Archivo General de Indias (Sevilla)

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Entre los siglos XVI y XVII Sevilla detentó el monopolio del comercio con América y Filipinas, lo que la convirtió en la capital de Europa. A falta de una lonja comercial adecuada, los mercaderes procedentes de toda Europa hacían sus tratos en el entorno de la catedral, especialmente en las gradas que la rodean y en el patio de los naranjos. Cuando la inclemencia del tiempo lo aconsejaba, se trasladaban al interior del templo y lo llenaban con un bullicio de feria, gritos destemplados, juramentos y reniegos. Sigue leyendo

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Moguer (Huelva)

El pueblecito de Moguer parece haber subido a una colina, con gesto femenino, con la intención de recoger sus ropas para que el río Tinto no contamine su inmaculada blancura, su meticulosa pulcritud, su luz con el tiempo dentro de Juan Ramón Jiménez. Debe ser pueblo rico a juzgar por sus acomodadas casas de principios de siglo y por lo mármoles que todavía enlosan algunas aceras recientes. También parece ser pueblo culto que rinde homenaje al Premio Nobel, su hijo más ilustre.

A siete kilómetros de Palos de la Frontera, Tinto arriba, aparece, rodeado de campos de fresas, el impecable caserío blanco de Moguer, en cuyo convento de Santa Clara (siglo XIV) veló una noche Cristóbal Colón, cumpliendo uno de los votos que había hecho durante el viaje al Nuevo Mundo. Por fuera parece una fortaleza, pero por dentro es el cielo hecho patio, con su claustro mudéjar y su claustro grande o de las Madres. Aquí el almirante pronunció su juramento a los Reyes Católicos.

Monasterio de Santa Clara./Miguel Ángel fotógrafo

Monasterio de Santa Clara./Miguel Ángel fotógrafo

De este convento tomó su nombre una de las carabelas, la Santa Clara, que después fue rebautizada como la Niña. Se construyó en los astilleros del puerto. La abadesa en aquellos tiempos, Inés Enríquez, ayudó al navegante genovés en lo que pudo, que no era poco, pues era familiar del rey Fernando. Moguer fue la Mugar árabe, que quiere decir ‘caverna’.

La ciudad andaluza sufrió de forma especial el terremoto de Lisboa, acaecido en 1755, que destruyó varios edificios, como el convento de San Francisco, originario del siglo XV y reconstruido tras la catástrofe. Siglos atrás, los romanos se asentaron en la zona y establecieron junto al Tinto sus industrias de salazones. Fue conquistada por la Orden de Santiago en el siglo XIII y anexionada a Castilla.

Casa natal de Juan Ramón Jiménez./Mogauar

Casa natal de Juan Ramón Jiménez./Mogauar

Lugareños destacados participaron en el descubrimiento y evangelización de las nuevas tierras conquistadas en América en el siglo XVI. Algunos de ellos son Pedro Alonso Niño, descubridor de las costas de Paria (Venezuela), fray Antonio de Olivares, fundador de la ciudad de San Antonio de Texas, fray Andrés de Moguer, primer cronista de México o Juan Ladrillero, considerado el otro descubridor del Estrecho de Magallanes.

El viajero aparca a la sombra de la torre de Santa María de la Granada, que, de cerca, parece una Giralda vista a lo lejos. Moguer está lleno de azulejos que recuerdan la constante presencia del pueblo, de sus calles, de sus gentes, de sus flores, de sus atardeceres y amaneceres, de su cielo azul, en la obra del poeta.

Monumento dedicado al hijo más ilustre de Moguer./Miguel Ángel fotógrafo

Monumento dedicado al hijo más ilustre de Moguer./Miguel Ángel fotógrafo

Además de esto, Moguer tiene un par de museos dedicados a su hijo más ilustre, Juan Ramón Jiménez. Si hay tiempo y ganas, se recomienda al viajero a que visite la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón, donde el poeta local vivió su infancia y juventud, y donde se conserva su biblioteca particular, formada por más de 4.000 libros y 7.500 revistas.

La localidad onubense tiene, además, un interesante castillo almohade, con un espacioso aljibe de dos naves, dos conventos de mérito y la fuente mudéjar del Pinete, del siglo XIII, donde bebieron los marinos de Colón. La fortaleza fue en origen una villa romana transformada en alquería por los musulmanes. En torno a él se organizó el núcleo urbano de la población. De la construcción inicial solo permanecen en pie dos torreones y algunos lienzos de muralla.

Ayuntamiento de la localidad onubense./Mogauar

Ayuntamiento de la localidad onubense./Mogauar

Los compañeros de Canal Sur tienen un canal propio en Youtube donde recopilan recorridos turísticos audiovisuales por algunas de las localidades más hermosas y con mayor historia de Andalucía. En su amplio listado esgrimen diez razones suficientes para conocer mejor estos sitios. Aquí os dejo con el primer argumento de peso para visitar Moguer: la fama que le ha proporcionado el ilustre Juan Ramón Jiménez.

Dónde dormir: Hotel Nazaret; Obispo Infante, 8; 21800 Moguer (Huelva); teléfono: 959373032; info@nazaretdemoguer.com; http://www.nazaretdemoguer.com.

Dónde comer: Restaurante La Parrala; Plaza de las Monjas 22; 21800 Moguer (Huelva); teléfono: 959370452 y 959370452.

Pals (Gerona)

Sin llegar apenas a los tres mil habitantes, la localidad gerundense de Pals emerge como una joya gótica de su provincia y, por extensión de toda Cataluña y la Península. Dotada de castillo y murallas, de ella el escritor Josep Pla dejó escrito que “Pals no merece una visita, sino cien visitas, porque su situación ofrece la posibilidad de ver uno de los paisajes más bellos e inolvidables del país”.

Los primeros documentos históricos que se tienen de la ciudad datan del siglo IX, aunque los orígenes del recinto gótico son muy antiguos. Algunos historiadores defienden que Cristobal Colón no zarpó de Palos de la Frontera con destino al Nuevo Mundo como señala la historiografía oficial, sino desde el puerto de Pals.

Arco de Pals./Joseaperez

El casco antiguo de este pequeño municipio, de estilo gótico y declarado Conjunto Histórico Artístico, se sitúa en la cima de un pequeño cerro, el Puig Aspre, uno de los puntos más reconocidos y visitados de la comarca del Baix Empordá. Se convirtió en uno de los primeros recintos que se restauraron en la comarca y ha obtenido importantes premios de reconocimiento.

Durante la Guerra Civil, el recinto gótico quedó muy dañado, aunque los esfuerzos del doctor Pi i Figueras y la Diputación de Girona promovieron su restauración. Continuos enfrentamientos bélicos solo han permitido que sobreviva la Torre del Homenaje, de planta circular levantada entre los siglos XI y XIII y 15 metros de altura.

Típica calle medieval de la localidad gerundense./Joseaperez

Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. La muralla conserva cuatro torres de planta cuadrada, del siglo XII. Otros puntos de interés son el mirador Josep Pla, la Plaza Mayor, las sepulturas de la calle Mayor y la iglesia de Sant Pere.

Al viajero también le merece la pena acercarse a conocer una casa fortificada del siglo XV, sede del Museo de Arqueología Submarina. Entre otras curiosidades, podrá conocer la historia de los vinos y cavas de Cataluña, gracias la exposición permanente que exhibe.

Casa de la Vila de Psld./Mutari

Uno de los grandes atractivos del lugar es su playa. Pals ocupa una amplia extensión del litoral bajo ampurdanés, con una playa que supera los 3,5 kilómetros. Para los amantes de la naturaleza se debe recomendar la visita a los conocidos humedales, situados en la antigua desembocadura del río Daró, donde se encuentran también las Basses d’en Coll.

Dejarse transportar por la máquina del tiempo nos permitirá regresar a épocas del Medievo. Máxime si prestamos atención a este elaborado vídeo que muestra los encantos que esconde Pals:

fuente: playerbcn1

Dónde dormir: Hotel Mas Salvi Girona; C/ Carmany s/n,; 17256 Pals (Gerona)

Dónde comer: Restaurante Can Dolç; Plaça Església; Palau-sator (Girona); teléfono: 972635003

Palos de la Frontera (Huelva)

El 3 de agosto de 1492 Cristóbal Colón y su pequeña flota salían del puerto de Palos de la Frontera camino de la aventura, dejando a este lugar de la provincia de Huelva en un glorioso lugar en las páginas de la Historia. Con el almirante genovés iban dos hijos de Palos, Martín y Vicente Alonso, los hermanos Pinzón.

Si algún lugar merece la pena ser visitado en Palos de la Frontera, sin duda, ése es el Museo de las Carabelas. Tiene un significado marinero, porque desde este lugar partieron las naves para el descubrimiento de América. La joya del sitio son las réplicas de la Niña, la Pinta y la Santa María, construidas en 1992 para celebrar la conquista del Nuevo Mundo.

Las réplicas de la Pinta, la Niña y la Santa María en el Muelle de las Carabelas./Edward the Confessor

El puerto sobre el que están varadas las embarcaciones ha perdido el protagonismo que tuvo hace 500 años, al estar tierra adentro, debido al terremoto de Lisboa de 1755, que cambió la costa, y también a la construcción de diques para proteger el puerto de la ciudad de Huelva.

En su sala de exposiciones se puede conocer la navegación del siglo XV y la correspondencia de Colón a los Reyes Católicos, cartas de navegación, rutas, tratados de delimitación o mapas. También se puede disfrutar de un recorrido por los oficios artesanales de la Huelva tradicional.

Panorámica de Palos de la Frontera./MiguelAngel fotografo

También es de obligada visita la Casa-museo de Martín Alonso Pinzón. En la iglesia mudéjar de San Jorge (siglo XV), oyó misa Colón antes de embarcarse. Está declarada Monumento Nacional, lo mismo que La Fontanilla, una fuente cubierta por un templete mudéjar, lugar donde Colón se aprovisionó de agua para su larga aventura.

Frente a la iglesia de San Jorge se halla un monolito donde están grabados los nombres de los 60 marineros de Palos (entre ellos los hermanos Pinzón) que participaron en el descubrimiento de América.

Estatua de Martín Alonso Pinzón./Miguel Ángel fotógrafo

Aquí se encuentra también el monumento que recuerda el vuelo del hidroavión Plus Ultra, que realizó en enero de 1926 el primer vuelo transatlántico de la historia de la navegación. En Palos, los restos de su castillo son de origen musulmán.

Muy cerca de Palos se localiza La Rábida, con su monasterio mudéjar, Monumento Nacional. Aquí fue a dar Colón cuando nadie le hacía caso sobre su ruta a Cipango. Resulta de obligada visita.

Iglesia de San Jorge./Miguel Ángel fotógrafo

En el entorno de la localidad andaluza se ubican las lagunas de Palos y las Madres, el estuario del Tinto y del Odiel, Mazagón, pueblo turístico, con bonitas playas y dunas, un sistema que conecta con las marismas del Guadalquivir y el Parque de Doñana.

Y sin duda, este vídeo conminará al viajero a emprender la conquista del Nuevo Mundo con la primera parada en Palos de la Frontera:

Fuente: TurismoEnPalos