Colindres (Cantabria)

Encrucijada de caminos entre Santander, Bilbao y Burgos, la historia de Colindres ha estado casi siempre vinculada a su privilegiada situación geográfica. Abierta al mar Cantábrico, la localidad norteña ha sido testigo de unos cuantos acontecimientos históricos de relevancia. No en vano, sus astilleros de Falgote parieron la Pinta y es muy probable que también la nao Santa María hasta el puerto de Palos para su posterior rumbo hacia el Nuevo Mundo, por lo que es bastante probable que algún marinero local acompañara a Cristóbal Colón en su llegada a América.

Fue también en los talleres portuarios de Colindres donde se construyó la Capitana (1868), la nave más grande de la época con más de 1.300 toneladas, que con 500 más que el mayor navío jamás visto hasta entonces tomó parte en la Guerra de Sucesión entre Austrias y Borbones. De los astilleros salieron más de 30 galeones para las armadas reales, así como capitanas y almirantas para las flotas de Indias durante los siglos XVII y XVIII.

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Palacio del Condestable./Dolmanrg

Cruce viario no solo por tierra y mar, Colindres se erige asimismo como paso obligado en el Camino de Santiago, razón por la que Carlos I ordenó la construcción de un hospital en el siglo XVI. Más contemporánea es la relación de Colindres con Gustave Eiffel, el célebre constructor de la torre parisina que lleva su nombre. La empresa del arquitecto galo fue la encargada, en 1882, de idear el puente de hierro de Treto sobre el río Asón, una de las obras más representativas de la ingeniería industrial de Cantabria. Su estructura metálica tiene más de 543 toneladas de hierro forjado, fundido y laminado, acero, plomo y bronce.

Dos siglos atrás Colindres se conviritó en campo de batalla cuando Francia, en plena guerra contra el Imperio español, envió una armada capitaneada por el cardenal de Burdeos, quien fue asignado por el Cardenal Richelieu. También intervino en la toma de Laredo de febrero de 1814, durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas. Más tarde, en las guerras carlistas, su estratégica situación entre Santander y Bilbao resultó trascendente, como ocurrió asimismo durante la Guerra Civil por la construcción de sus búnquers y su puente giratorio sobre el río Asón.

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Puente de Treto de Colindres ideado por Gustave Eiffel./Desmondrx

Colindres es un pueblo de notable tradición pesquera que cuenta también con una importante industria conservera. En su casco urbano el viajero puede visitar algunos ejemplos de casonas y palacios montañeses. Sobresalen las residencias señoriales levantadas durante la Edad Moderna, como la casa de Agüero, en el barrio de San Juan, de una sola planta y datada en el siglo XVII. En la misma zona se alzan dos interesantes edificios del XVIII: el palacio de Gil de la Redonda y el palacio del Infantado o del Contestable.

Por su parte, en el distrito de La Puerta se pueden contemplar otras tres interesantes construcciones del XVIII: la casa del Valle y la casa de Bartolomé y Felipe de Palacio. Más intrigante y curiosa resulta la visita de las casas del capitán Francisco Gil de la Redonda Velasco y la casa Cachupín, que cuenta en su fachada con una cruz y una calavera con dos tibias acompañados de la inscripción “cual me ves, te verás”.

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Casa Serafina./Zarateman

La arquitectura pública y privada decimonónica y de comienzos del siglo XX también tiene presencia en Colindres, con el ayuntamiento, Villa Amelia y la Villa Luz como emblemas más sobresalientes. De entre el patrimonio religioso del municipio cántabro destaca la iglesia de San Juan Bautista (siglo XVI), de una sola nave y ábside poligonal.

Desde Colindres el viajero puede emprender una breve excursión si sigue el cauce del río Asón, que configura otro de los singulares y hermosos valles fluviales que cruzan la geografía cántara. El río tiene el atractivo de que en sus aguas nadan numerosos salmones para los amantes de la pesca. También de Cantabria resultan de interés la visita de Ramales de la Victoria, el Valle de Buelna o  la comarca de Liébana.

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Iglesia de San Juan Bautista./Zarateman

La importancia marítima y naval de la que gozó Colindres en la Edad Moderna se pone de manifiesto en este vídeo que os muestro a continuación. Su puerto es su emblema y la ventana por la que asoma al resto del mundo. Es un argumento de peso para apuntar la ruta en nuestra agenda viajera:

Dónde dormir: Hostal Montecarlo; Ramón Pelayo, 9; 39750 Colindres (Cantabria); teléfono: 942650163; info@hostalmontecarlo.com; www.hostalmontecarlo.com.

Dónde comer: Restaurante Chef; Calle Santander 16; 39750 Colindres (Cantabria); teléfono: 942652279.

Pedraza (Segovia)

Los fines de semana se llena de turistas que acuden a disfrutar de sus numerosos restaurantes y tiendas. El trasiego de gentío que acude hasta Pedraza puede disfrutar de un pueblo medieval de buena arquitectura, de los que mejor se conservan en España. No en vano esta villa castellanoleonesa de cine y cordero está declarada Conjunto Monumental. La estampa que luce en invierno bien podría ser un escenario de cuento.

Los romanos la llamaron Petraria por su emplazamiento sobre una gran piedra y, según la leyenda, que carece de fundamento, el emperador Trajano nació en ella. Sus casas solariegas obedecen a la riqueza que durante el siglo XII y posteriores dieron a la villa los rebaños de la Mesta.

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Panorámica de la hermosa villa de Pedraza./Jsanchezes

Señorío de la familia Herrera, más tarde pasó a manos de los Fernández de Velasco, contestables de Castilla. Pero en menos de dos siglos su economía se hundió y Pedraza quedó abandonada. Aparte de su esplendoroso pasado medieval, Pedraza también ha servido de escenario para el rodaje de películas de cine. El primero fue el del filme La barraca de los monstruos, en 1924.

Muchos otros rodajes vinieron después, como La aldea maldita (1929), El escándalo (1943) o El amor del capitán Brando (1974). El propio Orson Welles rodó aquí dos de sus películas; y varias series españolas, como Los desastres de la guerra o las recientes Isabel y Toledo, han hallado en la villa segoviana un inmejorable telón de fondo histórico.

El viajero que la visite puede entrar en Pedraza por la puerta de la Barbacana del siglo XVI, llamada también puerta de la Cárcel por estar junto a ella la antigua prisión. Si ésta se cierra, el pueblo queda protegido dentro de su recinto de murallas. Un paseo por su laberinto de calles umbrías y tranquilas conduce hasta la Plaza Mayor, uno de los mejores ejemplos de Castilla, rodeada de soportales y casas con solanas de madera. Es como entrar en un túnel del tiempo que transporta a la España de los Austrias.

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Castillo de Pedraza./Alberto Pascual

Entre los edificios que se abren a ella destacan los palacios de los marqueses de Lozoya y Miranda. El balcón verde que se divisa lo construyó un vecino en el siglo XIX para contemplar las corridas de toros que se organizaban en la plaza. También la Casa de Pilatos, siglo XVI, y las de Zamarriego y los marqueses de Floresta, que conservan la armonía medieval tan típica de las villas castellanas, incitan a hacerse una foto. De entre la arquitectura religiosa destaca la iglesia de San Juan, con torre románica, y la ermita de Nuestra Señora del Carrascal, extramuros, con una imagen de la patrona de la villa.

Sin embargo, el castillo románico (del siglo XIII y reconstruido en el XV), construido con piedra sillar, antigua residencia de la familia Velasco, es su punto más interesante. Su torre del Homenaje, cuadrada y de tres pisos, destaca sobre el resto del conjunto que en 1929 adquirió y restauró el pintor Ignacio Zuloaga. En él, el artista cuenta con un museo dónde se exponen obras de cerámica, pintura y dibujos suyos, junto a cuadros de otros artistas, entre ellos, un Cristo de El Greco, un retrato de la condesa de Baena, realizado por Goya, y un bodegón flamenco del siglo XVII.

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Plaza Mayor de la ciudad segoviana./Jsanchezes

En esta fortaleza permanecieron recluidos durante cuatro años los infantes don Francisco y don Enrique, hijos de Francisco I. Tiene un puente sobre un profundo foso que una vez sorteado permite al viajero adentrarse en el castillo, antaño hogar de reyes, guerreros o prisioneros. Durante los dos primeros sábados de julio, la fiesta El concierto de las velas ilumina Pedraza y confiere un asombroso aspecto a los interesantes espectáculos de música y danza que se desarrollan en la penumbra de la noche.

A escasos 13 kilómetros, el viajero, si es amante de la naturaleza, puede realizar una escapada hasta el acebal de Prádena, uno de los bosques de acebos más importantes de Europa. La monumentalidad que rezuma cada uno de los rincones de esta villa segoviana se recoge en un magnífico vídeo que los compañeros de Turismo3D han confeccionado. Una cuidada estética que pone de manifiesto el paraíso medieval que el viajero se puede encontrar si visita Pedraza:

Dónde dormir: La Posada de Don Mariano; C/ Mayor, 14; 40172 Pedraza (Segovia); teléfono: 921509886; info@hoteldonmariano.com.

Dónde comer: El Soportal; Plaza Mayor S/N; 40172 Pedraza (Segovia); teléfono: 921509826.

Cardona (Barcelona)

En la linde de Lérida con Barcelona, con las estribaciones prepirenaicas en el claro horizonte, Cardona, emplazada en la comarca del Bagés, se presenta ante el viajero como una pintoresca localidad heredera de un importante e histórico pasado medieval que se remonta hacia el siglo VIII con la construcción de su espléndido castillo-palacio-monasterio.

Estrabón, geógrafo griego algo anterior a Cristo, y Aulio Gelio, escritor romano (siglo II), alabaron como una maravilla natural el filón de sal gema de Cardona, “una gran montaña de sal pura que crece a medida que se extrae”. Los romanos tenían motivos para sospechar que la sal crece a espuertas: llegaron a excavar galerías de profundidad nunca alcanzada en mina alguna.

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Castillo fortaleza de la localidad de Cardona./PMRMaeyaert

El municipio catalán acogió a los duques de Cardona, la familia más importante de la Corona de Aragón, sólo por detrás de la Casa Real, durante el siglo XV. Tres centurias más tarde, Cardona fue uno de los últimos reductos en entregarse a las tropas borbónicas de Felipe V durante la Guerra de Sucesión. Su ciudadela fortificada no pudo ser tomada con posterioridad por las tropas de Napoleón.

El viajero puede visitar ese petrificado mar azul que los lugareños llaman, en un alarde de imaginación, la Salina. Se trata de una montaña de sal gema, óxido de hierro y arcilla de grandes proporciones. Debe además internarse por los lagos subterráneos y admirar los caprichos escultóricos de la naturaleza en las estalactitas salobres de las grutas. Así como visitar el Museu de la Sal y conocer mejor la historia de esta villa catalana.

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Casa Aguilar./flamenc

Cardona es un cerro testigo que guarda la vega del Cordoner. Se presenta desde lejos macizo e impresionante con hasta tres cinturones de muros y baluartes que parecen enroscarse en torno al cerro para rematar, en lo más alto, con dos edificios contrapuestos: de un lado los verticales muros de la colegiata de San Vicente; del otro, la maciza torre mayor del castillo, troncocónica, impresionante a pesar de haber perdido su remate. Es una de las más antiguas torres del homenaje de Europa, que data del siglo XI.

El viajero que se precie acudir puede sentir la fascinación de explorar el laberinto de pasillos que la caótica superposición de estructuras ha ocasionado, desde las tres naves románicas lombardas de la colegiata, con sus alineados sepulcros de los condes y duques de la localidad, a la iglesia del siglo XI levantada sobre los vestigios de un patio romano y, un poco más allá, al claustro gótico. La colegiata tiene una nave central de casi 20 metros de altura, de las más importantes obras del románico catalán.

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Portal de la iglesia de San Miguel./flamenc

Si regresa a la entrada del castillo, después de pasar por el baluarte de San Pedro y por la garita del Diablo, nombres tan antagónicos como evocadores, puede entrar con unción en el pequeño aposento, hoy capilla, donde falleció, en 1240, san Ramón Nonato, miembro de la familia ducal de los Cardona. La fortaleza pertenece al recinto fortificado del siglo IX, hoy habilitado como Parador de Turismo. Su construcción se atribuye a Wifredo el Velloso, donde estacan la Torre Monyona y el Patio Ducal.

Con un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural, también la calle Mayor, la plaza porticada y la iglesia de San Miguel merecen ser recordadas en la memoria del viajero si viaja hasta Cardona. Esta última, de estilo gótico, alberga en su interior la imagen Virgen del Patrocinio, una hermosa estatua gótica de alabastro policramado del siglo XIV, dos retablos góticos y una pila bautismal de la misma época.

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Ayuntamiento de Cardona./Jordij

El viajero tiene la opción, asimismo, de conocer los alrededores de la localidad bercelonesa, que tienen multitud de posibilidades para realizar excursiones. Casas de payés y antiguas masías salen al paso en dirección hacia el Parque Natural del Cadí-Moixeró. Cerca, las fuentes del río Llobregat configuran un paisaje que el visitante no podrá olvidar.

Otra escapada al alcance es la del Monasterio de Montserrat, popular por acoger la imagen de La Moreneta, patrona de Cataluña. Se trata de un bello monasterio ubicado en un paraje montañoso de enorme belleza. Tanto si desea alojarse en Cardona como en la capital y las localidades limítrofes de Barcelona, el viajero tiene a su disposición una amplia oferta de apartamentos en esta web a precios muy asequibles.

Si todavía le queda al viajero alguna duda para escaparse hasta Cardona, le obsequio con un interesante vídeo que sin duda acrecentará las ganas por conocerla, con el parador-castillo como principal reclamo:

Dónde dormir: Hotel Cal Violí; Crtra. Manresa, 12; 08261 Cardona (Barcelona); teléfono: 938692984.

Dónde comer: Restaurante Perico; C/ Vall 18; 08261 Cardona (Barcelona); teléfono: 938691020.

Villafranca del Bierzo (León)

Situada en un embutido montañoso, con puentes, caseríos, conventos, balcones salientes y viñas, aparte de los espléndidos ríos trucheros que son el Burbia y el Valcarce, Villafranca del Bierzo se identifica con la antigua Vico Francorum o Villafrancorum, donde se alzaron dos hospitales de peregrinos (Santiago y San Lázaro) Es la última localidad de importancia que atraviesa el Camino de Santiago por tierras leonesas.

Más tarde, se asentó en el lugar una comunidad de monjes de Cluny, bajo la adveración de Santa María. Estos dos hechos sentaron las bases del burgo de Villafranca hasta su repoblación definitiva por parte de Fernando II. Los peregrinos trajeron prosperidad a la localidad leonesa y pronto surgieron por doquier iglesias, conventos o posadas. En 1196 Alfonso IX le dio fueros que se ratificaron por segunda vez en 12309. Después pasó al señorío de los Álvarez de Toledo, marqueses de Villafranca del Bierzo, en el siglo XV.

Villafranca del Bierzo es la capital de la comarca del Bierzo./Joergsam

Villafranca del Bierzo es la capital de la comarca del Bierzo./Joergsam

Sin embargo, la leyenda ha buscado una explicación más poética para la fundación de la ciudad, en la que una vaca se detuvo en un lugar junto al río Burbia y allí fundaron los vaqueiros sus cabañas que, con el paso del tiempo, se convirtieron en la moderna ciudad. Los romanos llamaron Bergidum Flavium a la comarca del Bierzo y la sembraron de fortificaciones para defender las rutas de la salida de oro.

Después de la Guerra de la Independencia contras los franceses, el castillo de Villafranca fue desmantelado por los ingleses; pero desde allí se prolongó al este la población en constante y rápido descenso, en el que destacan sus techos de pizarra sobre una cadena de frondosas montañas.

Convento de los Padres Paúles./FCPB

Convento de los Padres Paúles./FCPB

Villafranca del Bierzo, capital de la comarca de mismo nombre, es también puerta de acceso a Los Áncares, tierra de naturaleza virgen. En palabras del viajero e hispanista Richard Fox en el siglo XIX, el aspecto de la localidad leonesa “es completamente suizo”. Vale la pena pasear por su histórica calle del Agua y por el barrio de los Tejedores, así como visitar su extenso patrimonio monumental religioso, como la iglesia de Santiago, la de San Nicolás o la Colegiata.

Repleta de monumentos, el viajero puede disfrutar en su casco histórico (declarado Bien de Interés Cultural) de la contemplación de un grupo de casas solariegas con fachadas blasonadas por la calle del Agua. Destaca la del literato local Gil y Carrasco, así como el palacio de Torquemada (siglo XVIII) y la casa de los Álvarez de Toledo (siglo XVI), ambas de estilo barroco.

Castillo de la localidad leonesa./Lancastermerrin88

Castillo de la localidad leonesa./Lancastermerrin88

La iglesia de Santiago, románica, conserva de su primitiva fábrica el ábside. Abunda la decoración de columnas, ventanas semicirculares y molduras ajedrezadas. Su portal lateral se considera un buen ejemplo del Románico. La iglesia de San Francisco, gótica, muestra dos airosas torres y un artesonado mudéjar de fina elegancia. Mientras, la Colegiata, con sus estribos y arbotantes, se alza sobre el monasterio de Santa María de Cluniaco (siglo XIII)

En 1533 se elevó a la categoría de Colegiata gracias al marqués don Pedro de Toledo, virrey de Nápoles. El edificio consta de tres naves con el coro en medio de la principal y cúpula asentada sobre el crucero. Las columnas, gruesas y estriadas en sus dos tercios superiores, aparecen rematadas por capiteles que sujetan las bóvedas de crucería.

Colegiata de Santa María./Lancastermerrin88

Colegiata de Santa María./Lancastermerrin88

No menos bello a ojos del viajero se levanta el convento de jesuitas San Nicolás El Real. Fundando por Don Gabriel de Robles, en su interior destaca su retablo churrigueresco y su claustro. También merece una visita el museo de Ciencias Naturales de Villafranca del Bierzo. Dedicado a zoología, hay numerosos animales disecados, sobre todo pájaros de Filipinas, una colección de conchas y otra de minerales.

Este reportaje emitido en La 2 muestra una pequeña perspectiva antropológica de la localidad leonesa. A buen seguro que el lector viajero se empapa de su esencia y le permite disponer de un pequeño manual con instrucciones de uso y disfrute durante su estancia:

Dónde dormir: Posada las Doñas de Portazgo; Ribadeo, 2 (Calle del Agua); 24500 Villafranca del Bierzo, (León); teléfono: 987542742; info@elportazgo.es o lasdonas@elportazgo.es; (www.elportazgo.es)

Dónde comer: Restaurante El Padrino; Calle Doctor Aren 17; 24500 Villafranca del Bierzo (León); teléfono: 987540075.

Las Cabezas de San Juan (Sevilla)

La antaño conocida como Cvnbario bajo dominación púnico-turdetana bulle como una recoleta localidad andaluza de tranquilo presente, calma y sosiego, pero cargado de historia, alrededor de sus escasos 17.000 habitantes. Las Cabezas de San Juan fue bastión defensivo de los cartagineses contra los avances romanos de Escipión en la Península.

Aníbal mandó construir aquí unas cuentas torres que se mantuvieron hasta épocas posteriores, con los árabes, que cambiaron el nombre del municipio por el de Atalayas de Montúfar. Su segundo nombre actual procede de ser entregada la localidad, para su custodia, a la Orden de San Juan.

Iglesia de San Juan Bautista./Hermann Luyken

Iglesia de San Juan Bautista./Hermann Luyken

Las Cabezas de San Juan debe su popularidad histórica, sobre todo, porque en este lugar se proclamó la Constitución aprobada en las Cortes de Cádiz de 1812 en concreto en el año 1820, bajo la autoridad del teniente coronel liberal Rafael de Riego, lo que dio lugar al primer período de monarquía constitucional de la historia de España: el conocido como Trienio Liberal (1820-1823) Los liberales se sublevaron contra la política absolutista de Fernando VII. En Las Cabezas está la casa en que se alojó Riego y hay recuerdos suyos en el Ayuntamiento y en los muros de algunas calles.

Los primeros asentamientos humanos datan de tiempos prehistóricos. Se han hallado un gran número de restos arqueológicos, como hachas de piedra pulimentada y una esfera funeraria perteneciente a la Edad del Hierro. Las primeras alusiones de Las Cabezas provienen de Ptolomeo, que habla del establecimiento de una tribu ibérica con el nombre de Ugía.

Ayuntamiento de Las Cabezas de San Juan./Hermann Luyken

Ayuntamiento de Las Cabezas de San Juan./Hermann Luyken

De esta época hay restos importantes, como dos leones de piedra y la escultura de una mujer sedente, que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla. La localidad andaluza conserva todavía la morfología almendrada que ha tenido en épocas pasadas, con largas manzanas orientadas de norte a sur. El núcleo urbano de Las Cabezas se configura en torno la carretera C-441.

Entre las edificaciones de mayor interés histórico artístico del municipio, a ojos del viajero, cabe destacar la iglesia parroquial de San Juan Bautista (siglo XVIII) y la ermita de San Roque (siglo XVII). La primera, situada en el punto más alto de la villa, tiene tres naves y retablos que albergan imágenes religiosas de gran belleza. La iglesia alberga asimismo un Cristo que se atribuye a Juan de Mesa, y pinturas de Francisco Agustín, así como un cuadro representando a San Telmo.

Convento de la localidad sevillana./Hermann Luyken

Convento de la localidad sevillana./Hermann Luyken

Las Cabezas cuenta también con importantes construcciones de tipo civil de los siglos XVII y XIX, aunque en un estado de deterioro avanzado. Como Bien de Interés Cultural llama la atención del viajero el castillo de Medina Montújar, de origen árabe.

Peculiar resulta la visita al poblado de Sacramento, que ha sabido conservar su trazado típico original. Cuenta con una plaza de la Iglesia, del Cine, de Oriente, del Mar Menor o del Paso, soportales y unos espacios públicos bien cuidados. Los lugareños también se vanaglorian de contar en su territorio con un toro de Osborne como elemento patrimonial de postín. Representa al toro de lidia como elemento identificativo de la cultura andaluza y española.

Pasaje de doña Mercedes./Hermann Luyken

Pasaje de doña Mercedes./Hermann Luyken

Dentro del término municipal de Las Cabezas de San Juan se localiza una parte de la Reserva Natural del Complejo Endorréico de Lebrija-Las Cabezas, integrado por las Lagunas Cigarrera, Galiana, Peña, Pilón y Taraje; todas ellas de gran valor ecológico. Un añadido para disfrutar de la naturaleza.

El municipio sevillano pertenece a la Demarcación Paisajística de la Campiña de Sevilla. Este vídeo que aquí os muestro pone de relevancia el interés y pasión con que Las Cabezas rememora el alzamiento de Riego y el triunfo del liberalismo. En 2020 se celebrará el bicentenario del pronunciamiento militar:

fuente: andaluciainformacion

Dónde dormir: Cortijo Soto Real; Carretera Las Cabezas-Villamartín, km. 13; 41730; Las Cabezas de San Juan (Sevilla); teléfono: 955869200; reservas@hotelcortijosotoreal.com; www.hotelcortijosotoreal.com.

Dónde comer: Restaurante Roque Moreno León; Carretera Cabezas-lebrija S/N; 41730 Cabezas de San Juan, Las (Sevilla); teléfono: 955898060.

Cerro de los Ángeles (Madrid)

Como epicentro de un complejo religioso a diez kilómetros al sur de Madrid, sobre la meseta de un otero considerado centro geográfico de la Península, en la localidad de Getafe, se alza el Cerro de los Ángeles, en cuya cima, a 666 metros de altura se yergue un monumento dedicado al Sagrado Corazón, inaugurado por Franco en la década de los sesenta del pasado siglo, sobre las ruinas del monumento primitivo que inauguró el rey Alfonso XIII en 1919 y los milicianos republicanos dinamitaron en la Guerra Civil.

Rebautizado por los milicianos como Cerro Rojo, fue ocupado fugazmente durante la batalla de Madrid por brigadistas internacionales y milicianos comandados por Enrique Líster. Pero un contraataque de los moros de Franco los aniquiló causándoles más de doscientos muertos. Terminada la contienda, Franco concedió al montón de escombros el título de ‘Mutilado por la Patria’ y dispuso la construcción de un nuevo monumento, réplica del anterior, al otro lado de la explanada.

Monumento religioso dedicado al Sagrado Corazón./Miguel303xm

El monumento dedicado al Sagrado Corazón no es más que un plan propagandístico del régimen iniciado por la Iglesia para contrarrestar los efectos del laicismo en época de contienda. Dicho gigante calcáreo poseía unas dimensiones colosales: 28 metros de altura, 14 de anchura y 16 de fondo.

Presentaba, además, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús de 9 metros de altura y a sus pies, junto a la cartela con la afirmación del titular ‘Reino de España’, aparecían, a un lado y al otro, imágenes igualmente ciclópeas de la Inmaculada Concepción, de Santa María Alacoque (una monja a la que dicen se le apareció Cristo), Santa Gertrudis, el padre Hoyos (otro religioso al que al parecer también se le presentó), San Juan Evangelista, San Agustín, San Francisco de Asís y Santa Teresa de Jesús.

El Cerro de los Ángeles visto desde la ciudad de Getafe./Miguel303xm

Del otro lado del Cristo, en composición asimétrica, se representaba la ‘Humanidad que intentaba santificarse’ con las figuras alegóricas de la Caridad, la Virtud, el Amor, la Humildad y el Arrepentimiento. El conjunto se completa con otros edificios religiosos como un seminario, un convento carmelita, una residencia y la ermita de la Virgen de los Ángeles. Asimismo, en la parte izquierda del pie que sostiene la imagen del Sagrado Corazón destaca el escudo de armas del Papa Benedicto XV (Giacomo della Chiesa), cuyo papado duró de 1914 a 1922.

La actual ermita de Nuestra Señora de los Ángeles al parecer ya fue edificada sobre una antigua atalaya de origen árabe a principios del siglo XI. Tiene una nave de 36 metros de largo y 11 de altura. Bajo el monumento del Sagrado Corazón aparece la basílica, de tres naves y una bóveda central de cúpula esférica. También forma parte del complejo religioso la lonja de las peregrinaciones, una amplia explanada de forma rectangular cuyas dimensiones ocupan una superficie de 130 por 80 metros.

Ermita emplazada sobre el conjunto religioso./Pavlemadrid commons

El viajero cuenta con el doble atractivo del monumento levantado por la munificencia del Caudillo y las ruinas del malogrado primer coloso. A pesar de su significación religiosa, el cerro es un lugar apacible porque sus laderas repobladas con pinos carrascos se han convertido en un lugar de recreo y esparcimiento para los madrileños.

Hay merenderos, paseos, circuitos de footing, fuentes, aseos, parques infantiles y hasta un campo de fútbol. Se trata de un enclave religioso, monumental y paisajístico que atrae a muchos visitantes cada año.

El monumento destaca por sus gigantescas proporciones./Pavlemadrid commons

Fotograma a fotograma, este vídeo que os muestro recorre los rincones que conforman el complejo religioso levantado sobre el Cerro de los Ángeles, a mayor gloria del arraigado catolicismo reinante en la época de posguerra. Dejando al lado su connotación religiosa, forma parte de la historia de nuestro país y sobresale como conjunto monumental que merece la pena ser visitado.

fuente: Eusebi68

Dónde dormir: Los Olivos Hotel; Carretera Andalucía, Km 12,700; Getafe; teléfono: 916956700.

Dónde comer: Restaurante La Bámbola; Calle Hospital San José, 8; Getafe; teléfono: 916951721.

Madrigal de las Altas Torres (Ávila)

Pocos pueblos pueden presumir de un nombre tan sonoro y hermoso como Madrigal de las Altas Torres, patria chica de la reina Isabel la Católica. De las cien torres que tuvo su cerca perfectamente circular, como trazada a compás, hoy solo se conservan 23, pero hay que destacar que la villa medieval está bastante bien conservada, con una impresionante plaza Mayor, rodeada de soportales y jalonada de casas blasonadas.

Destruida durante la Reconquista contra los árabes, el municipio abulense fue posteriormente repoblado y el obispo de Burgos le otorgó fueros confirmados luego por Alfonso VIII en el año 1168. En 1447 se celebró aquí la boda de Juan II de Castilla con Isabel de Portugal. Cuando Isabel I alcanzó el trono, en 1474, reunió las cortes en Madrigal, las primeras de su regencia.

Iglesia de San Nicolás de Madrigal de las Torres./jm

En la plaza Mayor de la villa castellano leonesa, bajo el reinado de Felipe II, fue ajusticiado el impostor Gabriel de Espinosa, un pícaro español del siglo XVI que se hizo pasar por el rey Sebastián de Portugal, muerto en la batalla de Alcazarquibir (1578)

El sobrenombre “de las Altas Torres” lo debe Madrigal a las murallas del siglo XII que la rodean. El cinturón de estos muros, declarados Monumento Histórico, forma un círculo de casi 700 metros de diámetro con cuatro puertas bajas y ojivales que se abren a los cuatro puntos cardinales. Sus torres son cuadradas y muestran una galería de arcos.

Ayuntamiento de la localidad abulense./Cruccone

También merece la pena visitar las calles empedradas de la localidad abulense, su adusta y bella arquitectura castellana, su conjunto monumental que integra dos iglesias mudéjares, dos conventos y un hospital. Una de estos templos es el de Santa María del Castillo, de nave redonda, que conserva una cabecera de estilo románico de ladrillo.

El viajero aficionado al arte debe ver el Real Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, antiguo palacio agustino donde nació la reina Isabel de Castilla, así como la iglesia de San Nicolás, con su airosa torre campanario de más de 50 metros de altura.

El primero presenta una fachada flanqueada por sendas torres y un patio de cuarenta arcos que descansan sobre columnas toscanas. Aquí se conserva la pila bautismal de la monarca y se puede acceder a diversas dependencias, como el Salón de Cortes o la alcoba donde fue alumbrada Isabel.

Iglesia de Villar de Matacabras./Javiermes

El Hospital de la Concepción u Hospital Real (siglo XV), fundado por doña María de Aragón, primera esposa de Juan II, tiene una fachada renacentista y una amplia escalera barroca como elementos ornamentales más destacados.

Del antiguo convento de frailes agustinos, en las afueras de la localidad, apenas quedan escasos restos. En él murió Fray Luis de León, escritor español del siglo XVI que formó parte de la junta de teólogos encargada de corregir la Biblia. Este recinto fue denominado durante años segundo Escorial por sus monumentales dimensiones.

Monumento dedicado a Isabel la Católica./FDV

En Madrigal de las Altas Torres se suelen celebrar campeonatos nacionales de galgos en campo aprovechando la abundancia de liebres. La verdad es que pocas localidades españolas pueden presumir de tanto patrimonio y de un pasado tan lustroso. Si el viajero anda deseoso de más información sobre este municipio, puede ampliarla aquí:

Los amantes de la historia de España tienen un claro referente en este pequeño pueblo de poco más de 1.600 habitantes. El vídeo que os dejo a continuación realiza un breve repaso de sus monumentos más destacados y que puede disfrutar el viajero que se acerte hasta Ávila:

fuente: Veronica R

Dónde dormir: Pensión Madrigal; Ctra. Peñaranda, 10; 05220 Madrigal de las Altas Torres (Ávila); teléfono: 920320109.

Dónde comer: Restaurante San Nicolás; Plaza San Nicolás 6; 05220 Madrigal de las Altas Torres (Ávila); teléfono: 920320614.

Écija (Sevilla)

La conocida como la sartén de Andalucía por los rigores de su caluroso verano y como ciudad de las torres por sus campanarios, se alza en la campiña sevillana, a orillas del río Genil, como un auténtico museo al aire libre cargado de historia. Las torres, cúpulas y espadañas de Écija despuntan sobre un skyline único, que se suman a unas plazas, fuentes y casas señoriales no menos destacadas y bellas.

Enclavada sobre la antigua colonia Augusta Firma Astigi, Écija alcanzó en tiempos de los romanos una notable importancia. Durante la vigencia de la época de Al-Ándalus fue conocida como Estadja (ciudad rica), sobrenombre que prueba el esplendor que conservó tras la conquista cristiana, protagonizada por Fernando III en el año 1240.

Plaza Mayor de Écija./Miami Love 1

A partir de entonces se instalaron ilustres familias castellanas que potenciaron su desarrollo. En 1402, la ciudad obtuvo fuero propio, y entre los siglos XVI y XVII alcanzaron su apogeo los gremios. El gran desarrollo de Écija en el pasado es hoy palpable en sus muchas y magníficas construcciones, tanto religiosas como civiles, de entre los siglos XI y XVIII.

A la localidad sevillana no le faltan motivos para ostentar la categoría de Conjunto Histórico-artístico. Dicha amalgama urbanística acoge entre sus principales edificios destacables palacios, como el de Benamejí, que alberga el Museo Histórico Municipal, de estilo barroco del XVIII.

Iglesia de San Francisco./Varpaijos

El hoy utilizado como Palacio de Justicia (siglo XX), es conocido como el Palacio de las Tomasas, que ostenta una exuberante decoración inspirada en la Alhambra. El Palacio de los Marqueses de Peñaflor, es emisario del Siglo de Oro exijan, época en la que más de 30 títulos nobiliarios se afincaban aquí.

Mientras, el Palacio de Valdehermoso presenta una interesante portada plateresca, y el de Santaella otra labrada en piedra con pilastras y una hermosa cúpula. Entre las casas-palacio merece la atención del viajero la de los Palma (siglos XVI-XVIII), con varios patios y grandes salones y artesonados mudéjares.

Torre de la Iglesia de Santa María./Miami Love 1

El rico legado de Écija también se muestra en las iglesias, como la de Santa María Nuestra Señora, que acoge el Museo Parroquial con restos prehistóricos, romanos y árabes. El Museo de Arte Sacro se localiza en la iglesia de Santa Cruz, con obras de entre los siglos XVI al XIX.

La iglesia de San Juan, por su parte, sigue el modelo de su famosa homóloga de San Juan de Letrán de Roma. Su torre campanario es una de las más bellas del barroco del siglo XVIII, junto con la de la iglesia de San Gil, que es la más antigua del municipio andaluz.

Puente de hierro con el río Genil a su paso por Écija./Varpaijos

El rico patrimonio de Écija no acaba ahí. Ni mucho menos. El convento de las Teresas se emplaza en un edificio mudéjar. Llama la atención su monumental portada principal, de dos cuerpos y de transición del Gótico al Renacimiento. También aquí resalta la torre.

Como la cabecera de este interesante vídeo bien propone, Écija es de cine, sin lugar a la duda. Un rápido recorrido aéreo de la localidad sevillana pone en situación al viajero, que cuenta con una guía audiovisual previa si tiene intención de emprender una escapada de fin de semana, por ejemplo.

Dónde dormir: Hotel Platería; C/ Platería, 4; 41400 Écija (Sevilla); teléfono: 955902754; info@hotelplateria.net; www.hotelplateria.net.

Dónde comer: Restaurante Amrita; C/ Emilio Castelar, 13; 41400 Écija (Sevilla); arteensabor@gmail.com; teléfono: 697907255.

Priego de Córdoba (Córdoba)

Ubicada a los pies de fértiles llanuras y parapetada por el circo de montañas del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, la capital del barroco cordobés, Priego, tiene iglesias suficientes para alhajar cinco ciudades, al menos y sin exageración. Se nota que en el siglo XVIII corrió el dinero y el gusto debido a la floreciente industria textil.

Priego de Córdoba es parada obligatoria para contemplar la espléndida portada de mármol de la iglesia de San Francisco y la capilla del Sagrario en la iglesia de la Asunción, exuberancia rococó que deja boquiabierto al viajero. De menor enjundia, pero también destacable, es la iglesia de la Aurora.

Panorámica de Priego de Córdoba./Luis Eduardo P Tavares

El visitante debe pasear la calle Río para admirar sus casas señoriales de espléndida rejería en una de las cuales nació don Niceto Alcalá-Zamora, el primer presidente de la II República Española. La idónea situación geográfica de Priego ya fue valorada por íberos y romanos.

La conocida como Baguh hispanomusulmana tuvo una gran relevancia en las rebeliones e insurrecciones medievales, hasta que en el siglo XIII Fernando III la incorporó a los reinos cristianos. Un descendiente de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, fue nombrado primer marqués de Priego en el siglo XV.

Iglesia y campanario de la localidad cordobesa./Luis Eduardo P Tavares

Priego ha destacado siempre por su rejería. No hay más que darse una vuelta por el encanto que destila este pueblo, cuyo centro histórico está declarado Bien de Interés Cultural, para admirar muy bellas obras, incluso en ventanas de casas modestas.

En los altos de la localidad cordobesa se encuentra el castillo de los Medinaceli, con una robusta torre del homenaje. Es de origen árabe. Desde la plaza del castillo se contempla la perspectiva de tejados y tejadillos que cubre la iglesia del barrio de la Villa.

Calle de los Jazmines./Rafareys

Hay, asimismo, una fuente de aguas delgadas y frías en la que apagar la sed antes de aventurarse por las callejas del Barrio Alto, por la calle Jazmines, angosta y blanca, con las fachadas adornadas de macetas, por la plazuela de San Antonio y por la de Santa Ana.

El Barrio Alto, con sus empedradas callejas retorcidas, es una especie de barrio de Santa Cruz sevillano, más modesto, pero también más auténtico, puro y verdadero. Otra de las visitas obligadas es la del mirador del Adarve, donde se disfruta de una panorámica de olivares y cerros grises.

Muralla medieval de Priego./Luis Eduardo P Tavares

Entre los monumentos civiles sobresalen la portada y patio porticado de las Carnicerías Reales, la casa natal de Alcalá-Zamora o la fuente de la Salud. Para concluir la visita, el viajero tiene la oportunidad de poner el broche con la contemplación de la Fuente del Rey, la alegría del agua, que tiene más de cien caños. Está presidida por una estatua del dios Neptuno.

Después de este interesante recorrido por la bella localidad de Priego de Córdoba, nada mejor que ofrecer unas gotas de imágenes en forma de resumen con este vídeo que aquí os dejo:

fuente: KroseN

Dónde dormir: Hostal Rafi; C/ Isabel la Católica, 4; 14800 Priego de Córdoba (Córdoba); Teléfono: 957540749; hostalrafi@hostalrafi.net; http://www.hostalrafi.net.

Dónde comer: Restaurante Virrey; C/ Solana, 14; 14800 Priego de Córdoba (Córdoba); Teléfono: 957543003.

Buitrago del Lozoya (Madrid)

Buitrago del Lozoya es pueblo de caballeros, frontera de las dos Castillas, residencia del primer marqués de Santillana, lugar de mansiones blasonadas dormido en el regazo de la historia, con una muralla casi intacta, una plaza de toros dentro del castillo y un puente viejo y acueducto sobre el Lozoya que con las riberas y arboledas configura una acabada estampa medieval.

Fundada por los romanos, en el año 190 antes de Cristo, se identifica la localidad madrileña con la antigua Litabrum que en tiempos de la dominación árabe se llamó Feg Tareco, Beg Tareco y, finalmente, Begtrago y Buitrago.

murallas y panoramica de buitrago del lozoya de madrid

Recinto amurallado y Puente Viejo de Buitrago del Lozoya./Diego Sanz Siguero

Alfonso VI se apoderó de Buitrago en 1085 tras tomar Toledo. En la guerra entre Pedro I de Castilla y su hermano Enrique II de Trastámara tuvo especial protagonismo (siglo XIV) Después de la batalla de Bailén en 1808, cuando los franceses se retiraron a Madrid, saquearon Buitrago y causaron graves destrozos en el pueblo.

Se trata del único pueblo de la Comunidad de Madrid que conserva íntegro su antiguo recinto amurallado, cuya construcción se remonta al siglo XI. A pesar de cumplir con las características de las fortalezas musulmanas, no se puede garantizar este origen debido a que las construcciones cristianas estaban muy influenciadas por los musulmanas.

Muralla y barbacana que rodea parte de la ciudad madriileña./Diego Sanz Siguero

Se considera que el muro original del tapial fue levantado por los musulmanes o en los primeros tiempos de la Reconquista cristiana (siglos XI-XII), con posteriores restauraciones durante cuatro siglos.

Las murallas de Buitrago, declaradas Monumento Nacional, recorren un perímetro aproximado de 800 metros y están constituidas por los adarves bajo y alto. El primero corresponde al tramo de muralla que transcurre paralelo al río Lozoya. Carece de torres y cubos.

Iglesia de Santa María del Castillo./Diego Sanz Siguero

El adarve alto alcanza los nueve metros de altura y su espesor supera los tres. Conserva casi todos los torreones macizos, un tramo de antemurallas, el apéndice mural que permitía el acceso al agua en caso de sitio prácticamente entero, y la Torre del Reloj, un gran bastión defensivo.

En el interior de las murallas se ubica el castillo, en estadio ruinoso, construido entre los siglos XIV y XV. Pertenece al estilo mudéjar, realizado en ladrillo y mampostería. Tiene forma casi cuadrada y está fortificado por siete torres, una de ellas tiene planta pentagonal y el resto con plantas diferentes.

Torre del Reloj de Buitrago del Lozoya./Diego Sanz Siguero

En el centro del pueblo se alza la iglesia gótica de Santa María del Castillo (siglo XIV), con su bella portada gótico flamígera y su torre mudéjar. El viajero pude, además, visitar el Museo Picasso, compuesto por 60 obras casi todas de tema taurino.

Ya en las afueras, a dos kilómetros de Buitrago, no hay que dejar de ver la Casa del Bosque, un insólito palacete de recreo en estilo paladiano construido en el siglo XVII para los duques del Infantado.

Para aquellos que disfrutáis del entorno audiovisual, en esta nueva entrega os dejo con un interesante vídeo que proyecta un recorrido turístico por una localidad madrileña cargada de historia:

fuente: amartinezbuitrago

Dónde dormir: Hotel La Beltraneja; C/ Arco, 10, 28730 Buitrago del Lozoya (Madrid); Teléfono: 918680331 y 629237444; labeltranejahotelrural@yahoo.es; http://www.labeltranejahotel.com

Dónde comer: Restaurante La Villa; C/ La Villa 19; 28730 Buitrago del Lozoya (Madrid) Teléfono: 918680432