El Torcal de Antequera y sus dólmenes (Málaga)

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El Torcal de Antequera no se olvida jamás y no se confunde con ningún otro paisaje, uno de los espacios naturales más extraordinarios de España. Y prehistórico. Un atardecer en el mirador de las Ventanillas, con los rayos del sol tornasoleando las nubes, puede ser una experiencia inolvidable para el viajero. En esta ciudad onírica, los pacientes cinceles del agua y del viento han labrado en la blanca roca calcárea y a lo largo de millones de años, las más caprichosas formas de figuras, desfiladeros, edificios, cuevas, hongos, pináculos,… Son especialmente conocidas las llamadas la Dos Iguales, el Pilar del Agracejo, el Callejón Ancho, el Callejón del Tabaco. Sigue leyendo

Nerja (Málaga)

Nerja, la bella ciudad malagueña está al pie de una sierra y a lomos de un acantilado que la asoma al mar. Sus cuevas, entre las más impresionantes de Europa, se descubrieron en 1959 e inmediatamente se convirtieron en una atracción turística de la Costa del Sol. No solo por su impresionante historia, sino también por sus formaciones de estalactitas y estalagmitas. Están declaradas Monumento Histórico Artístico.

Las cuevas de Nerja no son solo un paseo por la geología, sino por la Prehistoria. Hace 25.000 años, en el periodo auriñaciense (Paleolítico Superior), estas grutas albergaron a un pueblo que dejó en sus paredes pinturas rupestres que representan una variada fauna de peces, ciervos, cabras, caballos, así como símbolos abstractos.

Interior de la cueva de nerja

Cueva de Nerja./Jullit31

No obstante, estas pinturas incluso podrían considerarse como la primera obra de arte de la humanidad, que además no habría sido realizada por homo sapiens, sino por neandertales. Varios expertos coinciden en señalar que seis pinturas rupestres de la Cueva de Nerja que representan a varias focas podrían tener una antigüedad de al menos 42.000 años.

Solo algunas salas están iluminadas y abiertas al público: la del Belén, la del Ballet, la del Cataclismo, la de los Fantasmas… En total, alcanzan un desarrollo de cinco kilómetros. La cueva es también un ámbito de cultura, un teatro donde se representan espectáculos de luz y sonido y el Festival Internacional de Música y Danza de la Cueva de Nerja.

A Nerja los árabes la llamaron Naxira, que significa ‘Manantial abundante’. De sus fuentes, la más popular es la del Cantarero que, según la tradición, hace que el que bebe de ella vuelva a este lugar para quedarse a vivir. Otro lugar de gran interés natural en Nerja es el Balcón de Europa, construido sobre un castillo musulmán, desde donde se contempla una extraordinaria panorámica.

Litoral del Palmeral en Nerja.

Playa del Palmeral./Feranza

Con un casco histórico que reúne gratas muestras de arquitectura popular propia de esta parte de Andalucía, de entre los principales monumentos de interés para el viajero cabe destacar la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de la localidad (siglo XVI), donde sobresalen los frescos que decoran la cúpula.

A lo largo de la costa se suceden un buen número de torres de vigilancia que merecen la pena contemplar. La Torre de Maro, un buen ejemplo, permite disfrutar de una buena panorámica. Mientras, en la zona del Barranco de la Coladilla se alza, majestuoso, el Acueducto del Águila, una espléndida obra de ingeniería del siglo XIX con cuatro pisos de arcos superpuestos.

Los amantes de los litorales y los deportes acuáticos encuentran aquí un pequeño paraíso. A destacar playas como la de Burriana, de 700 metros de longitud y ubicada cerca del Parador de Turismo; La Torrecilla, El Salón o Calahonda. De los acantilados que dividen la civilización del mar, aparecen tranquilas calas de gran belleza, como La Caleta, la Cala Barranco de Maro o las Calas del Pino.

vista frontal del acueducto del águila de nerja

Acueducto del Águlla./Seamus Murray

Uno de los espacios naturales más hermosos de Nerja es la playa del Molino en la que, muy cerca de aquí, un antiguo molino de papel del siglo XVIII sirvió de refugio de grandes arsenales de armas del bando republicano durante la Guerra Civil. La historia de Nerja también va ligada a la serie televisiva Verano azul, que se rodó aquí y cosechó un notable éxito en la década de los ochenta del pasado siglo.

Bordeando la costa se llega a torre del Mar. En el Cerro de Alarcón se encuentra el llamado Poblado de Toscanos, un yacimiento del siglo VIII a.C. donde hay desde restos de una factoría de pescados hasta vestigios de un puerto y de algunas viviendas. También se encuentra la necrópolis del Jardín. En la misma comarca resulta aconsejable acercarse hasta Frigiliana y disfrutar de otro excelente lugar con un rico pasado.

Aparte de por su amplia historia, Nerja se ha ganado por derecho propio el haberse convertido en uno de los principales núcleos turísticos de la Costa del Sol. Su óptima climatología, el hermoso paraje de La Axarquía y la calidad de sus playas la convierten en un destino ideal para una escapada de fin de semana. A escasos 50 kilómetros de la capital, una de las mejores opciones y más asequibles para el viajero es alojarse en Málaga.

Dónde dormir: Hotel Marissal; Paseo Balcón de Europa, 3; 29780 Nerja (Málaga); reserva@hostalmarissal.com; teléfonos: 952520199 y 952526654.

Dónde comer: Restaurante Oliva; Calle Pintada, 7; Nerja (Málaga); teléfono: 952522988.

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Frigiliana (Málaga)

En el horizonte por donde asoma la primera luz de la mañana, los tenues rayos del sol iluminan el amanecer de Frigiliana, la puerta de entrada de la zona de Axarquía, territorio malagueño al que los antiguos pobladores musulmanes de Al-Ándalus consideraban Oriente. Ofrece, sin duda, una de las panorámicas más espectaculares de la Costa del Sol. Frigiliana es la puerta de entrada a este paraíso andaluz.

Un menhir al noroeste del casco urbano de Frigiliana atestigua la pertenencia de la localidad a la cultura de El Argar en el año 3000 a.C. Fenicios, romanos y vándalos dieron paso a otras civilizaciones y culturas que poblaron el lugar, como los árabes que, tras el desembarco de Tarik en Gibraltar en el año 711, levantaron un castillo árabe de 4.000 metros cuadrados que fue destruido por los ejércitos cristianos en 1569.

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Panorámica de Frigiliana./Samu73

Solo cinco kilómetros separan Frigiliana de Nerja. La localidad malagueña está dividida en barrios. Conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto. En sus puertas, las casas son recientes, de tres a cuatro décadas a esta parte. Conviene estacionar el coche a la entrada y caminar por la calle que sube hasta el estadio de fútbol, un proyecto arquitectónico integrado en el paisaje de los barrancos de la sierra, a los pies del Barrio Viejo.

La Casa del Apero, un museo de introducción a la historia del pueblo y un animado centro cultural, es el punto de partida de toda caminata del viajero que visita el pueblo. Fue construido a principios del siglo XVII y estuvo desde un principio ligado al Ingenio. Se destinó en principio como granero, caballerizas y almacén de útiles de labranza. Alrededor de su empedrado patio interior se dispone el resto de dependencias, entre ellas la oficina de turismo.

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Calle típica de la localidad malagueña./gildemax

El Ingenio o palacio de los Condes de Frigiliana, uno de los monumentos industriales de la provincia de Málaga, fue levantado a finales del XVI como casa solariega ligada al apellido Manrique de Lara, señores de la villa desde 1508. Los sillares ordenados en su fachada de entrada proceden del castillo, cuyos restos se alzan en el cerro más alto, además de los balcones, las rejas y el reloj de sol. Alberga la única fábrica de miel de caña de Europa, además de una almazara que moltura siguiendo métodos artesanales.

Para muchos estudiosos, el barrio antiguo de Frigiliana, el mudéjar, es la estructura arquitectónica popular de origen árabe más pura de Málaga. Sus calles, sus casas, sus plazas pequeñas, sus miradores han sido galardonados en concursos de embellecimiento decenas de veces. Parecen rescatadas de un cuento. Todo está cuidado, todo esconde un mimo, desde los arriates donde crecen jazmines hasta los zócalos pintados cada primavera. En sus calles se exhiben hasta doce paneles cerámicos que detallan la batalla del Peñón de Frigiliana, un episodio de la rebelión de las Alpujarras desatado en junio de 1569 que puso fin a la presencia morisca en la península.

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Iglesia de San Antonio./Samu73

De la contienda resultaron ganadoras las tropas de Luis de Requesens, y los moriscos fueron expulsados de sus tierras y diseminados por la península, al tiempo que se poblaba Frigiliana con cristianos viejos procedentes de otros puntos del territorio nacional. Bajo el reinado de Felipe IV la población adquirió el título de villa.

En la plaza principal de Cómpeta se alza la iglesia de San Antonio, flanqueada por un campanario neomudéjar. Cómpeta es famosa por sus uvas pasas y por sus vinos con denominación de la tierra. No está lejos Canillas de Albaida, una localidad blanca situada sobre una colina. En la plaza mayor de Canillas se ubica la iglesia de Nuestra Señora de la Expectación. Pero quizás lo más hermoso está a sus lados, en las calles y plazas que crean una sugerente estampa llena de romanticismo.

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Azulejo que recuerda la presencia de los moriscos en Frigiliana./Son of Groucho

La calidad de imagen no es muy óptima, pero el vídeo que os dejo a continuación es interesante, ya que resume en poco más de cinco minutos los atractivos turísticos que en la actualidad ofrece Frigiliana a todo viajero que pretende visitarla y conocer su pasado e historia.

Dónde dormir: Hostal Las Chinas; Plaza Doña Amparo Guerrero, 14; 29788 Frigiliana (Málaga); teléfono: 952533073; hotel-laschinas@terra.es.

Dónde comer: Restaurante Necane; Calle San Sebastian 30; 29788 Frigiliana (Málaga); teléfono: 952533382.

Mijas (Málaga)

Cobijado en el regazo de un cerro gris, entre pinos y puertecitas soleadas emerge el blanco municipio malagueño de Mijas, que hoy vive del turismo gracias a sus temperaturas agradables casi todo el año, montaña sombreada y playa para los aficionados al sol; pero también se trata de una localidad con mucha historia en la que se han establecido unas cuentos pueblos y civilizaciones.

Perteneció a la Turdetania; fenicios, griegos, romanos y visigodos pasaron por aquí, atraídos por los minerales y metales preciosos que abundaban en la zona. En tiempos del Emirato de Córdoba Mijas fue conquistada por el caudillo Omar Ben Hafsun, mientras que a finales del siglo XV resistió los ataques de los Reyes Católicos mientras duró el asedio a Málaga de la Reconquista. En sus alrededores se conservan algunos yacimientos arqueológicos, testigos del rico pasado prehistórico de la villa.

Panorámica de la ciudad malagueña de Mijas./Olaf Tausch

Famosa por sus burrotaxis, en la localidad andaluza también destacan otros monumentos como la parroquia de la Inmaculada Concepción (siglo XVI), sin un hermoso artesonado mudéjar, la ermita de la Virgen de la Peña (siglo XVII), excavada en la roca o los lienzos de sus murallas, por citar solo unos ejemplos. Su casco histórico, de trazado árabe e inmerso en el paisaje serrano, alberga en sus calles encaladas algunos edificios de interés.

Pero son los asnos que retozan por Mijas los peculiares protagonistas del pueblo. Los burrotaxis son un método de transporte que apareció a finales de los años cincuenta, a raíz de que algunos trabajadores de las canteras que regresaban a sus casas en burro, fueran requeridos por los turistas para fotografiarse o dar una vuelta. Existen más de medio centenar entre burros de carro y 48 de silla, que disponen de un aparcamiento especial para ellos.

Los populares burrotaxi de este lugar de la costa andaluza./Olaf Tausch

Mijas se esmera por conservar la estampa algo relamida del pueblo auténtico. Tiene su plaza de toros cuadrada, que es la única del mundo, así como un Museo de Miniaturas donde hay cabezas reducidas por los indios jíbaros, La Última Cena de Leonardo da Vinci pintada en un grano de arroz o un padrenuestro escrito en el borde de una tarjeta de visita. Se recomienda, como añadido, visitar la ermita de los Remedios, en la pintoresca plaza de los Siete Caños, o la Iglesia de San Sebastián.

La montaña que envuelve a Mijas es un pinar joven, repoblado, sazonado con los algarrobos, acebuches y encinas del bosque natural y por un sotobosque variado de tomillo, romero, cantueso, hinojo y palmito. Las sendas que conducen a la ermita del Calvario (s. XIX) o a la antigua cantera de mármol son, asimismo, otras sugerentes opciones que esperan al viajero.

Parroquia de la Inmaculada Concepción./Olaf Tausch

La mar envuelve un fondo marino de notable biodiversidad en el que cunden las praderas de fanerógamas y la posidonia oceánica. Además, en sus seis playas, en las que sobresalen las de Cabo Rocoso y Calahonda, se puede practicar windsurf, vela, pesca y submarinismo. Por aquí se sitúan elegantes urbanizaciones, establecimientos hoteleros y otros muchos servicios.

Ya sabe de buena tinta lo que le espera al viajero si visita esta hermosa localidad. Si no puedes esperar más tiempo y te interesa recibir más información antes de tu escapada, te recomiendo visualizar este interesante vídeo en el que se desgranan unas cuantas razones para no perdérsela. Esta es solo la primera:

Dónde dormir: TRH Mijas; C/ Tamisa, 2; 29650 Mijas (Málaga); Teléfono: 952485800; reservas.mijas@trhhoteles.com; www.trhhoteles.com.

Dónde comer: Restaurante La Mandrágora; C.C. El Zoco, 141; 29650 Mijas (Málaga); lamandragora.es; Teléfono: 609511853.

Antequera (Málaga)

La expresión “que salga el sol por Antequera” se la debemos al infante Fernando, cuando se lanzó al asalto de la ciudad malagueña tras cruzar su Rubicón personal, el arroyo de las Yegüas, la noche del 16 de septiembre de 1410, y proclamó la cita para que la dicha le fuera de cara frente a los árabes. La ciudad cayó y, en efecto, el astro rey les salió por allí.

Esta urbe sureña ha sido cuna fecunda de arte. En el siglo XVI tenía su cátedra de Gramática y propia escuela de poesía. A los pies de la sierra del Torcal, es el lugar exacto donde la alegre ciudad de Antequera, en la provincia de Málaga, espera al viajero para mostrarle sus tesoros, coronada por su alcazaba y restos de su muralla.

Panorámica de la ciudad de Antequera./ theboxfactory

Antequera se sitúa estratégicamente en un cruce de caminos. Sus tierras son feraces, su vega, rica, su valle, extenso. El municipio, que apenas sobrepasa los 30.000 habitantes, cuenta con veinte palacios, ocho conventos, media docena de iglesias y una colegiata.

De entre su patrimonio arquitectónico destaca un palacio del siglo XVI, otro del XVII y otro del XVIII: el de los marqueses de la Peña de los Enamorados, la casa de los Pardo y el palacio del barón de Sabasona.

Puerta de Estepa./ Al Meakin

El que la visita por vez primera debe combinar con certeza el atractivo de su conjunto histórico con el de sus cuevas prehistóricas (con dólmenes de hace 4.500 años) y sus bellezas naturales. También tiene tres templos de mucho atractivo: la colegiata de Santa María la Mayor, declarado Monumento Nacional, y las iglesias de San Juan Bautista y San Pedro. La primera es del siglo XVI y tiene fachada renacentista.

Colegiata de Santa María./ Jordi, Mons y Víctor

En el Museo Municipal, instalado en el palacio de Nájera, se pueden contemplar algunas notables esculturas sacras de los siglos XVI y XVII. En su interior hay una joya: el Efebo de Antequera, bronce romano del siglo I hallado en tierras de la vega. Entre sus torres sobresalen la de la Estrella, la de la Torre Blanca y la del Homenaje, más conocida como Papabellotas.

Torre de la Colegiata de San Sebastián./ Iberiarural

La parroquia de San Sebastián, el arco del Nazareno y la iglesia de la Encarnación son, también, visitas obligadas. Por su parte, el Arco de los Gigantes, frente a la colegiata, ofrece una espléndida panorámica de Antequera. La iglesia de los Remedios, la plaza del Portichuelo y la iglesia de Santa María de Jesús, con nidos de cigüeña en su campanario, completan el itinerario que debe acometer el viajero.

Los encantos de Antequera, resumidos en un vídeo:

Ronda (Málaga)

Ronda (Málaga) se alza a 700 metros de altitud, en el borde del precipicio formado por la profunda garganta con la que el río Guadalquivir corta la sierra y y que se conoce como “tajo de Ronda”. Este espectacular paisaje se encuentra en el centro de un inmenso circo de montañas de unos 40 kilómetros de diámetro que conforman la Serranía de Ronda, último escalón de la cordillera Bética.

Ronda ha estado irremediablemente asociada al romanticismo que inspiraron los bandoleros, toreros y bellas mujeres del siglo XIX, algo que atrajo a artistas e intelectuales de todo el mundo como Ernest Hemnigway o Federico García Lorca.

Los numerosos hallazgos prehistóricos encontrados aquí hacen suponer que Ronda ya estuvo ocupada en esa época. Entre los restos más importantes sobresalen los dólmenes del Chopo o de Encinas Borrachas y la cueva de la Pileta, con pinturas rupestres del Paleolítico.

La ciudad actual fue fundada por los romanos de Escipión, que la convirtieron en una próspera urbe hasta su conquista por los suevos mandados por Rechila y, más tarde, por los bizantinos, expulsados después por Leovigildo.

En el 711 Ronda fue ocupada por los bereberes, artífices de la actual estructura del casco histórico y de su topónimo Izn-Rand Onda, la “ciudad del castillo”. Ronda fue convertida en reino independiente por los musulmanes, quienes tras la conquista de los Reyes Católicos fueron vendidos como esclavos o expulsados a África.

Dentro de la zona amurallada de Ronda cabe destacar la puerta de Almocábar (del siglo XIII), emplazada al sur de la Medina, uno de los principales accesos a la ciudad malagueña.

En el sector este se localizan los baños árabes (siglo XIII), el recinto termal musulmán mejor conservado de todo el territorio peninsular. En el interior del barrio musulmán se suceden las casas y los palacios, como el de Mondragón.

También resulta curiosa la casa del Gigante (siglos XIV-XV), llamada así por los inmensos relieves de piedra que decoran las esquinas del edificio.

 A través de la calle Armiñán, verdadero eje de Ronda, se llega a la antigua plaza Mayor, hoy Duquesa de Parcent, donde se sitúan los edificios locales más significativos, sobre todo la colegiata de Santa María de la Encarnación, de estilo gótico, renacentista y barroco.

El palacio del Rey Moro, de planta irregular y laberíntica, alberga la mina de captación de agua de origen árabe, una compleja obra que desciende hasta el fondo del tajo aprovechando una grieta en la que se despliega una escalera tallada en la roca de más de 200 peldaños.

En la zona del Mercadillo se debe destacar, sin duda, la espectacular plaza de Toros, la más antigua de España, construida en 1785. De la misma época es el grandioso Puente Nuevo, que permitió la conexión del Mercadillo con el barrio antiguo de la ciudad. Tiene 98 metros de altura y desde sus balcones pueden verse las casas de Ronda “colgadas” en el mismo borde del precipicio.

Aquí os dejo un vídeo que invita a conocer Ronda: