Peñíscola (Castellón)

En la Costa del Azahar, Peñíscola se erige como un paraje único, hermoso y con mucha historia, ya que su casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, se arremolina en torno al promontorio rocoso que preside el castillo. Todo el caserío de Peñíscola se halla protegido por un imponente conjunto de murallas que se levantan sobre acantilados verticales, e impracticables, y que contribuyeron a que esta fortaleza fuera considerada inexpugnable.

Gran parte de la recia construcción del castillo se llevó a cabo en el siglo XIII, época en la que Peñíscola era propiedad de la Orden del Temple. La fortaleza se erigió sobre los restos de las antiguas fortificaciones árabes. Con posterioridad, la Orden de Montesa y el controvertido Papa Luna completaron la magnífica obra. Ya en tiempos de Felipe II, durante el siglo XVI, se construyeron una serie de baluartes de estilo renacentista diseñados por el artista italiano Antonelli.

La fortaleza de peñíscola se alza sobre un promontorio rocoso

Castillo de Peñíscola./rastrojo

En el castillo de Peñíscola se refugió y vivió sus últimos años el papa Benedicto XIII, el español Pedro Martínez de Luna al que, después de nombrarlo papa durante el Gran Cisma de Occidente, lo descabalgaron del cargo en el Concilio de Constanza. Pero solo abdicó forzado por el rey de Aragón. En la fortaleza siguió firmando como papa hasta su muerte en 1423. En la lista oficial figura como antipapa.

El recinto amurallado cuenta con tres puertas de acceso: la de Sant Pere, también conocida como la del Papa Luna, junto al puerto pesquero; la puerta de Santa María, junto al balcón de Pilatos y construida en 1754 bajo el reinado de Fernando VI; y el portal Foshc (también llameo puerta de Felipe II), construido en 1596 de cara a la playa Norte.

estatua dedicada al español Papa Luna en el castillo de peñíscola

Monumento al Papa Luna en el castillo./Valdivia

El itinerario por el castillo puede comenzar por la puerta de San Pedro, que mandó construir el papa Benedicto XIII. Pronto, el viajero se topará con el El Bufador, gran orificio natural que se encuentra entre la muralla y las casas y que comunica directamente con el mar. Ya en el castillo, es recomendable prestar atención a todas las dependencias, como el aljibe, el cuerpo de guardia, las caballerizas, las habitaciones pontificias, el salón del Cónclave, el salón gótico del Comendador, las mazmorras o la iglesia.

De carácter religioso sobresalen monumentos como la iglesia parroquial del Perpetuo Socorro, de origen medieval y de interés histórico-artístico. Peñíscola cuenta con otro edificio canónico de gran significación: el santuario de la Virgen de la Ermitana, que se halla anexo al castillo, fue construido en estilo barroco a principios del siglo XVIII y tiene pintorescas viviendas a su alrededor, como la Casa de las Conchas, en las que se ven estrechas fachadas y encaladas que asoman a calles retorcidas.

afluencia de visitantes en el patio de armas de la fortaleza de peñíscola

Patio de armas del Castillo de Peñíscola./makinal

También de enorme interés resulta para el viajero una visita al puerto pesquero de Peñíscola. La llegada de las barcas de pesca al recinto, sito a los pies de las murallas medievales, resulta especialmente atractiva. Si parte de aquí, el viajero podrá recorrer la fachada marítima donde vislumbrar magníficos acantilados sobre los que se levantan las colosales murallas del castillo. Y como aderezo, el Museo del Mar para completar el recorrido cultural.

En la actualidad, Peñíscola es, sin duda, uno de los principales centros turísticos de la provincia de Castellón y del Mediterráneo. Tiene más de seis kilómetros de playa y excelentes calas donde tomar un baño. Historia y ocio se dan la mano para ofrecer al viajero una escapada ideal de fin de semana. La oferta de alojamientos aquí es amplia y variada. Haz clic en este enlace para encontrar aquellos hoteles de Peñíscola donde poder pernoctar junto al espléndido castillo y la fachada marítima.

Dónde dormir: Hotel Mare Nostrum; C/ Molino 4; 12598 Peñíscola (Castellón); teléfono: 964481626.

Dónde comer: Restaurante El Mirador; C/ Santos Mártires 15; 12598 Peníscola (Castellón)

Anuncios

Pedraza (Segovia)

Los fines de semana se llena de turistas que acuden a disfrutar de sus numerosos restaurantes y tiendas. El trasiego de gentío que acude hasta Pedraza puede disfrutar de un pueblo medieval de buena arquitectura, de los que mejor se conservan en España. No en vano esta villa castellanoleonesa de cine y cordero está declarada Conjunto Monumental. La estampa que luce en invierno bien podría ser un escenario de cuento.

Los romanos la llamaron Petraria por su emplazamiento sobre una gran piedra y, según la leyenda, que carece de fundamento, el emperador Trajano nació en ella. Sus casas solariegas obedecen a la riqueza que durante el siglo XII y posteriores dieron a la villa los rebaños de la Mesta.

panoramica_Pedraza

Panorámica de la hermosa villa de Pedraza./Jsanchezes

Señorío de la familia Herrera, más tarde pasó a manos de los Fernández de Velasco, contestables de Castilla. Pero en menos de dos siglos su economía se hundió y Pedraza quedó abandonada. Aparte de su esplendoroso pasado medieval, Pedraza también ha servido de escenario para el rodaje de películas de cine. El primero fue el del filme La barraca de los monstruos, en 1924.

Muchos otros rodajes vinieron después, como La aldea maldita (1929), El escándalo (1943) o El amor del capitán Brando (1974). El propio Orson Welles rodó aquí dos de sus películas; y varias series españolas, como Los desastres de la guerra o las recientes Isabel y Toledo, han hallado en la villa segoviana un inmejorable telón de fondo histórico.

El viajero que la visite puede entrar en Pedraza por la puerta de la Barbacana del siglo XVI, llamada también puerta de la Cárcel por estar junto a ella la antigua prisión. Si ésta se cierra, el pueblo queda protegido dentro de su recinto de murallas. Un paseo por su laberinto de calles umbrías y tranquilas conduce hasta la Plaza Mayor, uno de los mejores ejemplos de Castilla, rodeada de soportales y casas con solanas de madera. Es como entrar en un túnel del tiempo que transporta a la España de los Austrias.

castillo_Pedraza

Castillo de Pedraza./Alberto Pascual

Entre los edificios que se abren a ella destacan los palacios de los marqueses de Lozoya y Miranda. El balcón verde que se divisa lo construyó un vecino en el siglo XIX para contemplar las corridas de toros que se organizaban en la plaza. También la Casa de Pilatos, siglo XVI, y las de Zamarriego y los marqueses de Floresta, que conservan la armonía medieval tan típica de las villas castellanas, incitan a hacerse una foto. De entre la arquitectura religiosa destaca la iglesia de San Juan, con torre románica, y la ermita de Nuestra Señora del Carrascal, extramuros, con una imagen de la patrona de la villa.

Sin embargo, el castillo románico (del siglo XIII y reconstruido en el XV), construido con piedra sillar, antigua residencia de la familia Velasco, es su punto más interesante. Su torre del Homenaje, cuadrada y de tres pisos, destaca sobre el resto del conjunto que en 1929 adquirió y restauró el pintor Ignacio Zuloaga. En él, el artista cuenta con un museo dónde se exponen obras de cerámica, pintura y dibujos suyos, junto a cuadros de otros artistas, entre ellos, un Cristo de El Greco, un retrato de la condesa de Baena, realizado por Goya, y un bodegón flamenco del siglo XVII.

plaza_mayor_Pedraza

Plaza Mayor de la ciudad segoviana./Jsanchezes

En esta fortaleza permanecieron recluidos durante cuatro años los infantes don Francisco y don Enrique, hijos de Francisco I. Tiene un puente sobre un profundo foso que una vez sorteado permite al viajero adentrarse en el castillo, antaño hogar de reyes, guerreros o prisioneros. Durante los dos primeros sábados de julio, la fiesta El concierto de las velas ilumina Pedraza y confiere un asombroso aspecto a los interesantes espectáculos de música y danza que se desarrollan en la penumbra de la noche.

A escasos 13 kilómetros, el viajero, si es amante de la naturaleza, puede realizar una escapada hasta el acebal de Prádena, uno de los bosques de acebos más importantes de Europa. La monumentalidad que rezuma cada uno de los rincones de esta villa segoviana se recoge en un magnífico vídeo que los compañeros de Turismo3D han confeccionado. Una cuidada estética que pone de manifiesto el paraíso medieval que el viajero se puede encontrar si visita Pedraza:

Dónde dormir: La Posada de Don Mariano; C/ Mayor, 14; 40172 Pedraza (Segovia); teléfono: 921509886; info@hoteldonmariano.com.

Dónde comer: El Soportal; Plaza Mayor S/N; 40172 Pedraza (Segovia); teléfono: 921509826.

Tiermes (Soria)

La ciudad de Tiermes, sita en el norte de España, en los límites de la meseta superior y el valle del Tajo, llama la atención del viajero porque muchos de sus elementos arquitectónicos no fueron construidos, sino tallados en la roca, como en Petra. Sin embargo, la piedra está esculpida con tanta habilidad que existen serias dudas acerca de si las culturas a las que se atribuye Tiermes intervinieron realmente en su creación.

Un yacimiento arqueológico visitable alberga hoy los restos de la antigua urbe, emplazada a más de 1.200 metros de altitud en la provincia castellana de Soria, que fue aliada de Numancia durante las guerras celtibéricas, aunque la historiografía actual desconoce quién ni cuándo se fundó Tiermes.

Restos de la ciudad celtíbera de Tiermes./tretx

Restos de la ciudad celtíbera de Tiermes./tretx

La primera mención del lugar la hizo el matemático y geógrafo Tolomeo en el siglo I, quien alude a Tiermes como ciudad de los arévacos, un pueblo celtíbero. No obstante, en el lugar se han hallado restos poblacionales que se pueden fechar en la época del Neolítico.

La urbe fue sometida por los romanos en el año 98 antes de Cristo. Durante el siglo I devino la capital de una provincia romana, lo que la dotó de infraestructuras como un foro y un acueducto. Tiermes cayó en manos de los visigodos en el siglo VI y de los árabes a principios del siglo VIII. El hecho de que este enclave estuviera situado justo en la frontera entre cristianos y musulmanes originó el declive de la cultura local.

Foro Flavio de Tiermes.

Foro Flavio de Tiermes.

Considerada como la Pompeya española, Tiermes ofrece un recorrido apasionante por su historia. En el yacimiento se pueden descubrir restos como la Puerta del Sol (acceso por el suroeste), el graderío y conjunto de viviendas privadas excavadas en la parte sur, las termas, la Casa de la Hornacinas, la Casa del Acueducto, las murallas, los foros flavio y julio-claudio, la ermita románica, necrópolis celtibéricas o el museo monográfico.

Muchas de las construcciones de Tiermes son insólitas para su época o las culturas de su tiempo, como por ejemplo el sistema de tuberías, que servía para el suministro de aguas como para la evacuación de aguas residuales. Muchas paredes y techos del yacimiento son inusualmente gruesos: paredes de entre 1,5 y 3 metros de espesor.

Busto del emperador romano Tiberio hallado en el yacimiento soriano./Luis García (Zaqarbal)

Busto del emperador romano Tiberio hallado en el yacimiento soriano./Luis García (Zaqarbal)

Asimismo, gran cantidad de los edificios y plazas presentan rampas sobre las que parece adivinarse un sistema de vías de 1,40 metros de anchura. Toda la meseta está surcada por estrechas muescas que, en ocasiones, desembocan en pasadizos subterráneos.

En la década de los sesenta algunos investigadores apuntaron que estos vestigios, más que de su época, parecían propios de un sistema de defensa antiaérea moderna en el que estuviera previsto que los civiles se refugiaran en búnkeres mientras las fuerzas de defensa enviaban el armamento pesado a los lugares correspondientes mediante rieles.

Ermita románica de Tiermes./Malica

Ermita románica de Tiermes./Malica

Conforme han ido avanzando las excavaciones se han descubierto más restos que no se corresponden con las fortalezas de la época, como unos fosos que recuerdan las trincheras de la II Guerra Mundial. Se cree que la ciudad es más antigua de lo que se suponía hasta ahora.

Si el viajero tiene intención de visitar Tiermes debe saber que se organizan en julio y agosto visitas guiadas al yacimiento, de hora y media de duración. Para consultar días y horarios hay que llamar al teléfono del Museo (975352051). Si gustáis, mejor viajar informados antes con la lectura de este post (os doy las gracias por ello) y el vídeo que os dejo a continuación:

Dónde dormir: Hotel Termes; Tiermes 42344; Montejo de Tiermes (Soria); teléfono: 975352055; recepcion@hoteltermes.com; www.hoteltermes.com.

Dónde comer: Redstaurante Tiermes; Calle Yacimiento Arqueologico S/N; 42341 Montejo de Tiermes (Soria); teléfono: 975352055.

Olivenza (Badajoz)

Al sudoeste de Badajoz, por la carretera Ex-436, se llega hasta Olivenza, municipio fundado por la Orden del Temple en el siglo XIII y plaza fuerte hasta 1897. Por su situación fronteriza ha pasado numerosas veces a manos de España y Portugal y la lucha por su dominio ha suscitado unos cuantos enfrentamientos diplomáticos entre ambos países.

Fernando IV de Castilla la cedió a su hermana doña Beatriz tras su matrimonio con Alfonso de Portugal. En 1657 se apoderó de ella el duque de San Germán, pero un año después quedó de nuevo en manos lusas por el tratado de Lisboa. Desde 1801 pertenece a España. Su situación de linde la ha convertido en un importante enclave histórico con valiosas muestras de la arquitectura civil, militar y religiosa de estilo español y portugués.

Castillo de Olivenza./User-Alfons024

Castillo de Olivenza./User-Alfons024

La visita a Olivenza debe comenzar por el castillo, del siglo XVI, que cuenta con una imponente torre del homenaje (siglo XV) construida por el rey de Portugal Juan II. Las murallas, realizadas en estilo Vauvan, presentan algunas puertas de interés como las de Alconchel, de los Ángeles o del Calvario. El casco antiguo de la localidad pacense está declarado Bien de Interés Cultural.

Durante los paseos por su centro neurálgico el viajero podrá descubrir bellos ejemplos de la arquitectura popular de esta parte de Extremadura con edificios de estilo neomudéjar, como en la plaza de Abastos, neoclásicos, como la casa de los Marzales, o populares, como el llamado largo de San Francisco o la plaza de España.

Ayuntamiento de la localidad pacen./Álvaro Muñoz

Ayuntamiento de la localidad pacen./Álvaro Muñoz

La iglesia de la Magdalena (siglo XVI) conserva una magnífica portada de mármol blanco con frontispicio triangular sostenido por pilastras y columnas de orden corintio. En su interior destaca el retablo mayor, barroco, con panales de azulejería que escenifican la Santa Cena y Marta y María, y el sepulcro de don Enrique de Coimbra, obispo de Olivenza.

La iglesia de Santa María del Castillo, del siglo XIII, se reconstruyó en el siglo XVI y posteriores.En la capilla del evangelio, gótico manuelino, se conserva un árbol genealógico de la Virgen María. La iglesia convento de San Francisco conserva un bello retablo barroco, de mármol, y distintos panes de azulejería con escenas de la vida de San Francisco.

El patrimonio monumental de Olivenza es abundante y lustroso./Tagido

El patrimonio monumental de Olivenza es abundante y lustroso./Tagido

El palacio de los duques de Cadaval, actual sede del Ayuntamiento, tiene una bella portada de estilo manuelino. En la casa de la Misericordia hay un retablo barroco de ornamentación recargada y columnas salomónicas. La construcción del Convento de Clarisas o San Juan de Dios se demoró casi un siglo (1556-1631) y es ahora centro cultural y escuela de teatro y danza.

Para los amantes de la etnografía, Olivenza cuenta con uno de los museos especializados más interesantes. Está instalado en un edificio del siglo XVIII, la Panadería del Rey, anexo al recinto del castillo. Con 26 salas, exhibe unos 7.000 objetos que ilustran la vida cotidiana de la comarca desde el siglo XIX.

Paseo peatonal con suelo de azulejo./Tagido

Paseo peatonal con suelo de azulejo./Tagido

Muy cerca del museo también se ofrecen al viajero históricas construcciones medievales, obras civiles y militares de una ciudad fronteriza que, dependiendo de los avatares de la historia, ha pertenecido unas veces a España y otras a Portugal. De este origen son las fortificaciones abaluartadas, que trajeron asociadas las del polvorín de Santa Bárbara, los cuerpos de guardia de las puertas y los cuarteles.

El canal de televisión La 2 tiene entre sus archivos un breve reportaje sobre la ciudad pacense. Un sucinto recorrido por su rico patrimonio, su apasionada historia y sus agradables gentes ofrecen al viajero un más que interesante destino para pasar unos días o emprender una escapada de fin de semana o disfrutar del puente. La visita bien lo merece. Os dejo con el vídeo:

fuente: Acetre FolkFans

Para obtener más información sobre Olivenza, también podéis leer este artículo.

Dónde dormir: Palacio Arteaga; Moreno Nieto, 5; 06100 Olivenza (Badajoz); teléfono: 924491129; recepcion@palacioarteaga.com; www.palacioarteaga.com.

Dónde comer: Restaurante Alca-Ices; Calle Colón, 3; 06100 Olivenza (Badajoz); teléfono: 924491293.

Madrigal de las Altas Torres (Ávila)

Pocos pueblos pueden presumir de un nombre tan sonoro y hermoso como Madrigal de las Altas Torres, patria chica de la reina Isabel la Católica. De las cien torres que tuvo su cerca perfectamente circular, como trazada a compás, hoy solo se conservan 23, pero hay que destacar que la villa medieval está bastante bien conservada, con una impresionante plaza Mayor, rodeada de soportales y jalonada de casas blasonadas.

Destruida durante la Reconquista contra los árabes, el municipio abulense fue posteriormente repoblado y el obispo de Burgos le otorgó fueros confirmados luego por Alfonso VIII en el año 1168. En 1447 se celebró aquí la boda de Juan II de Castilla con Isabel de Portugal. Cuando Isabel I alcanzó el trono, en 1474, reunió las cortes en Madrigal, las primeras de su regencia.

Iglesia de San Nicolás de Madrigal de las Torres./jm

En la plaza Mayor de la villa castellano leonesa, bajo el reinado de Felipe II, fue ajusticiado el impostor Gabriel de Espinosa, un pícaro español del siglo XVI que se hizo pasar por el rey Sebastián de Portugal, muerto en la batalla de Alcazarquibir (1578)

El sobrenombre “de las Altas Torres” lo debe Madrigal a las murallas del siglo XII que la rodean. El cinturón de estos muros, declarados Monumento Histórico, forma un círculo de casi 700 metros de diámetro con cuatro puertas bajas y ojivales que se abren a los cuatro puntos cardinales. Sus torres son cuadradas y muestran una galería de arcos.

Ayuntamiento de la localidad abulense./Cruccone

También merece la pena visitar las calles empedradas de la localidad abulense, su adusta y bella arquitectura castellana, su conjunto monumental que integra dos iglesias mudéjares, dos conventos y un hospital. Una de estos templos es el de Santa María del Castillo, de nave redonda, que conserva una cabecera de estilo románico de ladrillo.

El viajero aficionado al arte debe ver el Real Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, antiguo palacio agustino donde nació la reina Isabel de Castilla, así como la iglesia de San Nicolás, con su airosa torre campanario de más de 50 metros de altura.

El primero presenta una fachada flanqueada por sendas torres y un patio de cuarenta arcos que descansan sobre columnas toscanas. Aquí se conserva la pila bautismal de la monarca y se puede acceder a diversas dependencias, como el Salón de Cortes o la alcoba donde fue alumbrada Isabel.

Iglesia de Villar de Matacabras./Javiermes

El Hospital de la Concepción u Hospital Real (siglo XV), fundado por doña María de Aragón, primera esposa de Juan II, tiene una fachada renacentista y una amplia escalera barroca como elementos ornamentales más destacados.

Del antiguo convento de frailes agustinos, en las afueras de la localidad, apenas quedan escasos restos. En él murió Fray Luis de León, escritor español del siglo XVI que formó parte de la junta de teólogos encargada de corregir la Biblia. Este recinto fue denominado durante años segundo Escorial por sus monumentales dimensiones.

Monumento dedicado a Isabel la Católica./FDV

En Madrigal de las Altas Torres se suelen celebrar campeonatos nacionales de galgos en campo aprovechando la abundancia de liebres. La verdad es que pocas localidades españolas pueden presumir de tanto patrimonio y de un pasado tan lustroso. Si el viajero anda deseoso de más información sobre este municipio, puede ampliarla aquí:

Los amantes de la historia de España tienen un claro referente en este pequeño pueblo de poco más de 1.600 habitantes. El vídeo que os dejo a continuación realiza un breve repaso de sus monumentos más destacados y que puede disfrutar el viajero que se acerte hasta Ávila:

fuente: Veronica R

Dónde dormir: Pensión Madrigal; Ctra. Peñaranda, 10; 05220 Madrigal de las Altas Torres (Ávila); teléfono: 920320109.

Dónde comer: Restaurante San Nicolás; Plaza San Nicolás 6; 05220 Madrigal de las Altas Torres (Ávila); teléfono: 920320614.

Alarcos (Ciudad Real)

Alarcos, hoy parque arqueológico, es el lugar donde los almohades derrotaron a Alfonso VIII en 1195. Desde la carretera se ve el lomo de un cerro alargado: a un lado la ermita, en el lado opuesto, más alto, el castillo, y todo circundado de murallas con algunas excavaciones. El pueblo, las calles y las casas medievales se encuentran todavía soterradas, porque aquí quedan muchas horas de excavación.

El rey Alfonso VII lo reconquistó en 1147 y Alfonso VIII intentó convertirlo en plaza fuerte cuando los almohades lo derrotaron y le arrebataron los territorios hasta el Tajo durante la Reconquista. Medio siglo después, Alfonso X prefirió trasadar la población y fundó Ciudad Real.

Cerro y asentamiento íbero de Alarcos./Raimundo Pastor

Una puerta suave conduce a la puerta de la muralla. Una iglesia gótica con una galería cubierta sobre columnas es el santuario de la Virgen de Alarcos (siglo XIII), de tres naves sobre pilares de base octogonal, rosetón de tracería a los pies del templo y artesonado mudéjar.

En una cota más alta se sitúa el castillo, rectangular, con las esquinas protegidas por torres cuadradas, el centro por fuertes torres pentagonales en proa. Impresiona al viajero el potente glacís o muralla ataulada de piedras, similar a la de algunos castillos cruzados emplazados en Tierra Santa.

Castillo de Alarcos./Raimundo Pastor

En su interior hay calles excavadas y diferentes dependencias, entre ellas la herrería y el aljibe, en forma de bañera. La espléndida vista descubre un campo de cerros y llanuras rojizas cubiertas de olivos y viñedos, la frondosa alameda, las huertas y el puente al pie del cerro.

El 19 de julio de 1195, los dos ejércitos, cristiano y almohade, se avistaron en esta llanura. Alfonso VIII había formado a los suyos en la cuesta, el flanco derecho protegido por el río Guadiana. Cuando los cristianos creyeron ganada la batalla, los almohades los envolvieron por los flancos y los machacaron. Es la conocida Batalla de Alarcos.

Ermita de la Virgen de Alarcos./Raimundo Pastor

Los hallazgos arqueológicos de la zona han demostrado la ocupación humana del cerro desde la Edad del Bronce. Las ruinas del antiguo oppidum ibérico y de la ciudad medieval de Alarcos constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más importantes y más extenso (unas 33 hectáreas) de toda Castilla-La Mancha.

Con la didáctica intención de conocer un poco más la historia del parque arqueológico de Alarcos, nada mejor que dejaros con este vídeo explicativo, que narra en imágenes el devenir del yacimiento íbero de Lacurris, de la tribu de los Oretanos, de los siglos V a.C. a I de nuestra era y de la ciudad medieval, de los siglos XI al XV.

fuente: Pandorgo

Dónde dormir: Hotel Almanzor; C/ Bernardo Balbuena, 14; 13002 Ciudad Real (Ciudad Real); teléfono: 926214303; reservas@hotelalmanzor.es; www.hotelalmanzor.com.

Dónde comer: Mesón Taurino; C/ Piedrabuena KM 3; 13002 Ciudad Real (Ciudad Real); teléfono: 926215429.

Mijas (Málaga)

Cobijado en el regazo de un cerro gris, entre pinos y puertecitas soleadas emerge el blanco municipio malagueño de Mijas, que hoy vive del turismo gracias a sus temperaturas agradables casi todo el año, montaña sombreada y playa para los aficionados al sol; pero también se trata de una localidad con mucha historia en la que se han establecido unas cuentos pueblos y civilizaciones.

Perteneció a la Turdetania; fenicios, griegos, romanos y visigodos pasaron por aquí, atraídos por los minerales y metales preciosos que abundaban en la zona. En tiempos del Emirato de Córdoba Mijas fue conquistada por el caudillo Omar Ben Hafsun, mientras que a finales del siglo XV resistió los ataques de los Reyes Católicos mientras duró el asedio a Málaga de la Reconquista. En sus alrededores se conservan algunos yacimientos arqueológicos, testigos del rico pasado prehistórico de la villa.

Panorámica de la ciudad malagueña de Mijas./Olaf Tausch

Famosa por sus burrotaxis, en la localidad andaluza también destacan otros monumentos como la parroquia de la Inmaculada Concepción (siglo XVI), sin un hermoso artesonado mudéjar, la ermita de la Virgen de la Peña (siglo XVII), excavada en la roca o los lienzos de sus murallas, por citar solo unos ejemplos. Su casco histórico, de trazado árabe e inmerso en el paisaje serrano, alberga en sus calles encaladas algunos edificios de interés.

Pero son los asnos que retozan por Mijas los peculiares protagonistas del pueblo. Los burrotaxis son un método de transporte que apareció a finales de los años cincuenta, a raíz de que algunos trabajadores de las canteras que regresaban a sus casas en burro, fueran requeridos por los turistas para fotografiarse o dar una vuelta. Existen más de medio centenar entre burros de carro y 48 de silla, que disponen de un aparcamiento especial para ellos.

Los populares burrotaxi de este lugar de la costa andaluza./Olaf Tausch

Mijas se esmera por conservar la estampa algo relamida del pueblo auténtico. Tiene su plaza de toros cuadrada, que es la única del mundo, así como un Museo de Miniaturas donde hay cabezas reducidas por los indios jíbaros, La Última Cena de Leonardo da Vinci pintada en un grano de arroz o un padrenuestro escrito en el borde de una tarjeta de visita. Se recomienda, como añadido, visitar la ermita de los Remedios, en la pintoresca plaza de los Siete Caños, o la Iglesia de San Sebastián.

La montaña que envuelve a Mijas es un pinar joven, repoblado, sazonado con los algarrobos, acebuches y encinas del bosque natural y por un sotobosque variado de tomillo, romero, cantueso, hinojo y palmito. Las sendas que conducen a la ermita del Calvario (s. XIX) o a la antigua cantera de mármol son, asimismo, otras sugerentes opciones que esperan al viajero.

Parroquia de la Inmaculada Concepción./Olaf Tausch

La mar envuelve un fondo marino de notable biodiversidad en el que cunden las praderas de fanerógamas y la posidonia oceánica. Además, en sus seis playas, en las que sobresalen las de Cabo Rocoso y Calahonda, se puede practicar windsurf, vela, pesca y submarinismo. Por aquí se sitúan elegantes urbanizaciones, establecimientos hoteleros y otros muchos servicios.

Ya sabe de buena tinta lo que le espera al viajero si visita esta hermosa localidad. Si no puedes esperar más tiempo y te interesa recibir más información antes de tu escapada, te recomiendo visualizar este interesante vídeo en el que se desgranan unas cuantas razones para no perdérsela. Esta es solo la primera:

Dónde dormir: TRH Mijas; C/ Tamisa, 2; 29650 Mijas (Málaga); Teléfono: 952485800; reservas.mijas@trhhoteles.com; www.trhhoteles.com.

Dónde comer: Restaurante La Mandrágora; C.C. El Zoco, 141; 29650 Mijas (Málaga); lamandragora.es; Teléfono: 609511853.

Pals (Gerona)

Sin llegar apenas a los tres mil habitantes, la localidad gerundense de Pals emerge como una joya gótica de su provincia y, por extensión de toda Cataluña y la Península. Dotada de castillo y murallas, de ella el escritor Josep Pla dejó escrito que “Pals no merece una visita, sino cien visitas, porque su situación ofrece la posibilidad de ver uno de los paisajes más bellos e inolvidables del país”.

Los primeros documentos históricos que se tienen de la ciudad datan del siglo IX, aunque los orígenes del recinto gótico son muy antiguos. Algunos historiadores defienden que Cristobal Colón no zarpó de Palos de la Frontera con destino al Nuevo Mundo como señala la historiografía oficial, sino desde el puerto de Pals.

Arco de Pals./Joseaperez

El casco antiguo de este pequeño municipio, de estilo gótico y declarado Conjunto Histórico Artístico, se sitúa en la cima de un pequeño cerro, el Puig Aspre, uno de los puntos más reconocidos y visitados de la comarca del Baix Empordá. Se convirtió en uno de los primeros recintos que se restauraron en la comarca y ha obtenido importantes premios de reconocimiento.

Durante la Guerra Civil, el recinto gótico quedó muy dañado, aunque los esfuerzos del doctor Pi i Figueras y la Diputación de Girona promovieron su restauración. Continuos enfrentamientos bélicos solo han permitido que sobreviva la Torre del Homenaje, de planta circular levantada entre los siglos XI y XIII y 15 metros de altura.

Típica calle medieval de la localidad gerundense./Joseaperez

Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. La muralla conserva cuatro torres de planta cuadrada, del siglo XII. Otros puntos de interés son el mirador Josep Pla, la Plaza Mayor, las sepulturas de la calle Mayor y la iglesia de Sant Pere.

Al viajero también le merece la pena acercarse a conocer una casa fortificada del siglo XV, sede del Museo de Arqueología Submarina. Entre otras curiosidades, podrá conocer la historia de los vinos y cavas de Cataluña, gracias la exposición permanente que exhibe.

Casa de la Vila de Psld./Mutari

Uno de los grandes atractivos del lugar es su playa. Pals ocupa una amplia extensión del litoral bajo ampurdanés, con una playa que supera los 3,5 kilómetros. Para los amantes de la naturaleza se debe recomendar la visita a los conocidos humedales, situados en la antigua desembocadura del río Daró, donde se encuentran también las Basses d’en Coll.

Dejarse transportar por la máquina del tiempo nos permitirá regresar a épocas del Medievo. Máxime si prestamos atención a este elaborado vídeo que muestra los encantos que esconde Pals:

fuente: playerbcn1

Dónde dormir: Hotel Mas Salvi Girona; C/ Carmany s/n,; 17256 Pals (Gerona)

Dónde comer: Restaurante Can Dolç; Plaça Església; Palau-sator (Girona); teléfono: 972635003

La ruta de los Talayots (Menorca)

Gracias a la cultura talayótica (de talayote, monumento megalítico construido a base de bloques de roca, sin cemento ni argamasa, que recuerda a una torre), la isla de Menorca cuenta con un valioso patrimonio arqueológico muy bien conservado. Y existen varios itinerarios para conocerlo en los 700 kilómetros cuadrados que ocupa la isla balear.

En el área de Mahón, la más monumental, despunta un yacimiento: Talatí de Dalt, de finales del segundo milenio antes de Cristo. En él destacan una gran taula y varias cuevas megalíticas. Con el paso del tiempo, una pilastra acabó directamente apoyada en la piedra capitel, lo que le confiere una imagen mágica.

Poblado talayótico de Ses Paisses./Albireo386

Próximo a Maón se halla Trepucó, con un talayot que supera los 40 metros de diámetro, lo que le convierte en el mayor de las Baleares. Junto a él hay un santuario con la taula más grande de Menorca: 2,40 metros de altura. Aunque el poblado está bastante deteriorado, estos dos monumentos justifican de por sí la visita.

Aún otro enclave merece destacarse en el área de Mahón: Torrellonet Vell. Es obligado verlo, ya que se trata del talayot mejor conservado de la ínsula. Otro récord, el poblado prehistórico más grande del archipiélago, corresponde al poblado de Torre d’en Gaumés, en una colina con vistas al mar. Ocupa más de 60.000 metros cuadrados y se aprecian casas adosadas y cuevas naturales, tres talayots y un santuario con taula con unas murallas de piedra.

Talayot de Tudons.

No lejos de aquí, al sur de la isla, se enclava una de las mejores necrópolis de todo el Mediterráneo: Cales Coves. Y de allí, hay que acercarse hasta la Cova d’en Xoroi, desde donde disfrutar de una puesta de sol sobre el Mare Nostrum como n pocos lugares se obtiene. La siguiente parada del recorrido del viajero le lleva al pasado más remoto de Menorca camino a Ciutadela. Se trata, en realidad, del símbolo de la Prehistoria en la isla: la Naveta dels Tudons.

Este monumento con funciones funerarias, y excepcionalmente conservado, podría ser el edificio más antiguo de Europa. En su interior se han hallado numerosas piezas que ayudan a entender las culturas pre-talayótica y talayótica. No lejos, y en un atractivo entorno rural, está Torretrencada, donde destaca una gran taula. Otro conjunto arqueológico que hay que conocer es el de Torrellafuda. Este enclave, habitado entre los siglos XIV y XIII antes de Cristo, exhibe, entre la abundante vegetación, un talayot medio destruido y, a sus pies, una serie de taulas.

Talayot circular que se ubica en la isla de Mallorca.

Mientras, el sepulcro megalítico de Biniai Nou, a cinco km de Maón, permite al visitante conocer, junto a los dos hipogeos que dan lugar al monumento, los restos humanos más antiguos de toda Menorca (hacia 2300-2200 a.C.) La ruta por la isla también concede al viajero la oportunidad de conocer los pueblos de Es Mercadal, junto a la montaña y el santuario de la Mare de Déu de Toro, la cumbre más alta de Menorca, y Ferreries.

A través de la carretera que conduce a Es Migjorn Gran, el viajero puede acceder al desvío que lleva al poblado talayótico de Son Mercer de Baix. Destaca por los ejemplares de navetas que ha conservado. Después de Ciutadela, mediante la carretera de Son Saura, a seis kilómetros se accede al poblado talayótico de Son Catlar, que destaca por su muralla ciclópea, que alcanza los 800 metros de perímetro.

Talayot de Torrellonet Vell.

Coge asiento, ponte cómodo y presta atención al encanto audiovisual que ofrecen estas imágenes de paz y sosiego, ambientadas en los poblados megalíticos donde de hallan diseminados estas maravillas pétreas.

Dónde dormir: Apartamentos Marivent; Avda. Simon de Olivar, 10; 07760 Ciutadella de Menorca (Menorca); teléfonos: 971277009 y 607440461; jmayans@iies.es

Dónde comer: Restaurante Los Delfines; Delfines S/N; 07769 Ciutadella de Menorca (Menorca); Teléfono: 971388148

Niebla (Huelva)

Niebla, que fue reino de taifas, aunque luego descendió a condado, tiene una historia sangrienta que abarca las guerras de Escipión y los avatares de lugar estratégico en tiempos de visigodos y bizantinos. Los almorávides la dotaron con un espléndido recinto murado, de los más antiguos de Europa. En el siglo XII el reino de Niebla extendía sus dominios por el Algarve portugués.

Se cree que fueron los ligures quienes fundaron la ciudad. Luego la tomaron los cartagineses y más tarde los romanos. Se llamó progresivamente Ilipula, Ilipla y Lepla. Durante el período musulmán fue cabeza de una de las 26 coras en las que estuvo dividida Al-Ándalus.

Las murallas de Niebla./CorreiaPM

Niebla es un hermoso fruto que tiene roja su corteza y blanca la pulpa. Las murallas que la abrazan son de color rojo; el río Tinto, que baña sus pies y time de óxido los ribazos, también alcanza esa tonalidad. Blancas y adecentadas son sus casas; sus plazuelas, encaladas y frescas. Su bello casco histórico ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

Una de las visitas ineludibles que hay que realiar en la localidad onubense es la de la iglesia de Santa María de la Granada, construida sobre una mezquita. Está calificada como una extraña obra mudéjar del siglo XIII con cubierta de madera y arco de herradura de ingreso al templo.

Iglesia de Santa María de la Granada./Calapito

La iglesia de San Martín, levantada sobre una sinagoga de origen judío, está partida por gala en dos, con una calle por medio, en una acera la portada y en la de enfrente el ábside. La Casa de Cultura, barroca, fue el antiguo Hospital de Nuestra Señora de los Ángeles.

Otro de los monumentos destacados de Niebla es el castillo de los Guzmanes (siglo XV), obra cristiana sobre cimientos más antiguos donde en verano se dan teatro y conciertos. Las murallas almorávides, con sus tres kilómetros de perímetro, son las más importantes de España de la época. Tiene cinco puertas y 46 torreones.

Mozárabes de Elepla de Niebla./José Luis Filpo Cabana

Fuera del recinto amurallado, merecen una visita el puente y el acueducto romanos. De esta época, precisamente, se conservan restos no fáciles de encontrar de construcciones como su calzada. Así como los de una basílica.

Cercanos a Niebla se encuentran los dólmenes de época prehistórica, como el de Soto, en la vecina Trigueros, y restos neolíticos en la zona de Los Bermejales. Resulta aconsejable una escapada que permita conocer los parajes.

Puente romano sobre el río Tinto./MiguelAngel fotografo

La historia de este interesante municipio andaluz merce ser destacada y reconocida en este pequeño vídeo que os dejo a continuación. Que paséis un buen fin de semana y, si disponéis de tiempo libre, os aconsejo escaparos a Niebla. No os defraudará:

Dónde dormir: Hotel Los Hidalgos; C/ Moro, 3; 21840 Niebla (Huelva); Teléfono: 959362080.

Dónde comer: Mesón Las Almenas; C/ Padre Marchena, 2; 21840 Niebla (Huelva); Teléfono: 959363426