Torre de Juan Abad (Ciudad Real)

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Un físico poco agraciado (feo, desaliñado, medio cojo y corto de vista) y su fama de juerguista, mujeriego y pendenciero no le eximieron de ser una de las figuras literarias más destacadas del Siglo de Oro español (XVII). La vida del literato Francisco de Quevedo está irremediablemente unida a la Torre de Juan Abad, localidad manchega en la que pasó más de siete años desterrado por tratar de recuperar el título nobiliario del señorío del concejo que su madre había adquirido con todos sus ahorros para él antes de fallecer. 22 pleitos mantuvo el autor de El Buscón con los vecinos del municipio, sin conocer la suerte. Sigue leyendo

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Castillo Calatrava la Nueva (Ciudad Real)

Cuando la frontera entre árabes y cristianos se trasladó a Sierra Morena, la Orden de Calatrava edificó una nueva casa madre: Calatrava la Nueva, en el año 1217, sobre un cerro elevado y rocoso que vigila como bastión los principales pasos de la frontera entre la meseta y el sur de la península. Al este de Puertollano, la fortaleza se emplaza en la localidad de Aldea del Rey, y se accede por un camino que parte de la carretera local 504.

El castillo de Calatrava la Nueva se construyó cuando los caballeros de dicha orden abandonaron la fortaleza de Calatrava la Vieja, en Carrión de Calatrava, tras la batalla de Alarcos. En este nuevo y enorme castillo convento dotado de tres recintos sucesivos, en total casi 50.000 metros cuadrados, residiría la orden hasta 1826. A principios del siglo XIX los caballeros se trasladaron a Almagro. El mismo Felipe II pasó la Semana Santa de 1560 en este impresionante lugar.

Fortaleza de Calatrava la Nueva

Castillo de Calatrava la Nueva.

La carretera faldea en torno al alto cerro hasta una explanada que sirve de aparcamiento, ya a las puertas de la fortaleza. El viajero atraviesa una nave profunda cubierta por bóveda de medio cañón y al salir al aire libre advierte que el castillo contiene otro más elevado. Entre los dos recintos se extiende una calle que circunda y separa las dependencias interiores: dormitorios, almacenes, caballerizas, panaderías, aulas, archivos,…

El desnudo interior de la iglesia revela tres naves, cada una con su ábside inserto en la muralla. Aquí hubo sepulcros, retablos, pinturas y un coro valioso dividido por una reja que separaba a los caballeros de los frailes. Un corralito entre la iglesia y el castillo, el Campo de los Mártires, señala el cementerio donde se enterraban los freires muertos en combate.

Fachada de ls iglesia del castillo de Calatrava la Nueva

Fachada y rosetón de la iglesia de la fortaleza./Valdoria

Por una puerta en codo se accede al alcazarejo: los aposentos del maestre, el gran aljibe alimentado por las aguas de la lluvia, la residencia de los frailes, la empinada escalera de caracol, el archivo a prueba de incendios, el convento con su claustro, las salas que servían de biblioteca, el gran refectorio y las cocinas, los dormitorios comunales, todo del siglo XV.

En la fachada principal, el viajero puede contemplar la puerta de la Estrella, con un gran rosetón de la época de los Reyes Católicos. Junto a los tres recintos provistos de murallas, el castillo de Calatrava la Nueva tiene una gran torre del homenaje. El conjunto del edificio, de estilo cisterciense, fue restaurado en la década de los ochenta.

En las afueras de la localidad se alza también el palacio de la Clavería (siglo XVI), renacentista, cuya fachada luce los escudos de don Fernando de Córdoba. Ya en el centro de la villa se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Valle (siglo XVIIII) Lugares con historia, ambos, de recomendada visita.

Fortaleza de Calatrava la Vieja.

Castillo de Calatrava la Vieja.

La apasionante novela El escalón 33, de Luis Zueco, incorpora a este castillo como uno de los elementos destacados de una trama que aúna enigmas, secretos, misterios y desenlaces inesperados. Según el autor aragonés, la victoria cristiana en las Navas de Tolosa impulsó en el siglo XIII la construcción en Aldea del Rey de la fortaleza Calatrava la Nueva, “una de las más fuertes e inexpugnables fortalezas de su tiempo desde donde se controlaba la ruta entre Toledo y Córdoba”.

El de Calatrava la Nueva es, sin duda, uno de los castillos de mayor belleza y con más historia de toda nuestra geografía, a semejanza del de Peñíscola, que perteneció a los templarios, o el de Ponferrada, también posesión de esta orden religiosa militar. Tampoco desmerece el que le precedió, Calatrava la Vieja. Los amantes del pasado pueden disfrutar en esta provincia, asimismo, del yacimiento de Alarcos o de pueblos con encanto como Viso del Marqués o Montiel. Ideal para una ruta o escapada de fin de semana.

Dónde dormir: Hotel Hospedería de los Calatravos; Calle Jardines, 7; Calzada de Calatrava (Ciudad Real); teléfono: 926875452.

Dónde comer: Restaurante El Portón de Calatrava; Calle de la Empedrada, 97; Calzada de Calatrava (Ciudad Real); teléfono: 926875106.

Viso del Marqués (Ciudad Real)

Al sudeste de Calzada de Calatrava, por la C-410 el viajero puede acceder a Viso del Marqués, tierra de olivos, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII cuando Alfonso X del Sabio decretó la exención de impuestos. En manos de la Orden de Calatrava tras la Batalla de las Navas de Tolosa, en 1539 Carlos I la vendió junto a Santa Cruz de Mudela a don Álvaro de Bazán, que tomó el título de marqués de Santa Cruz.

¿Por qué está el Archivo General de la Marina y el Museo Naval en la localidad manchega de Viso del Marqués? El más ilustre marino español que ha dado la historia, don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, que disputó trece batallas y las ganó todas, era señor de las vecinas villa de Santa Cruz de Mudela y Valdepeñas. Cuando el rey recompensó sus servicios con un marquesado, este lugar conocido antes como El Viso del Puerto comenzó a llamarse Viso del Marqués.

fachada del palacio de álvaro de bazán

Palacio del Marques de Santa Cruz./Jg arribas

En el pasado, Viso del Marqués, habitada desde la antigüedad, tomó arraigo como aldea fronteriza, zona de paso y de descanso obligado para transitar de Castilla a Andalucía en la época de la Reconquista y décadas posteriores. Una antesala de Despeñaperros, la principal vía de comunicación entre ambas regiones.

Álvaro de Bazán se construyó aquí un palacio, con sus dos cañones navales en la puerta. El palacio del Viso o palacio del Marqués de Santa Cruz se construyó en el siglo XVI. Declarado Monumento Histórico, es un esbelto edificio de traza renacentista italiana, planta cuadrada, adornado con bellos frescos, en uno de los cuales se encuentra una conocida vaquilla que, la mire desde donde la mire el viajero, le dará la sensación de que le sigue con la vista. El edificio es toda una jota arquitectónica.

Vista por dentro del palacio de álvaro de bazán

Interior del palacio del Marqués de Santa Cruz./spain.info

Otros frescos también representan desde trampantojos que simulan elementos arquitectónicos inexistentes, hasta escenas mitológicas que exaltan las empresas militares, todo ello en un estilo manierista italianizante. Si el viajero sube la bella escalera del palacio, en el primer descanso, hay una escultura de Carlos V que pisa la cabeza un otomano que tiene vencido a su pies. También se exhiben otras de Felipe II, San Pío V, Enrique IV de Francia o el Gran Turco.

En la capilla del palacio se guarda una imagen muy venerada, la Virgen del Rosario, que acompañó a don Juan de Austria en la famosa batalla de Lepanto. Restos de esta histórica contienda naval también se conservan en el monasterio cacereño de Guadalupe, considerado Patrimonio de la Humanidad.

Al lado del palacio está la iglesia de la Asunción, hermoso retablo, notable coro y piel de caimán rellena de paja que pende del techo abrumado de historias. Y es que el templo albergó a un gigantesco cocodrilo del Nilo que vive disecado procedente de tierras otomanas. También resulta interesante acercarse hasta la Capilla de la Virgen de los Dolores (siglo XVIII), cuyo interior es de estilo neoclásico.

fachada de la iglesia de nuestra señora de la asunción

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción./Raimundo Pastor

Como culmen de la visita por Viso del Marqués, el viajero puede optar por conocer el Museo de Ciencias Naturales AVAN que, entre otros atractivos, alberga una colección universal de 1.500 mariposas. No sin antes acudir hasta el Museo Etnológico y Etnográfico de la localidad manchega.

Este vídeo que os dejo ahonda un poco más en la historia y estampa actual que ofrece el Palacio del Marqués de Santa Cruz al viajero que lo visita. Es, sin duda, el reclamo patrimonial histórico de mayor enjundia que tiene Viso del Marqués, un destino ideal para llevar a cabo una escapada de fin de semana.

Dónde dormir: Hospedería la Almazara del Marqués; Calle de Almagro, 0; Viso del Marqués (Ciudad Real); teléfono: 926337154.

Dónde comer: Restaurante Mesón Los Leones; Plaza del Pradillo, 7; Viso del Marqués (Ciudad Real); teléfono: 926336098.

Almadén (Ciudad Real)

Las históricas minas de mercurio de Almadén, explotadas desde el siglo II antes de Cristo hasta 2002, se han convertido en una de las más importantes del mundo (la tercera parte del mercurio consumido por la humanidad) Hoy conforman parte de un interesante parque minero que el viajero recorrerá con provecho. No en vano y por este motivo, la ciudad ciudadrealeña está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Uno de los lugares con historia de la península con mayúsculas.

Quiso la Providencia que en el subsuelo de Almadén abundara el cinabrio (sulfuro de mercurio) más que en otro lugar del planeta. El mercurio era fundamental para la la obtención de plata a partir del mineral en bruto, por lo que se convirtió en un mineral estratégico esencial para España, cuya economía dependía mucho del mineral traído de las colonias de América. Mucho antes, fueron los romanos los encargados de la explotación intensiva de las minas a partir del siglo II.

uno de los hornos utilizados en las minas de almacén.

Horno de Bustamante de las minas de Almadén./Raimundo Pastor

El emperador Carlos V tenía contraídas tantas deudas con los banqueros alemanes Fugger (hermanos), que tuvo que concederles la explotación e las minas de Almadén para que hicieran el gran negocio del mundo. Desde 1559 hasta 1799 trabajaron en la mina esclavos y condenados a galeras.

De todo esto y más se entera el viajero que visita el Centro de Interpretación de la Minería y en su recorrido por un pozo en el que se ha acondicionado una galería a 50 metros de profundidad para explicar las distintas etapas de la mina con sus técnicas de explotación. El itinerario se prolonga por los Cercos Mineros, la puerta de Carlos IV, los Hornos de Bustamante y otros interesantes edificios. Se permite al viajero un fascinante recorrido por las entrañas de la tierra a lo largo de más de 2500 años de historia.

máquina castillete que se utilizaba en las minas de almadén.

Uno de los castilletes empleados en la extracción del mercurio./Raimundo Pastor

La plaza de toros hexagonal (1752), declarada Bien de Interés Cultural y única en el mundo, fue el resultado de construir en un espacio abierto de su entorno seis edificios de viviendas para los mineros. Hoy alberga un hotel y diversas oficinas, entre ellas la de turismo. Por su parte, el Real Hospital de Mineros (1773), con sus jardines y sus calabozos-hospital, acoge un interesante Museo del Minero, así como el archivo histórico de la ciudad y su comarca.

La estructura como ciudad de Almadén fue configurada por los árabes, quienes la dominaron hasta el año 1151, momento en el que Alfonso VII conquistó la comarca. Unos años después, Almadén pasó a ser propiedad de la Orden de Calatrava, que también explotó las minas. La Corona de Castilla se las adjudicó en el siglo XVI. Carlos III mandó construir aquí la primera Escuela de Minas de España y la cuarta del mundo.

Las minas de Almadén pueden ser visitables por el público

El viajero puede visitar el Centro de Interpretación de la Minería./Raimundo Pastor

Algunos de los reclamos que atraen la atracción del viajero en Almadén pueden ser, además, el castillo de Retamar, construido por los árabes en el siglo XII y ocupado con posterioridad por la Orden de Calatrava, la iglesia de San Sebastián, la iglesia Nuestra Señora de la Estrella, la ermita de Fátima, la Casa de la Superintendencia o la Casa de la Inquisición y de los Fúcares.

De la importancia histórica de las minas de Almadén da fe la aparición del yacimiento, que se formó hace unos 430 millones de años, cuando las cuarcitas que en la actualidad conforman su subsuelo se depositaban bajo el mar en una plataforma continental de poca profundidad. Pero todo llega a su fin, por desgracia. Las minas están cerradas desde 2002 por la caída del precio del mercurio en el mercado mundial, debido a la reducción de uso por su elevada toxicidad.

Gracias a este vídeo que os muestro a continuación, el viajero puede disfrutar de una interesante visita guiada a las minas de Almadén, uno de los mayores lugares con historia de Castilla la Mancha. Destino ideal para gozar de una escapada de fin de semana, por ejemplo:

Dónde dormir: Hotel Gema; c/ Antonio Blázquez, 104; Almadén (Ciudad Real); teléfono: 926710354; info@hotelgema.com.

Dónde comer: Restaurante La Taberna; c/ Estanislao Cavanillas, 5; Almadén (Ciudad Real); teléfono: 926264523; info@hotelgema.com.

Montiel (Ciudad Real)

Al este de Villanueva de los Infantes, una de las ciudades candidatas a ser “aquel lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quería acordarse Miguel de Cervantes, una carretera local conduce a Montiel, de apenas millar y medio habitantes, el antiguo Campo Lamitani, según algunos autores y, según otros, la oretana Munda.

Conquistada por Alfonso VIII, cayó de nuevo en manos de los árabes para ser reconquistada por Fernando III; este monarca la entregó, para su custodia, a los caballeros de la Orden de Santiago en el siglo XIII. Fueron Montiel y Alhambra los núcleos urbanos más importantes de lo que hoy es la comarca de Campo de Montiel en las épocas romana, visigoda e islámica.

panoramica localidad montiel y castillo estrella

Pueblo de Montiel coronado por el castillo de la Estrella./turismocastillalamancha.com

Entre los puntos de interés de Montiel destacan los restos del castillo de la Estrella (siglo IX) donde pelearon, en 1369, don Pedro I el Cruel, y su hermanastro, don Enrique II de Trastámara. El duelo acabó con la muerte del primero. Una traición histórica de la que trascendió una frase: «Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor». Aquella fue una contienda bélica que, con un escenario como Montiel, se enmarcó en la Guerra de los Cien Años y en su conflicto satélite, la Guerra Civil de Castilla, considerada como la primera guerra civil española de la historia.

Pero el pasado de Montiel no solo se ha forjado a través de conflictos bélicos. También forma parte de la historia de la literatura en la obra más universal de las letras hispanas: El Quijote. Parajes y gastronomía de la localidad alcarreña aparecen en varias ocasiones en la obra de Cervantes. El pueblo integra una comarca de varios municipios del sureste de Ciudad Real por donde discurren las aventuras del caballero de la triste figura.

iglesia en montiel ciudad real

Iglesia de la localidad manchega de Montiel.

La arquitectura civil está representada por casas de notable factura como la casa del Petrel y la casa de la Condesa (siglo XIX). Junto al río Guadalmera se emplaza el molino de Rajamantes. Y en las afueras, al lado del cementerio, está la ermita del Santísimo Cristo de la Expiación (siglo XV), de estilo gótico con adiciones renacentistas.

Mientras, por lo que respecta al patrimonio religioso de Montiel, la espléndida iglesia de San Sebastián (siglo XV) presenta fábrica con diversos elementos y estilos y fachada con portada flanqueada por columnas. Junto al de la Estrella, también de interés para el viajero emergen las ruinas del castillo de San Polo, ubicado en el cerro de mismo nombre. Dichos restos se concretan en unas pequeñas cavidades en el suelo, restos de una cuadra, una habitación y una especie de granero.

Ruinas del castillo de la estrella en montiel

Restos del castillo de la Estrella./acusticalennon

Al viajero que se precie caer por estas tierras le resulta recomendable visitarlas en abril, momento del año durante el que se celebran las jornadas de recreación medieval. En ellas, los lugareños conmemoran la muerte del rey Pedro I de Castilla acaecida en Montiel en 1369. Hay visitas guiadas, narraciones históricas, representaciones teatrales, mercadillo medieval y degustación de platos típicos de la zona, entre otros atractivos.

Para poner en situación al viajero, este vídeo recopila alguna de las mejores imágenes y momentos de dicho festival. Le permitirán, durante unos breves minutos, embarcarse en la máquina del tiempo y desplazarse hasta la Edad Media, época de mayor lustre de esta pequeña localidad con encanto y mucha historia, Montiel:

Dónde dormir: Casa rural Iris; c/ Lanza 4; Villanueva de los Infantes (Ciudad Real); teléfono: 661505875.

Dónde comer: Bar restaurante Castillo; Calle de la Concordia, 13; Montiel (Ciudad Real); teléfono: 926353217.

Alarcos (Ciudad Real)

Alarcos, hoy parque arqueológico, es el lugar donde los almohades derrotaron a Alfonso VIII en 1195. Desde la carretera se ve el lomo de un cerro alargado: a un lado la ermita, en el lado opuesto, más alto, el castillo, y todo circundado de murallas con algunas excavaciones. El pueblo, las calles y las casas medievales se encuentran todavía soterradas, porque aquí quedan muchas horas de excavación.

El rey Alfonso VII lo reconquistó en 1147 y Alfonso VIII intentó convertirlo en plaza fuerte cuando los almohades lo derrotaron y le arrebataron los territorios hasta el Tajo durante la Reconquista. Medio siglo después, Alfonso X prefirió trasadar la población y fundó Ciudad Real.

Cerro y asentamiento íbero de Alarcos./Raimundo Pastor

Una puerta suave conduce a la puerta de la muralla. Una iglesia gótica con una galería cubierta sobre columnas es el santuario de la Virgen de Alarcos (siglo XIII), de tres naves sobre pilares de base octogonal, rosetón de tracería a los pies del templo y artesonado mudéjar.

En una cota más alta se sitúa el castillo, rectangular, con las esquinas protegidas por torres cuadradas, el centro por fuertes torres pentagonales en proa. Impresiona al viajero el potente glacís o muralla ataulada de piedras, similar a la de algunos castillos cruzados emplazados en Tierra Santa.

Castillo de Alarcos./Raimundo Pastor

En su interior hay calles excavadas y diferentes dependencias, entre ellas la herrería y el aljibe, en forma de bañera. La espléndida vista descubre un campo de cerros y llanuras rojizas cubiertas de olivos y viñedos, la frondosa alameda, las huertas y el puente al pie del cerro.

El 19 de julio de 1195, los dos ejércitos, cristiano y almohade, se avistaron en esta llanura. Alfonso VIII había formado a los suyos en la cuesta, el flanco derecho protegido por el río Guadiana. Cuando los cristianos creyeron ganada la batalla, los almohades los envolvieron por los flancos y los machacaron. Es la conocida Batalla de Alarcos.

Ermita de la Virgen de Alarcos./Raimundo Pastor

Los hallazgos arqueológicos de la zona han demostrado la ocupación humana del cerro desde la Edad del Bronce. Las ruinas del antiguo oppidum ibérico y de la ciudad medieval de Alarcos constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más importantes y más extenso (unas 33 hectáreas) de toda Castilla-La Mancha.

Con la didáctica intención de conocer un poco más la historia del parque arqueológico de Alarcos, nada mejor que dejaros con este vídeo explicativo, que narra en imágenes el devenir del yacimiento íbero de Lacurris, de la tribu de los Oretanos, de los siglos V a.C. a I de nuestra era y de la ciudad medieval, de los siglos XI al XV.

fuente: Pandorgo

Dónde dormir: Hotel Almanzor; C/ Bernardo Balbuena, 14; 13002 Ciudad Real (Ciudad Real); teléfono: 926214303; reservas@hotelalmanzor.es; www.hotelalmanzor.com.

Dónde comer: Mesón Taurino; C/ Piedrabuena KM 3; 13002 Ciudad Real (Ciudad Real); teléfono: 926215429.

Villanueva de los Infantes (Ciudad Real)

Al entrar en Villanueva de los Infantes, emplazada en la provincia de Ciudad Real, el viajero tiene la sensación de encontrar una ciudad monumental y cargada de historia que cuenta con bastantes edificios civiles, religiosos y militares que convergen en una hermosa y esbelta plaza Mayor, presidida por la iglesia de San Andrés Apóstol.

En su capilla de los Bustos permanece enterrado siglo y medio el insigne literato del Siglo de Oro Francisco de Quevedo, con su traje remendado de caballero de Santiago venido a menos. Cercano a esta iglesia se encuentra el convento de Santo Domingo, hoy hotel, morada y lugar de inspiración de el autor de El Buscón hasta su muerte en 1645.

Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes./Mª Angeles 🙂

De origen romano, Villanueva se asienta sobre la antigua Jamila, posiblemente fundada por los judíos. En el siglo XIII, bajo el reino de Fernando III, quedó en poder de los caballeros de la Orden de Santiago.

En el siglo XVI recibió el título de villa y se convirtió en la capital de los Campos de Montiel por deseo de Felipe II. Y en 2004, la villa fue considerada “El Lugar de la Mancha” que Don Quijote cita en la ilustre obra cervantina por un equipo de la Universidad Complutense de Madrid.

Monumento al Quijote y Sancho./ Satrack

Villanueva pertenece a la llamada Ruta de los Caballeros, que discurre por el puente romano sobre el Jabalón. El viajero podrá reconoce el cuartel general de la Orden de Santiago y otros emblemas acordes con el rango de caballero andante. El hospital de Santiago conserva adosada la capilla del remedio (siglo XVII), barroca, con magnífica fachada de sillería.

Con un relevante papel estratégico en la Guerra de la Independencia, la localidad manchega estuvo bajo dominio francés el 1 de enero de 1810, aunque duró menos de dos años. El casco antiguo de Villanueva merece una detallada visita porque conserva bellos ejemplos del renacimiento y barroco que le han valido la declaración de conjunto histórico-artístico.

Balconada de la Plaza Mayor.

De entre su patrimonio más destacado, la plaza Mayor cuenta con el Ayuntamiento, de soportales de arcadas neoclásicas. La alhóndiga (siglo XVI), renacentista, destinada a la compra y venta de trigo, sirvió antaño de cárcel. También se puede visitar la casa en la que vivió sus primeros años el predicador agustino santo Tomás de Villanueva (1486-1555) A este santo se le considera el patrón de los amancebados.

Biblioteca de Villanueva de los Infantes./ Spacelives

Y no olvidar una escapada a la casa palacio de los Ballesteros, que conserva un portal dórico con columnas toscanas. Mientras, la iglesia de las Dominicas de la Encarnación presenta una de las portadas más bellas e interesantes de Villanueva de los Infantes.

Vídeo resumen para disfrutar de Villanueva de los Infantes:

Almagro (Ciudad Real)

Almagro (Ciudad Real) se sitúa en un área geográfica singular del Campo de Calatrava, en un estrecho pasillo encajado entre pequeñas sierras, limitado por el río Jabalón y por las tierras encharcadas, antes pantanosas, de la llanura manchega.

Su nombre deriva del al-Milagro, como denominaron los musulmanes al puente construido por el arzobispo de Toledo don Rodrigo. En 1222, Almagro se convirtió en el centro de la Orden de Calatrava, lo que contribuyó al importante desarrollo económico de la ciudad.

La Plaza Mayor de Almagro y sus soportales./ Mª. Ángeles

Pero su mayor esplendor vino de Amberes, de donde procedían los Fugger, llegados en el siglo XVI con la intención de explotar las minas de mercurio de Almadén, y que sumaron a la grandiosidad de la ciudad la sofisticación de su lugar de origen.

La Plaza Mayor de Almagro, tal vez una de las más bellas de España, sería argumento más que suficiente para viajar a esta ciudad. Rectangular, conserva dos hileras de soportales sostenidos por columnas toscanas bajo dos galerías corridas.

El célebre Corral de Comedias./ Mª. Ángeles

En un lado está la puerta de acceso al mejor teatro barroco de Europa, el Corral de Comedias, que consta de tres flancos y 54 pilastras de madera que rodean al pequeño escenario. A ambos lados se sitúan los palcos con celosías para quienes querían mirar sin ser vistos.

En la Almagro monumental se suceden los hermosos edificios civiles (casas del Mayorazgo de los Molina, de los Rosales, del Prior, del Capellán de las Bernardas, palacios de los Marqueses de Torremejía,…), preciosas iglesias y recoletos conventos, entre los que sobresalen las iglesias de San Agustín (siglo XVII), San Bartolomé (s. XVII), Madre de Dios, del gótico tardío, y los conventos de Santa Catalina (siglo XVII), sede del Parador de Turismo) o de la Asunción de Calatrava (siglo XVI)

La Plaza Mayor de Almagro es una de las más extensas de España./ Mª. Ángeles

Siguiendo los pasos de los caballeros de Calatrava, por la N-420 se accede a Fuencaliente, conocida por sus aguas termales y porque posee unas interesantes pinturas rupestres en peña Escrita y la cueva de la Batanera. En Aldea del Rey se encuentra el castillo de Calatrava la Nueva, construido cuando los caballeros abandonaron el de Carrión tras la batalla de Las Navas de Tolosa. Y por la C-140 se llega a El Viso del Marqués, uno de los palacios más hermosos levantados en el siglo XVI.

Aquí os dejo otro vídeo resumen de esta bella ciudad que no debéis perderos: