Segura de la Sierra (Jaén)

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A la sombra de la mole del Yelmo, un sueño de los escaladores y el parapente, en un pico de águilas a más de un millar de metros de altura y coronado por el castillo, desde el valle, Segura de la Sierra parece pura fantasía. Se encuentra a tal altura que “si se pretende alcanzarla, fatiga la vista”, dio de ella Al-Himyari, mientras que el poeta Ibn Ammar comentó: “Tan elevado lugar que el corazón, si se atreviera, podría hacer de él peldaño hacia las nubes”. Por eso, en la Antigüedad primero la llamaron Tavara (alto lugar), los griegos Orospeda (sitio al que solo se puede llegar a pie) y los romanos Castrum Alto (fortaleza alta) Su emplazamiento, de carácter defensivo y excepcional atalaya, dibuja un paisaje hermoso a la vista. Sigue leyendo

Porcuna (Jaén)

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Su relevancia histórica es de por sí más que notable. Alcanza el sobresaliente. Sobre todo desde el punto de vista político y militar. Porcuna sirvió de cuartel general del ejército de Julio César en la batalla de Munda contra Pompeyo (46 a.C.) Siglos después el municipio fue cercado e incendiado en la toma de Jaén por parte de la Orden de Calatrava. En la decisiva batalla de Bailén del siglo XIX contra los franceses, Porcuna fue base del ejército patrio del general Castaños. Y durante la Guerra Civil resultó bombardeada por ambos bandos. Sin contar otro notable vecino histórico, Boabdil, el último rey de Granada, que permaneció preso aquí. Uno de los lugares con más historia de Andalucía. Sigue leyendo

Cástulo (Jaén)

El subsuelo de localidad de Linares tiene historia, sin duda, pero su superficie no le va a la zaga. Así lo demuestra el Museo Arqueológico casi monográfico dedicado a la ciudad iberorromana de Cástulo, localizada a apenas cinco kilómetros, cuyas ruinas son visitables en su término. Si el viajero toma la carretera JA-4102 en dirección a Torreblascopedro deberá estar atento a un desvío a la izquierda que está señalizado. La máquina del tiempo le conducirá a un yacimiento que milenios atrás fue lustroso.

Cástulo se erigió como una importante ciudad íbera, capital de la región de Oretania. La ocupación de la zona ya tuvo lugar en el 3.000 antes de Cristo, en plena Edad del Bronce, donde algunos agricultores se establecieron en comunidad para crear la denominada Cultura de los Silos.

Ruinas de la ciudad de Cástulo

Ruinas de la ciudad de Cástulo.

A partir del siglo X a.C. a Cástulo se la considera un centro neurálgico de la periferia del reino de Tartessos debido a sus importantes y fecundos yacimientos minerales, lo que motivó la atracción comercial de griegos y fenicios. Ya en época ibérica, Cástulo se alzó como uno de las fortalezas urbanizadas de postín de lo que hoy es Andalucía y por extensión, de la península. De hecho, acuñó moneda propia.

Sus ambiciones territoriales le llevaron a expandirse hasta Ciudad Real por el norte, Málaga por el sur, Gibraltar por el oeste y Cartagena por el este. No obstante, el emergente poder militar de los cartagineses les llevó a la apropiación de la ciudad en el año 208 a.C. tras duras escaramuzas.

restos romanos castulo

La ciudad andaluza alcanzó notoriedad en época íbera y romana./paleorama

Pero apenas dos años después, la nueva potencia del Mediterráneo que ya era Roma, a manos del ejército de Publio Cornelio Escipión, se hizo con Cástulo. La Oretania desapareció y la urbe fue incorporada a la provincia de la Tarraconensis. A pesar de estar bajo el yugo romano, Cástulo mantuvo su estatus de ciudad avanzada para la época. Sobre todo, después de aliarse con Roma, que resultó vencedora, en la Segunda Guerra Púnica frente a Cartago. Permitieron que Cástulo pudiera explotar los yacimientos de metal de parte de Sierra Morena.

Los restos que todavía hoy perduran en tierras andaluzas corresponden al pasado de Cástulo como ciudad romanizada. Contó con un gran teatro que posiblemente dispusiera de anfiteatro. Bajo dominación visigoda, la ciudad jienense dispuso de una sede episcopal, interrumpida en el siglo VII tras trasladarse el obispado a la pujante ciudad de Beatia (Baeza). Comenzó ahí su declive, que se agudizó con la llegada de los árabes.

Cástulo Mosaico cuatro estaciones

Mosaico dedicado a las cuatro estaciones hallado en Cástulo./Kordas

Su suerte expiró en el siglo XIV. Las ruinas de Cástulo, entre ellas unas imponentes murallas, sirvieron de cantera para las florecientes ciudades de Baeza y Linares. Una de las ciudades iberorromanas de mayor trascendencia para el devenir del territorio de la península agonizó de una forma lamentable. Menos mal que la historia todavía la recuerda.

El viajero interesado en visitar los restos de la urbe deben dirigirse al centro de recepción de visitantes los martes por la tarde, de miércoles a sábado de 9 a 14 horas y de 15.30 a 18.30 horas (en invierno; hasta las 20 horas en verano), y los domingos y festivos solo por la mañana. Un teléfono al que puede llamar es el 953609389.

Ruinas y restos de Cástulo

Un centro de recepción acoge a los viajeros que visitan el yacimiento.

Mosaicos de una gran belleza y en un estado casi perfecto de conservación hallados en Cástulo dan pie para que la imaginación del viajero, al ver este vídeo, se retrotraiga a la época de esplendor y auge que alcanzó esta zona de Andalucía en tiempos de la dominación romana de la península. Tan solo tiene que dejarse llevar:

Dónde dormir: Hotel RL Aníbal; Calle del Cid Campeador, 11; Linares (Jaén); teléfono: 953650400.

Dónde comer: Restauante La Casona; Calle Santiago, 7; Linares (Jaén); teléfono: 953601157.

Baños de la Encina (Jaén)

Baños de la Encina es un pueblo pintoresco con casas de piedra bien labrada, una iglesia imponente y uno de los más notables y antiguos castillos de Europa, declarado Monumento Nacional, un hermoso recinto de forma elíptica, con sus estilizados torreones de tapial coronados de almenas y bastante agrupados, a la manera califal: catorce torreones y el estrambote de la Almena Gorda, casi un soneto de piedra que desafía los siglos.

En el arco morisco que resguarda la puerta de la fortaleza, también llamada de Burgalimar, está la lápida fundacional: el castillo se construyó en el año 968. Formó parte de una cadena de fortalezas que unían Córdoba y Toledo, e incluso más allá, con la cabecera del Duero, con el castillo de Gormaz, la plaza fuerte avanzada desde la que los califas de Córdoba y en especial Almanzor, lanzaban sus expediciones de saqueo, casi anuales, contra los reinos cristianos.

Castillo de Baños de la Encina./Soyignatius

Eran los tiempos del esplendor musulmán. Cuando los cristianos conquistaron estas tierras levantaron la Almena Gorda, como se conoce a una gran torre del homenaje, de mampostería, que engloba uno de los torreones islámicos. Desde su terraza se domina el paisaje de Sierra Morena, el pueblo a vista de pájaro y, a media distancia, un costurón en la tierra al otro lado del valle, una mina prehistórica a cielo abierto.

En el año 1225 Fernando III de Castilla tomó posesión de la villa, que se convirtió, por su estratégica situación entre la Meseta y Andalucía, en una importante vía de comunicación. Durante el siglo XV fue escenario de enfrentamientos entre el Conde Iranzo y los maestres de las Ordenes de Calatrava y Santiago.

Panorámica de la localidad jienense./Kordas

El pueblo tiene bellas casas solariegas. Su casco antiguo, considerado Bien de Interés Cultural, se convierte en un punto destacado donde confluyen varias rutas culturales como, por ejemplo, la Ruta de los Nazaríes, la Ruta de los Castillos y Batallas, la Ruta del Renacimiento o la del Legado Andalusí, debido a su patrimonio monumental y a sus yacimientos arqueológicos.

El castillo no es el único monumento de visita recomendada en Baños de la Encina. La Iglesia de San Mateo, con su destacado retablo y su bello sagrario, la ermita de Jesús del Camino o la ermita de Jesús el Llano, cuya sobriedad externa contrasta con la profusa decoración interior barroca, son algunos claros ejemplos.

Monumento a la Virgen de la Encina./Pajarillo82

El itinerario por el municipio jienense, asimismo, permite descubrir otros edificios significativos como el Ayuntamiento, del siglo XVI y fachada de sillería, o destacados edificios como el Palacio de los Molina de la Cerda, el Palacio de los Priores o la Casa de los Delgado de Castilla.

El entorno natural de Baños es otro de sus grandes atractivos de visita, ya que parte de su término municipal se encuentra incluido dentro del Parque Natural de la Sierra de Andújar. Para los amantes de la Prehistoria, en la Cueva de la Moneda se concentran pinturas rupestres. La mina de El Centenillo fue explotada por los romanos.

Iglesia de San Mateo./Pajarillo82

El gran actor Juan Luis Galiardo, fallecido recientemente, presta su voz en este vídeo para introducirnos y mostrarnos las excelencias históricas que nos aguardan si visitamos la localidad andaluza de Baños de la Encina.

Dónde dormir: Hospedería Rural Palacio Guzmanes; C/ Trinidad, 4; 23711 Baños de la Encina (Jaén); Teléfono: 953613075; guzmanes@palacioguzmanes.com; www.palacioguzmanes.com.

Dónde comer: Mesón Buenos Aires; Calle Cayetana S/N; 23711 Baños de la Encina (Jaén); Teléfono: 953613211.

Bailén (Jaén)

Encrucijada de caminos entre el Oriente y Occidente de Andalucía, la localidad jienense de Bailén (18.000 habitantes) puede presumir de haber sido escenario de dos de las batallas militares de más importancia que han acaecido en la Península Ibérica. Unos cuantos monumentos y plazas diseminadas por el municipio recuerdan este pasado bélico. En él se han establecido fenicios, cartagineses y romanos a lo largo de los siglos.

Algunos historiadores sitúan aquí el lugar donde tuvo la conocida batalla de Baécula del año 208 antes de Cristo entre Escipión el Africano y Asdrúbal Barca. En la cima de la colina se ha hallado los restos de un posible campamento cartaginés. Esta contienda de la II Guerra Púnica fue vital para el control del valle del Baetis por parte de los romanos.

Cuadro ‘La Rendición de Bailén’ de Casadodel Alisal./Outisnn

Pero sobre todo, la fama universal de Bailén se debe a la batalla de mismo nombre acaecida el 19 de julio de 1808 durante la Guerra de la Independencia en las que fueron vencidas las tropas de Napoleón, capitaneadas por Dupont, a manos del general Castaños.

El literato Benito Pérez Galdós otorgó el nombre de Bailén a la cuarta entrega de sus Episodios Nacionales. Precisamente, en la calle que lleva su nombre se ubica la ermita de la Limpia y Pura, cuya denominación haría alusión a la imagen de la Inmaculada Concepción que custodiaba en su interior.

Plaza del General Castaños./Ayuntamiento de Bailén.

En las cercanías del cementerio se halla la ermita de la Soledad, de estilo gótico-barroco. Otras dos ermitas que merce la pena visitar son las de Nuestro Padre Jesús y la del Santo Cristo (siglo XVIII)

De época visigoda permanece la fachada del Palacio Ducal. Mientras, el general que venció a las tropas francesas da nombre a una coqueta plaza, coronada con una talla de la diosa romana Iberia conocida como La Matrona e identificada como María Bellido, la heroína de Batalla de Bailén, mujer valerosa que se volcó en abastecer de agua al ejército español.

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación./Lijarcio

Esta misma contienda tiene un monumento alegórico en el Paseo de las Palmeras, que consiste en dos tetraedros simétricos sobre los que se intersecciona un prisma oblicuo de base rectangular.

El Ayuntamiento se localiza en la plaza de la Constitución. Otra plaza que rinde tributo a uno de los héroes de Bailén es la de Reding, general español de origen suizo responsable de poner en marcha el Plan de Porcuna ideado por Castaños, con el que alcanzarían la victoria aquel glorioso día de 1808.

Centro de interpretación de la Batalla de Bailén./Lijarcio

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación es una hermosa construcción gótica, con una esbelta torre, si bien tiene elementos renacentistas y barrocos. Está declarada Monumento Histórico.

De nuevo os dejo con una ración de vídeo. En esta ocasión el narrador entona una pequeña descripción del municipio jienense, lugar de noble pasado que sin duda merece una escapada viajera en vuestras apretadas agendas:

fuente: sierramorenatv

Dónde dormir: Hotel Bailén; Avenida del Parador, s/n; 23710 Bailén (Jaén); Teléfono:953 67 01 00; http://www.hotelbailen.com.

Dónde comer: Restaurante Casa Andrés; Avenida de Sevilla, 92; Bailén (Jaén); Teléfono: 953 67 06 16; http://www.cateringcasaandres.com.

Úbeda y Baeza (Jaén)

Cualquiera que visite la provincia de Jaén podría perderse por los cerros de olivares que rodean Úbeda y Baeza, verdadera referencia del Renacimiento peninsular, como atestigua su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003.

Úbeda debe su nombre a Abd al-Rahman I, quien la llamó Madinat Ubbadat al-Arab o Úbeda de los Árabes. En manos de unos y otros, fue conquistada por Fernando III en 1233. De su paso como enclave estratégico, la ciudad conserva su defensa amurallada, que llegó a tener 48 torres. La mayor parte se conserva detrás de la Iglesia de Santa María de los Alcázares.

La iglesia de San Pablo permite admirar el esplendor del gótico jienense, y contiene además la magnífica capilla, ya renacentista, de los Vago, una de las primeras obras de Andrés de Valdivia, autor del edificio más emblemático del Renacimiento, el Hospital de Santiago (siglo XVI), conocido como el “Escorial andaluz”.

En él se localiza la Sacra Capilla de El Salvador, con un arco de gran valor arquitectónico. Destacan, asimismo, el palacio del Deán Ortega, hoy Parador Nacional de Turismo, y el palacio de las Cadenas, sede del Ayuntamiento, que forman, junto a la iglesia de El Salvador, la plaza de Vázquez Molina, un conjunto repleto de armonía.

Junto a ella se extiende Baeza, antigua Beatia, ciudad de los vicienses, que llegó a ser reino de taifa, la Bayyasa musulmana de donde se dice que huyeron los fundadores del Albaicín granadino. El municipio posee un impresionante legado renacentista patente en la catedral, edificación medieval. Su retablo barroco, de Alonso Rodillo, es espectacular.

La iglesia de San Andrés, del primer Renacimiento, cuenta con nueve tablas del siglo XV. Cerca de la iglesia de Santa Cruz se localiza el palacio de Jabalquinto, con fachada hispano-flamenca. Del mismo periodo es el arco de Villalar, en la Puerta de Jaén, que conmemora la victoria de Carlos V sobre los comuneros.

En las proximidades se localiza la casa del Pópolo, en una plaza irregular, uno de los rincones más sugerentes de Baeza, en la que se encuentra la íbera fuente de los Leones, trasladada desde la vecina Cástulo en el siglo XVI y coronada por Imilce, la princesa íbera casada con Aníbal.

Aquí os dejo sendos vídeos de Úbeda y Baeza para que podías constatar la belleza que esconden todos sus rincones: