Llívia (Gerona)

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Por uno de esos enredos de la historia, Llívia es una isleta de tierra española rodeada de tierra francesa a ocho kilómetros de Puigcerdá, en el Pirineo oriental. Se comunica con el resto de la patria hispana por una carretera que atraviesa territorio galo. Durante la Guerra Civil, las tropas de Franco tuvieron que solicitar permiso al Gobierno francés para pasar a ocuparla. Llívia limita con las comunas galas de Targasonne, Estavar, Saillagouse, Sainte-Léocadie, Bourg-Madame, Ur y Angoustrine-Villeneuve-des-Escaldes. Por tanto, constituye un curioso enclave de España en Francia. El único en el extranjero. Uno de esos peculiares lugares no turísticos de nuestra geografía e historia. Sigue leyendo

Peratallada (Gerona)

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Constituye uno de los mejores conjuntos de la arquitectura medieval ampurdanesa, en el interior de la Costa Brava, provincia de Gerona. Peratallada es uno de esos pueblos con historia que parece arrancado de una estampa medieval, el reino de la piedra matizado por las maderas de los aleros y los portones y los geranios de las ventanas. Un pueblo delicioso de pasear el viajero hambriento de belleza, de silencio y privacidad de callejas solitarias por las que parece no pasar el tiempo. Declarado Conjunto Histórico-Artístico por su sofisticado nivel de conservación, esta población, que creció en torno a un castillo, conserva toda su esencia y asegura un auténtico viaje en el pasado al Medievo, al menos. Sigue leyendo

Cadaqués (Gerona)

En el cabo de Creus, rodeado de un bellísimo y escarpado paisaje de olivar y monte, de acantilados que se precipitan sobre el mar azul bajo un cielo luminoso que aviva los colores y enciende la cal en las paredes. Allí está Cadaqués con su moderna infraestructura turística, a disposición del viajero. En el corazón de la Costa Brava gerundense. Lugar también con un pasado reciente digno de ser rememorado, al menos.

Hace un siglo Cadaqués era una humilde aldea marinera que aprovechaba el resguardo de un puerto natural en el fondo de la bahía. Hoy mantiene su raigambre, pero además es una localidad turística de fuste con excelentes playas y calas recónditas de aguas transparentes, lugares para practicar deportes acuáticos o echar la siesta bajo una toldilla playera.

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Una bella vista de la ciudad portuaria de Cadaques./Gabriele Delhey

Un paseo tranquilo por las callejas empedradas del pueblo resulta muy agradable. Entre las casas blancas el viajero encontrará, como una clueca que gobierna a sus polluelos, la iglesia de Santa María. De estilo tardogótico, construida a mediados del siglo XVI, alberga en su interior un bello retablo barroco de P. Costa y J. Moretó. Merece la pena también visitar la Casa Serinyena, uno de los edificios más destacados de Cadaqués. Pasear por el casco histórico es hacerlo por un preciado Bien de Interés Cultural.

Algunos relevantes pintores de nuestro tiempo se enamoraron de Cadaqués: Picasso, Chagall, Klein… Aquí encontraron su inspiración. Pero sobre todo destaca uno por encima de todos: Salvador Dalí, quien dio notoriedad a este enclave del Mediterráneo. En Cadaqués bulle una intensa vida cultural, de la que dan fe sus museos y galerías de arte. Y es que durante las primeras décadas del siglo XX, la localidad catalana llegó a convertirse en un importante foco cultural a nivel europeo.

En el Museo de Perrot-Moore se exhibe arte gráfico de estos y otros autores. Mientras, el Museo Municipal de Arte expone obras de artistas relacionados de alguna manera con Cadaqués. En la vecina Port-Lligat se encuentra la Casa Museo de Dalí, en su origen siete casitas de pescadores que el genial artista fue integrando en el laberinto de su vivienda.

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Casa Museo de Salvador Dalí en Port Lligat./Gordito1869

El viajero se sorprenderá, o quizá no tanto, de toparse en su interior con extravagancias como huevos gigantes, un sillón en forma de labios o un muñeco Michelin. O no tanto. Por la casa del artista ella pasaron figuras de la talla de Federico García Lorca, Paul Éluard, René Magritte, Marcel Duchamp (quien fijó aquí su residencia veraniega) y Luis Buñuel. Un lugar con historia, sin duda alguna.

Merece la pena del viajero una excursión al faro de Creus (1853), situado sobre un promontorio con las bellísimas calas Bona, Jugadora y Fredosa a sus pies. En la vecina isla de Massa d’Ors se rodó la película El faro del fin del mundo, protagonizada por Kirk Douglas y Yul Brynner. Cadaqués se convierte en punto de partida para excursionear por el resto de la comarca del Alt Empordá: Por ejemplo el viajero se puede escapar hasta Roses, al sur del cabo de Creus, o bien al magnífico yacimiento de la antigua ciudad grecorromana de Ampúrias.

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Faro del Cabo de Creus./Pixel

Los amantes del arte pueden, asimismo, escaparse hasta el castillo de Púbol, a escasos 50 kilómetros, que sirvió de inspiración para Dalí, o en diez kilómetros menos, llegar hasta Figueres y disfrutar del Teatro Museo Dalí. Es difícil encontrar en la Costa Brava lugares que no sean turísticos.

La infraestructura turística en Cadaqués es amplia y variada que, aparte de atraer a quien busca sol y playa, también atrapa al viajero interesado en la historia más reciente ligada al arte y al genio de Salvador Dalí, el maestro del Surrealismo. Hoteles, apartamentos o casas rurales en Cadaqués completan una oferta abundante.

Dónde dormir: Can Pepín; Miquel Rosset, 23; 17488 Cadaqués (Gerona); info@hotelcanpepin.com; teléfono: 972159251.

Dónde comer: Restaurante Bahía; Miquel Rosset, 7; 17488 Cadaqués (Gerona); teléfono: 972258524.

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Ripoll (Gerona)

Debido a su estratégica situación, como cruce de caminos en el Prepirineo, y su prematura actividad industrial, como cuna de la protoindustrialización de Cataluña, Ripoll, capital de la comarca del Ripollés, atesora una larga historia que se traduce en un importante legado cultural. A la villa condal gerundense se la conoce como la cuna de Cataluña, ya que la tradición dice que aquí el conde Wifredo el Velloso fundó la nación catalana. Asimismo, Ripoll fue también uno de los pueblos donde el anarquismo arraigó con más fuerza en Cataluña en las primeras décadas del siglo XX.

Ripoll debe gran parte de su fama a su espléndido monasterio benedictino de Santa María, una de las joyas no solo del románico catalán, sino de toda España. Debe su fundación a Wifredo el Velloso (año 888), aunque sus edificios no se concluyeron hasta bien entrado el siglo XII. Alcanzó su máximo esplendor en manos del Abad Oliva (971-1046)

Portada del monasterio de Ripoll.

Portada del monasterio de Ripoll.

El monasterio, declarado monumento histórico-artístico, fue uno de los centros culturales más importantes de su tiempo, con una biblioteca bien surtida, un laborioso scriptorium y una escuela monástica prestigiosa. La iglesia original tenía cinco naves, crucero y un transepto coronado por ábside central y tres absidiolos a cada lado, pero un terremoto en el siglo XV y una reforma en el XIX la redujeron a tres naves. Empotrados en sus muros y suelos el viajero puede encontrar sepulcros de condes de Besalú y Barcelona, entre ellos Wifredo el Velloso y Ramón Berenguer III.

La pieza más notable del monasterio es la extraordinaria portada románica del siglo XII, conocida como la Biblia en Piedra. Su complejo programa iconográfico se expone en siete franjas horizontales que representan escenas bíblicas, históricas y alegóricas, separadas por temas florales o decoración geométrica. Un gran pantocrátor domina la escena. Resulta un gozo para el viajero, además, deambular por el claustro (siglos XII-XIV) si curiosea por los motivos religiosos, mitológicos y populares de sus más de 200 capiteles.

Monasterio Ripoll

Monasterio de Ripoll./Canaan

Cerca del monasterio, en la iglesia parroquial de Sant Pere, se encuentra el Museo Etnográfico y del Folclore de Ripoll. Merece la pena visitar las casas Muntades, de estilo neoclásico (1868), Bonada, modernista de Joan Rubio i Bellvé, discípulo de Gaudí; Siqués, posmodernista de 1916, la Casa Alós, modernista (1908), o la Casa dels Taurinyà (siglo XII)

De interés del viajero también se debe destacar la Capilla de Sant Miquel de la Roqueta, de estilo modernista (1912), un fragmento de la muralla de época medieval que hasta el siglo XIX rodeaba las dependencias del monasterio de Santa María y el caso antiguo, así como el Puente de Raval, de origen medieval, que en el siglo XVI fue reconstruido.

Wilfredo el Velloso

Estatua de Wifredo el Velloso./Luis Salvador Carmona

Sant Joan de les Abadesses, a nueve kilómetros de Ripoll, posee un importante monasterio de estilo románico que da nombre al municipio. Construido durante los siglos IX y XV, se considera este edificio, junto al monasterio de Ripoll, como una de las mejores muestras del románico catalán. En su interior destaca encima del altar mayor el Santíssim Misteri, un grupo de esculturas único ejemplo del descendimiento románico que se ha conservado casi por completo.

A lo largo de 2013 Ripoll ostenta el título de capital de la cultura catalana. Por este motivo, el Ayuntamiento expondrá dos biblias que fueron escritas en el monasterio en el primer cuarto del siglo XI. Uno de los facsímiles es la Biblia de Sant Pere de Rodes, cedida por la Biblioteca Nacional de París. El otro volumen, la Biblia de Ripoll, está custodiado por el Museo del Vaticano. Ambas son originarias del scriptorium monástico de Ripoll.

Parada obligatoria en la ruta que emprenda el viajero hacia el Pirineo Condal, Ripoll deslumbra por su belleza. Buscar alojamiento tanto en esta localidad como en la Costa Brava ya no es problema. A través de este enlace el viajero puede encontrar ofertas de casas y apartamentos a precios muy asequibles para todo tipo de público.

Este vídeo que aquí os dejo es una clara muestra de ello. De esta forma, podrá conocer bien de cerca cómo ha forjado su historia a lo largo de los siglos, cuyo recuerdo permanece vivo en la huella de sus principales monumentos, en especial en su monasterio benedictino:

Dónde dormir: La Trobada Hotel; Passeig del Compositor Honorat Vilamanyà, 4; Ripoll (Gerona); teléfono: 972702353.

Dónde comer: Restauante Els Amigos; Carretera d’Olot, 17; Ripoll (Gerona); teléfono: 972700009.

Pals (Gerona)

Sin llegar apenas a los tres mil habitantes, la localidad gerundense de Pals emerge como una joya gótica de su provincia y, por extensión de toda Cataluña y la Península. Dotada de castillo y murallas, de ella el escritor Josep Pla dejó escrito que “Pals no merece una visita, sino cien visitas, porque su situación ofrece la posibilidad de ver uno de los paisajes más bellos e inolvidables del país”.

Los primeros documentos históricos que se tienen de la ciudad datan del siglo IX, aunque los orígenes del recinto gótico son muy antiguos. Algunos historiadores defienden que Cristobal Colón no zarpó de Palos de la Frontera con destino al Nuevo Mundo como señala la historiografía oficial, sino desde el puerto de Pals.

Arco de Pals./Joseaperez

El casco antiguo de este pequeño municipio, de estilo gótico y declarado Conjunto Histórico Artístico, se sitúa en la cima de un pequeño cerro, el Puig Aspre, uno de los puntos más reconocidos y visitados de la comarca del Baix Empordá. Se convirtió en uno de los primeros recintos que se restauraron en la comarca y ha obtenido importantes premios de reconocimiento.

Durante la Guerra Civil, el recinto gótico quedó muy dañado, aunque los esfuerzos del doctor Pi i Figueras y la Diputación de Girona promovieron su restauración. Continuos enfrentamientos bélicos solo han permitido que sobreviva la Torre del Homenaje, de planta circular levantada entre los siglos XI y XIII y 15 metros de altura.

Típica calle medieval de la localidad gerundense./Joseaperez

Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. La muralla conserva cuatro torres de planta cuadrada, del siglo XII. Otros puntos de interés son el mirador Josep Pla, la Plaza Mayor, las sepulturas de la calle Mayor y la iglesia de Sant Pere.

Al viajero también le merece la pena acercarse a conocer una casa fortificada del siglo XV, sede del Museo de Arqueología Submarina. Entre otras curiosidades, podrá conocer la historia de los vinos y cavas de Cataluña, gracias la exposición permanente que exhibe.

Casa de la Vila de Psld./Mutari

Uno de los grandes atractivos del lugar es su playa. Pals ocupa una amplia extensión del litoral bajo ampurdanés, con una playa que supera los 3,5 kilómetros. Para los amantes de la naturaleza se debe recomendar la visita a los conocidos humedales, situados en la antigua desembocadura del río Daró, donde se encuentran también las Basses d’en Coll.

Dejarse transportar por la máquina del tiempo nos permitirá regresar a épocas del Medievo. Máxime si prestamos atención a este elaborado vídeo que muestra los encantos que esconde Pals:

fuente: playerbcn1

Dónde dormir: Hotel Mas Salvi Girona; C/ Carmany s/n,; 17256 Pals (Gerona)

Dónde comer: Restaurante Can Dolç; Plaça Església; Palau-sator (Girona); teléfono: 972635003

Tossa de Mar (Gerona)

Enclave neolítico, íbero y romano, Tossa de Mar presume, aparte de la historia que todavía rezuman sus restos patrimoniales, de ser un importante lugar de veraneo debido a su benigno clima y excelentes playas. De hecho, ya fascinó en su día a estrellas del séptimo arte como Ava Gadner y James Mason en 1950, cuando rodaron en esta localidad escenas de la película Pandora y el holandés errante.

Cuatro milenios antes de nacer Jesucristo, Tossa ya estaba habitada, como así lo atestiguan restos de menhires, dólmenes y utensilios de piedra que perviven en su entorno. Los íberos ya llamaban Turissa a Tossa de Mar, acepción idéntica que luego utilizaron los romanos.

Recinto amurallado de Tossa de Mar visto desde la playa./Josemanuel

De su presencia sobreviven hallazgos de restos de villas romanas en zonas como La Ses Alzines, la Masía Carbotí o la villa romana dels Ametllers, del año 100. La invasión de los árabes en el siglo VIII y el feudalismo acabaron con la influencia romana en Tossa. En 1989, la localidad fue la primera población de toda España que se declaró ciudad antitaurina.

El recinto amurallado de Tossa es quizás el icono más destacado de la localidad gerundense. Emplazado en la bahía sobre un pequeño promontorio en la playa, cuenta con siete elegantes torres circulares. Del siglo XII, se utilizó para defenderse de los ataques de los piratas que provenían de África.

Torreón del recinto medieval./Josemanuel

En su interior están los restos de la iglesia de Sant Vicent (siglo XV), y del palacio del gobernador. No muy lejos de aquí se alza el faro, localizado en el punto más alto de Tossa, a unos 70 metros sobre el nivel del mar. En el mismo lugar que ahora está había antañuna torre de vigilancia medieval.

La Villa Romana dels Ametllers merece, sin duda, otra obligada visita. Construida entre el siglo I a. C. y el siglo VI, se halla en el centro del municipio y se trata del mayor yacimiento arqueológico romano de la zona. Disponía de piscina, fuente, mosaicos y un comedor. Más tarde se usó como necrópoli.

Monumento dedicado a la actriz Ava Gardner./Gordito1869

Tossa también tiene museo municipal. Situado en la antigua casa del gobernador, fue inaugurado en 1935, convirtiéndose en el primer museo de arte contemporáneo de España. Custodia una buena parte de las piezas arqueológicas de la villa de els Ametllers y otras obras de arte.

Fuera de las murallas y delimitado por las calles Portal y Estolt, el viajero puede encontrar el barrio de Sa Roqueta, un tradicional distrito de pescadores. Si continúa por la calle Portal, llegará a la zona comercial del centro, que se extiende por las calles Socors, La Guàrdia, Plaza de España y Pou de la Vila hasta la avenida Costa Brava.

Plaza del Pintor J. Villalonga./José Luis Filpo Cabana

Este vídeo que aquí os dejo, como cada post, proyecta una buena parte de las excelencias patrimoniales y turísticas de las que goza Tossa de Mar. Después de verlo, seguro que las ganas por hacer una visita a esta localidad de la Costa Brava son mucho mayores. Aquí puedes encontrar apartamentos en Tossa de Mar para poder alojarte a buen precio.

fuente: jbgbarba

Dónde dormir: Hotel Delfín; Avenida Costa Brava, 2; Tossa de Mar (Gerona); Teléfono: 972 340 250; www.hotelesdante.com.

Dónde comer: Restaurante Bahia; Passeig de Mar, 19; Tossa de Mar (Gerona); Teléfono: 972 340 322; http://www.restaurantbahiatossa.com; bahitossa@hotmail.com.

Roses (Gerona)

Griegos y romanos son solo algunos han dejado su huella en la localidad gerundense de Roses. A medio camino entre parque histórico-arqueológico y museo, su Ciudadela ha sido testigo del paso de diversas civilizaciones que han cimentado la ciudad actual. Fundada por los rodios en el año 776 antes de Cristo, este espacio singular, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, es de obligada visita para el viajero.

De 140.000 metros cuadrados, el parque arqueológico cuenta además con el propio Museo de la Ciudadela y una sala de exposiciones polivalente. Los restos de la antigua ciudad griega, el barrio helenístico (siglo III a. C.), la villa romana y el monasterio románico-lombardo del siglo XI forman parte del trazado de la Ciudadela.

La bahía de Roses fue el punto de entrada de las civilizaciones que ocuparon su territorio./Gordito1869

Pero muchos siglos atrás, el paso del hombre primitivo por estas tierras se tradujo en el legado que hoy permanece de edificaciones funerarias diseminadas cerca del núcleo urbano. Uno de los más destacados es el Dolmen de la Creu de Cobertella, declarado monumento histórico artístico.

Siguiendo el itinerario por este emplazamiento de la Costa Brava, también se pueden admirar los dos menhires de la Casa Cremada (siglos IV-III a.C), la cista de la Casa Cremada, el dolmen del Llit de la Generala, el dolmen del Cap de l´Home y, no menos importante, la cueva-dolmen del Rec de la Cuana, que data del 2500 antes de Cristo.

Ciudadela de Roses./Gordito1869

De época medieval sobresale el Castillo de la Trinidad (siglo XVI), levantado como punto de vigía y defensa en la punta de la Poncella, por encima del faro de Roses. El emperador Carlos V colocó la primera piedra. Tenía capacidad para acoger 350 hombres, víveres y munición para poder resistir un largo asedio.

En el casco urbano de Roses también merece la pena visitar la iglesia parroquial de Santa María y la Casa Mallol, de estética modernista. La oferta de ocio aquí es abundante con la presencia de numerosos restaurantes, bares de copas y terrazas por toda la costa.

Castillo de Bufalaranya./Tantarantana

No solo de patrimonio histórico vive Roses. La localidad catalana también ofrece a quien la visita multitud de playas y calas de calidad entre acantilados rocosos donde poder además practicar deportes náuticos. Sobre estos litorales se han situado urbanizaciones de lujo como El Salatar, Santa Margarida o Puig-Rom. En esta última se puede visitar un castro visigótico del siglo VII.

Roses también se puede convertir en punto de origen para visitar localidades próximas repletas de pasado y arte, como Ampurias y sus restos griegos y romanos, o Cadaqués y estudiar las improntas que dejó el pintor Salvador Dalí por la zona.

Iglesia de Santa María./michelglaurent

Y cómo no, los amantes de la buena mesa deben saber que aquí se emplaza el que ha sido considerado el mejor restaurante del mundo en los últimos años. Ahora, El Bulli permanece cerrado y su chef estrella, Ferràn Adrià, ha anunciado que se volverá a abrir en 2014.

Tras el mantel, viene el descanso. La localidad gerundense cuenta con una oferta de alojamientos variada y asequible para cualquier tipo de bolsillo. Pernoctar en apartamentos en Roses es una opción económica.

Un singular paseo por esta localidad plagada de historia y un excelso patrimonio no podría completarse sin un breve anticipo. De muestra os dejo un vídeo que resume gran parte de los atractivos que esconde Roses:

fuente: eusebio2larrinaga

Dónde dormir: Hotel Puig Rom; Pl. Llevant, 1; 17480, Roses (Girona) Teléfono: 972256716; payret01@msn.com.

Dónde comer: Mesón El Cura; Bocana (urb.santa Margarida) 23; 17480 Roses (Girona); Teléfono: 972459455

Besalú (Gerona)

Orillado por los ríos Fluvià y Capellades, el viajero se topa, a escasos 25 kilómetros de Gerona, con Besalú, otro de esos pueblos con encanto y balcones con geranios donde cada rincón cautiva a quien lo visita, en especial su puente medieval, su plaza Mayor porticada, la calle Tallaferro, su judería, la iglesia de San Pedro y sus murallas.

El Besalú medieval acogió una importante comunidad hebrea que ha dejado un interesante barrio en el que además de las pintorescas callejuelas se han conservado los baños rituales del siglo XI que captaban el agua del río y la templaban con la de una fuente termal hoy agostada.

El puente románico da la entrada a la Besalú medieval./Jaume

Su historia, su pasado y su tradición hebrea han permitido a Besalú ser merecedora del título de Ciudad Judía 2012, de la Red de Juderías de España.

El Besalú medieval creció como centro comercial, como punto de encuentro entre ganaderos, agricultores y artesanos. La localidad se desarrolló a partir de su castillo, construido sobre la colina donde se encuentran los restos de la Canónica de Santa María, un monasterio del siglo X.

Bisuldunum de nombre original, la actual Besalú comenzó a adquirir importancia como capital de condado independiente después de la muerte de Wifredo el Velloso en el año 902. En 1111 el condado de la localidad pasó a la casa de Barcelona.

En el casco antiguo se concentran los bares donde poder descansar.

Esta antigua villa condal, declarada monumento histórico artístico, posee una hermosa plaza porticada de la que parten estrechos viales que recuerdan su antiguo esplendor en el Medievo. Es del siglo XVI y en ella se localiza el Ayuntamiento, entre otros inmuebles.

Deambulatorio del monasterio de San Pedro./michelglaurent

De su rico patrimonio arquitectónico cabe destacar los edificios civiles de la Curia Reial, la Casa de la Vila, la casa de los Arcs y la casa Llaudes, pero lo más hermoso que tiene Besalú son sus iglesias medievales. Aparte de la de San Pedro, benedictina, sobresalen otras dos, como San Vicenç (siglo XII), de transición al gótico, y Santa María (siglo XII).

Iglesia de San Pedro./michelglaurent

Otra no menos bella estampa que tiene Besalú, una de las más célebres de Catalunya, es la que muestra el magnífico puente románico fortificado sobre el Fulvià. Cuenta con siete arcos y mide 145 metros de largo.

Este vídeo anticipa lo que el viajero se puede encontrar en Besalú:

fuente: fdtorri

Ampurias (Gerona)

Las más completas e interesantes ruinas de la antigüedad en la Península Ibérica datan del siglo V antes de Cristo. Son de origen griego y se localizan en Ampurias, sobre el golfo de Rosas, en el municipio de La Escala, en la provincia catalana de Gerona.

Esta ciudad fue fundada en el año 575 antes de Cristo por colonos de Focea como enclave comercial en el Mediterráneo occidental. Años más tarde fue ocupada por los romanos, pero la urbe resultó abandonada en la Alta Edad Media, excepto el núcleo de San Martín de Ampurias, que continúa poblado en la actualidad.

Debido a su situación en la ruta comercial entre las ciudades de Massalia (Marsella) y Tartesos, Ampurias se convirtió en un gran centro económico y comercial además de en la mayor colonia griega de toda la Península Ibérica.

Durante las guerras Púnicas que enfrentaron a Roma y Cartago, Ampurias se alió con la primera; de hecho, Publio Cornelio Escipión inició la conquista de Hispania desde esta ciudad en 218 antes de Cristo.

Tras la conquista de Hispania por el Imperio Romano, Ampurias permaneció como ciudad-estado independiente, si bien el hecho de que optara por Pompeyo durante la guerra civil que le enfrentó a Julio César provocó que tras la victoria de este se le suprimiera toda su autonomía, estableciéndose además una colonia de veteranos del ejército para controlar la zona. A partir de este momento Ampurias entró en decadencia, ensombrecida por Tarraco y Barcino.

Las piezas encontradas en las excavaciones de Ampurias son principalmente griegas, romanas e iberas y se conservan en el Museo Arqueológico de Cataluña, en sus centros de Ampurias (entre la ciudad griega y la romana) y Barcelona. Se trata fundamentalmente de vasijas de cerámica, mosaicos, esculturas, sarcófagos, joyas y herramientas.

Los restos de la ciudad antigua se articulan en tres núcleos diferenciados: Palaiápolis, Neápolis y Ciudad romana. La primera se utilizó como acrópolis (fortaleza y templo) La Neápolis consistía en un recinto amurallado que formaba un rectángulo muy irregular que la separaba de la ciudad ibérica de Indika. Mientras, la Ciudad Romana fue mandada constuir por César sobre Indika, de la cual se han encontrado algunos restos, con la disposición octogonal típica de los campamentos romanos.

Cerca del yacimiento se encuentra el Museo de Ampurias, instalado en el marco un tanto insólito de una iglesia del siglo XVIII. La galería presenta interesantes restos arqueológicos procedentes de las excavaciones y explica mediante audiovisuales el contexto histórico de la urbe y la vida cotidiana de sus habitantes.

Ahora os dejo con un vídeo que muestra la belleza arqueológica de Ampurias:

Figueres y Port Lligat (Gerona)

Su emplazamiento en el extremo nororiental de Cataluña confiere a Figueres uno de los entornos más privilegiados de la geografía peninsular, entre la turística Costa Brava y el interior histórico, punto de paso obligado en el trayecto desde y hacia Francia. Port Lligat, por su parte, es un precioso pueblo de pescadores a diez minutos de Cadaqués, dos lugares de referencia en la vida y obra del genial pintor Salvador Dalí.

Lugar de paso en la Vía Augusta romana, Figueres obtuvo sus propios fueros en 1267 de manos del rey Jaime I.En su historia, en la que se han sucedido las conquistas y las invasiones, destaca un episodio prortagonizado por Huc V, conde de Ampurias, que saqueó la ciudad durante una rebelión nobiliaria contra el monarca.

 

Fernando VI mandó construir el castillo de Sant Ferran (1753-1766), una impresionante fortificación que acogería, dos siglos después, la última sesión de las Cortes republicanas en territorio español al final de la Guerra Civil. Este impresionante castillo, de 32 hectáreas de extensión y 3.120 metros de perímetro, es una de las mayores fortalezas con baluartes de Europa.

La Torre Galatea, antigua casa Gorgot (siglo XVII), otro de los vestigios del patrimonio arquitectónico militar de Figueres, fue reconvertida en el edificio actual por Dalí, en homenaje a su esposa Gala.

El Teatre Museu Dalí, erigido en el solar del antiguo teatro municipal, destruido por un incendio al final de la Guerra Civil, fue inaugurado en 1974. El edificio actual es de estilo neoclásico. El artista lo transformó en uno de los espacios artísticos más ingeniosos existentes, y en él es posible contemplar la más amplia e ilustrativa colección de la dilatada obra de Dalí.

En 1930, el pintor catalán compró una pequeña cabaña de pescadores en Port Lligat, atraído por las vistas a la bahía y los montes de olivos, así como por su intensa luz. Adquirió con el paso del tiempo otras casas aledañas donde trabajó hasta la muerte de su musa Gala en 1982.

El recorrido por la casa museo comienza en el recibidor, donde un oso polar disecado, con barretina, saluda a los invitados. Otros objetos curiosos que se encuentran son unos huevos gigantes, símbolo de fertilidad, en la parte superior del museo, una piscina en forma de pene o un porche con forma de radio.

Desde Figueres se puede acceder, en el golfo de Roses, hasta Ampurias, un apasionante yacimiento arqueológico a cielo abierto. Pero este lugar merece, sin duda, otro capítulo. También se pueden visitar la Garrotxa, Besalú o Castellfollit de la Roca.

Y como cada semana, os dejo un vídeo para disfrutar de los encantos de estas bellas localidades: