171 metros cuadrados) y por su calidad y espectacularidad, destaca el mosaico de la sala principal, en el que aparecen Aquiles y Ulises. La Olmeda es, sin duda, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Península Ibérica.

La villa de La Olmeda cuenta con un modélico centro de interpretación./Oscar from Palencia

Teselas de diminuto tamaño y diversidad de color se van ordenando de manera armoniosa hasta formar escenas: Cazadores a pie y a caballo que acosan a diversos animales, héroes de la antigüedad clásica que nos relatan sus viejas leyendas, y un friso, entre ánades silvestres heráldicos y delfines, en el que los dueños del palacio se inmortalizan en retratos.

Los inicios de la villa, una de las más completas y ricas legadas por la Hispania romana y declarada Bien de Interés Cultural, se remontan a fines del sglo I, si bien fue habitada, sobre todo, en las postrimerías del siglo III. Se trataba de la casa del propietario de una enorme explotación agropecuaria.

Uno de los espectaculares mosaicos de la villa romana./Valdavia

Por fuera parecía un castillo cuadrangular con las cuatro esquinas defendidas por sendos torreones; pero el interior era palaciego, con amplias habitaciones organizadas en torno a un gran patio central, equipadas con termas privadas y calefacción central.

Durante el siglo IV, la villa fue reedificada de nueva planta y en otro lugar; a finales de esta centuria, en tiempos de Teodosio, alcanzó su momento de esplendor. Los honestiores que residieron en la villa de La Olmeda cubrieron los suelos de sus estancias con los más hermosos mosaicos.

Hipocasto localizado en La Olmeda./Valdavia

A finales del siglo V la residencia fue abandonada de forma precipitada, Aún se desconocen las causas de la violencia y destrucción que manifiesta la villa. Fue descubierta en 1968, durante el transcurso de unos trabajos para reducir un pequeño alto en unas tierras de labor propiedad de Javier Cortés Álvarez de Miranda.

En Saldaña, localidad próxima a Pedrosa de la Vega, se completa la visión de la vida en la Roma bajoimperial con la visita al Museo Monográfico de la Villa, en el que se pueden admirar desde las vajillas de cerámica en terra sigillata hasta los ajuares funerarios de las necrópolis.

Villa Almenara emplazada en La Olmeda./Nicolás Pérez

Horarios de visita: De martes a domingo, de 10:30 a 18:30 horas. Precio: 5 euros, grupos, jubilados, estudiantes: 3 euros. Niños gratis.

De nuevo, os dejo con un nuevo vídeo para que podáis comprobar de qué os hablo. Los espectaculares mosaicos romanos que guardan un excelente estado de conservación bien merecen una pequeña escapada para ver La Olmeda:

fuente: cascajera1920

Dónde dormir: La Casona de Doña Petra; C/ Ramón y Cajal, 14; Villarmentero de Campos (a 28 km de la Villa romana de La Olmeda)

Dónde comer: Cantina Sofía; C/ Carretera 45; 34111, Villaluenga de la Vega (Palencia) Teléfono: 979894153

Nicolás Pérez

Carrión de los Condes (Palencia)

Carrión se llama lo mismo que el río que lo recorre. Se trata de un pueblo monumental de pasado medieval con vestigios de antiguas murallas, con iglesias, palacios, conventos y hospitales, además de convertirse en un enclave neurálgico dentro del Camino de Santiago.

En el monasterio de San Zoilo (siglo XVI), con restos románicos del primitivo edificio, están sepultados los infantes de Carrión, don Diego y don Fernando, los que maltrataron a las hijas del Cid Campeador.

Panorámica de Carrión de los Condes./Guillefc

En esta localidad palentina había dos barrios, cada uno bajo la jurisdicción de un conde. Aquí se refugió Alfonso VI, derrotado por su hermano Sancho. En el convento de Santa Clara se venera El niño con dolor de muelas, una imagen del siglo XVII.

En Carrión de los Condes se han celebrado, en la antigüedad, cortes, concilios y sínodos, y ha acogido a reyes, nobles y peregrinos.

Iglesia de Santa María./Grosasm

En la portada de la iglesia de Santa María, la arquivolta exterior está decorada con un ajedrezado en relieve, embellecido con una Adoración de los Magos. Y en los capiteles aparecen grifos, animales fantásticos. Es una de las joyas del románico palentino.

En la calle principal hay una lápida en la fachada de un edificio antiguo que reza así: “Aquí nació el caudillo cristiano, prudente consejero e insigne literato don Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, el 19 de agosto de 1398”. También era de aquí el rabino judío don Sem Tob, filósofo y poeta, autor de los Proverbios morales.

Monumento al Marqués de Santillana./Valdavia

A las afueras de la ciudad, cerca del puente medieval, el monasterio de San Zoilo, benedictino, del siglo XI, cuenta con un magnífico claustro plateresco, con la fachada occidental románica y la del norte barroca.

La fachada de la iglesia de Santiago, del siglo XII, contiene una serie de estupendos relieves románicos en suave transición al gótico: un majestuoso pantocrátor y las figuras de la fachada. Dicen que perteneció a los templarios.

Claustro del x de San Zoilo./Valdavia

En su interesante recorrido, el viajero se topa además con edificios civiles de la talla de la Casa del Águila, la Casa de los Girón (s. XVIII), la Casa de los Lomana, la Casa de las Lágrimas (s. XIX) o la propia Casa del Marqués de Santillana.

Este interesante vídeo os acerca un poco más a Carrión de los Condes:

Fuente: cyltelevision

Cervera de Pisuerga (Palencia)

Si por algo se distingue Cervera de Pisuerga es por contar con uno de los cascos antiguos que mejor se conservan en toda Palencia. La iglesia de Santa María del Castillo, de estilo gótico tardío, es su monumento más destacado, con dos verdaderas obras de arte en su interior: la capilla de Santa Ana y su retablo hispano-flamenco, con una Adoración de los Reyes pintada por Juan de Flandes.

Para acceder al templo hay que subir una ferte pendiente que, sin embargo, se desciende con facilidad para llegar a las calles principales de la villa, con viejas casonas de salientes miradores y soportales con columnas de piedra que a veces presentan capiteles esculpidos. En las inmediaciones de la Plaza Mayor es posible admirar algunas construcciones de interés, como la Casa de los Leones, en cuya fachada llaman la atención sus escudos, con felinos tallados.

La visita a la ermita de la Cruz, con una espadaña de piedra rojiza, sirve de anticipo a otro de esos lugares imprescindibles, que abre sus puertas justo enfrente, en una casa blasonada, la más antigua de la villa (siglo XV). Se trata del Museo Etnográfico, donde se exponen trajes, utensilios de cocina, herramientas y objetos que recuerdan las costumbres más ancestrales de la zona.

El privilegiado marco en el que se ubica el Parador de la localidad palentina tiene nombre propio: la Reserva Nacional de Fuentes Carrionas. Es un espacio natural protegido con una extensión de 4.500 hectáreas que se extiende desde el noroeste de la villa hasta los límites con las provincias de Cantabria y León.

La Reserva se puede recorrer de varias maneras. Una de ellas es a través de la ruta que parte de Velilla del Río Carrión, con importantes vestigios romanos, y Guardo, localidad minera cuyo principal monumento es el palacio barroco del obispo Bullón. Una sinuosa carretera permite al viajero adentrarse en un paisaje único, en el que se sucende embalses y valles y cumbres de hasta 2.500 metros de altura, como las Curavacas y Espigüete.

Parada obligatoria es Alba de Cardaños, en la ribera del embalse de Camporredondo, con un mirador de vistas inigualables. Os podéis hacer una idea de la belleza de Cervera de Pisuerga y alrededores a través de este vídeo: