Viso del Marqués (Ciudad Real)

Al sudeste de Calzada de Calatrava, por la C-410 el viajero puede acceder a Viso del Marqués, tierra de olivos, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII cuando Alfonso X del Sabio decretó la exención de impuestos. En manos de la Orden de Calatrava tras la Batalla de las Navas de Tolosa, en 1539 Carlos I la vendió junto a Santa Cruz de Mudela a don Álvaro de Bazán, que tomó el título de marqués de Santa Cruz.

¿Por qué está el Archivo General de la Marina y el Museo Naval en la localidad manchega de Viso del Marqués? El más ilustre marino español que ha dado la historia, don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, que disputó trece batallas y las ganó todas, era señor de las vecinas villa de Santa Cruz de Mudela y Valdepeñas. Cuando el rey recompensó sus servicios con un marquesado, este lugar conocido antes como El Viso del Puerto comenzó a llamarse Viso del Marqués.

fachada del palacio de álvaro de bazán

Palacio del Marques de Santa Cruz./Jg arribas

En el pasado, Viso del Marqués, habitada desde la antigüedad, tomó arraigo como aldea fronteriza, zona de paso y de descanso obligado para transitar de Castilla a Andalucía en la época de la Reconquista y décadas posteriores. Una antesala de Despeñaperros, la principal vía de comunicación entre ambas regiones.

Álvaro de Bazán se construyó aquí un palacio, con sus dos cañones navales en la puerta. El palacio del Viso o palacio del Marqués de Santa Cruz se construyó en el siglo XVI. Declarado Monumento Histórico, es un esbelto edificio de traza renacentista italiana, planta cuadrada, adornado con bellos frescos, en uno de los cuales se encuentra una conocida vaquilla que, la mire desde donde la mire el viajero, le dará la sensación de que le sigue con la vista. El edificio es toda una jota arquitectónica.

Vista por dentro del palacio de álvaro de bazán

Interior del palacio del Marqués de Santa Cruz./spain.info

Otros frescos también representan desde trampantojos que simulan elementos arquitectónicos inexistentes, hasta escenas mitológicas que exaltan las empresas militares, todo ello en un estilo manierista italianizante. Si el viajero sube la bella escalera del palacio, en el primer descanso, hay una escultura de Carlos V que pisa la cabeza un otomano que tiene vencido a su pies. También se exhiben otras de Felipe II, San Pío V, Enrique IV de Francia o el Gran Turco.

En la capilla del palacio se guarda una imagen muy venerada, la Virgen del Rosario, que acompañó a don Juan de Austria en la famosa batalla de Lepanto. Restos de esta histórica contienda naval también se conservan en el monasterio cacereño de Guadalupe, considerado Patrimonio de la Humanidad.

Al lado del palacio está la iglesia de la Asunción, hermoso retablo, notable coro y piel de caimán rellena de paja que pende del techo abrumado de historias. Y es que el templo albergó a un gigantesco cocodrilo del Nilo que vive disecado procedente de tierras otomanas. También resulta interesante acercarse hasta la Capilla de la Virgen de los Dolores (siglo XVIII), cuyo interior es de estilo neoclásico.

fachada de la iglesia de nuestra señora de la asunción

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción./Raimundo Pastor

Como culmen de la visita por Viso del Marqués, el viajero puede optar por conocer el Museo de Ciencias Naturales AVAN que, entre otros atractivos, alberga una colección universal de 1.500 mariposas. No sin antes acudir hasta el Museo Etnológico y Etnográfico de la localidad manchega.

Este vídeo que os dejo ahonda un poco más en la historia y estampa actual que ofrece el Palacio del Marqués de Santa Cruz al viajero que lo visita. Es, sin duda, el reclamo patrimonial histórico de mayor enjundia que tiene Viso del Marqués, un destino ideal para llevar a cabo una escapada de fin de semana.

Dónde dormir: Hospedería la Almazara del Marqués; Calle de Almagro, 0; Viso del Marqués (Ciudad Real); teléfono: 926337154.

Dónde comer: Restaurante Mesón Los Leones; Plaza del Pradillo, 7; Viso del Marqués (Ciudad Real); teléfono: 926336098.

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Belmonte (Cuenca)

El viajero que circule por la carretera N-420 que llega hasta Alcázar de San Juan, muy cerca de la localidad de Mota del Cuervo, en la provincia de Cuenca, se topa con Belmonte, patria natal de fray Luis de León, notable escritor de ascendencia judía que ingresó en la orden agustina y fue catedrático de la universidad de Salamanca en el siglo XVI.

Belmonte, que se llamó antiguamente Las Chozas, perteneció en el siglo XIV al marquesado de Villena. En su castillo, construido por don Juan Fernández Pacheco, estuvo presa en libertad vigilada la hija de Enrique IV, la Beltraneja, legítima heredera del trono de Castilla, y residió una temperada la emperatriz doña Eugenia de Montijo tras perder el trono francés su marido Napoléón III. Antes, la villa fue donada por Fernando III a su hijo el Infante don Manuel; después la heredó su hijo don Juan Manuel.

fortaleza de belmonte

Castillo de Belmonte.

El casco urbano de Belmonte figura entre los más bellos de este recorrido. Edificios civiles y religiosos parecen dominados por las siluetas de su castillo y la colegiata. El castillo (siglo XV), obra del Marqués de Villena, don Juan Pacheco, se alza sobre una fortificación anterior del siglo XIV. Su estilo resulta difícil de definir y consta catalogado como gótico-mudéjar-plateresco y gótico-arábigo. El exterior se une a las murallas que descienden hacia la población. Muestra una portada gótica y torre del homenaje. Esta fortaleza ha servido de escenario a películas como El Cid, Los señores del acero, Juana la Loca o El caballero don Quijote.

Las murallas (siglo XIV) aún conservan las antiguas puertas. La mayor parte corresponden a los siglos XV y XVI. El mejor lienzo se ve en el trozo que baja del castillo al pueblo. Entre las puertas destacan la de Chinchilla, entre dos torreones y adornos de gárgolas; la de Almudín, junto al pósito; la de Monreal, con un pequeño altar dedicado a la Virgen de la Estrella; y la de Santa Inés.

vista general murallas y fortaleza de belmonte

Murallas y castillo de Belmonte.

La plaza del Pilar, en la parte baja, está decorada con una fuente construida por los marqueses de Villena. Por su parte, el convento de los Trinitarios (siglos XVI-XVII) tiene la iglesia cubierta de bóveda de cañón. La Casa de las Comedias, del siglo XVII, conserva una portada adentellada. El palacio de Buenavista (siglo XVII) se ha convertido en cuartel de la Guardia Civil.

También merecen la atención del viajero otros lugares con historia de Belmonte. Como la casa de lo Bailio (siglo XVII), que acoge la Oficina de Empleo y la Cámara Agraria. El pósito o aludí (siglo XVI) se ha reconvertido en casa de vecinos. Mientras, en el convento de los Jesuitas (siglo XVII) se han instalado la oficina de Correos y los Juzgados.

edificio religioso de belmonte

Colegiata de Belmonte./Josemanuel

El palacio del infante Juan Manuel, siglo XIV, se convirtió, un siglo después, en convento de dominicas. La iglesia-colegiata de San Bartolomé, de tres naves, tiene un bello retablo barroco. Destacan sus trece capillas laterales, la sacristía y la sala capitular. El Museo Parroquial alberga obras de arte sacro, libros y documentos sobre Belmonte. El exterior aparece dominado por la puerta del Sol y la puerta de los Perdones. La ermita de Nuestra Señora de Gracia (siglo XVII) tiene una imagen gótica de la Virgen.

Cuenca cuenta con otro notable castillo en la localidad de Alarcón, también de obligada visita. El de Uclés, por su parte, es mitad fortaleza mitad monasterio. Si prosigue por la ruta de los castillos, en esta comunidad autónoma el viajero podrá disfrutar de castillos de gran belleza y estado de conservación: Almansa, Chinchilla,…

De enorme riqueza paisajística y gran valor patrimonial, Belmonte se descubre ante los ojos del viajero como un destino ideal para una escapada de intensidad. La Mancha es un goce histórico para los sentidos. Sin más dilación, os dejo con este vídeo que despertará vuestro interés viajero:

 

Dónde dormir: Hospederia Real Casona la Beltraneja; C/Hermanos Romeu 8; 16640 Belmonte (Cuenca); teléfono: 967170878.

Dónde comer: Restaurante La Muralla; C/ Osa de La Vega, 1; 16640 Belmonte (Cuenca); info@restaurantelamuralla.info; teléfono: 967171045.

Montiel (Ciudad Real)

Al este de Villanueva de los Infantes, una de las ciudades candidatas a ser “aquel lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quería acordarse Miguel de Cervantes, una carretera local conduce a Montiel, de apenas millar y medio habitantes, el antiguo Campo Lamitani, según algunos autores y, según otros, la oretana Munda.

Conquistada por Alfonso VIII, cayó de nuevo en manos de los árabes para ser reconquistada por Fernando III; este monarca la entregó, para su custodia, a los caballeros de la Orden de Santiago en el siglo XIII. Fueron Montiel y Alhambra los núcleos urbanos más importantes de lo que hoy es la comarca de Campo de Montiel en las épocas romana, visigoda e islámica.

panoramica localidad montiel y castillo estrella

Pueblo de Montiel coronado por el castillo de la Estrella./turismocastillalamancha.com

Entre los puntos de interés de Montiel destacan los restos del castillo de la Estrella (siglo IX) donde pelearon, en 1369, don Pedro I el Cruel, y su hermanastro, don Enrique II de Trastámara. El duelo acabó con la muerte del primero. Una traición histórica de la que trascendió una frase: «Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor». Aquella fue una contienda bélica que, con un escenario como Montiel, se enmarcó en la Guerra de los Cien Años y en su conflicto satélite, la Guerra Civil de Castilla, considerada como la primera guerra civil española de la historia.

Pero el pasado de Montiel no solo se ha forjado a través de conflictos bélicos. También forma parte de la historia de la literatura en la obra más universal de las letras hispanas: El Quijote. Parajes y gastronomía de la localidad alcarreña aparecen en varias ocasiones en la obra de Cervantes. El pueblo integra una comarca de varios municipios del sureste de Ciudad Real por donde discurren las aventuras del caballero de la triste figura.

iglesia en montiel ciudad real

Iglesia de la localidad manchega de Montiel.

La arquitectura civil está representada por casas de notable factura como la casa del Petrel y la casa de la Condesa (siglo XIX). Junto al río Guadalmera se emplaza el molino de Rajamantes. Y en las afueras, al lado del cementerio, está la ermita del Santísimo Cristo de la Expiación (siglo XV), de estilo gótico con adiciones renacentistas.

Mientras, por lo que respecta al patrimonio religioso de Montiel, la espléndida iglesia de San Sebastián (siglo XV) presenta fábrica con diversos elementos y estilos y fachada con portada flanqueada por columnas. Junto al de la Estrella, también de interés para el viajero emergen las ruinas del castillo de San Polo, ubicado en el cerro de mismo nombre. Dichos restos se concretan en unas pequeñas cavidades en el suelo, restos de una cuadra, una habitación y una especie de granero.

Ruinas del castillo de la estrella en montiel

Restos del castillo de la Estrella./acusticalennon

Al viajero que se precie caer por estas tierras le resulta recomendable visitarlas en abril, momento del año durante el que se celebran las jornadas de recreación medieval. En ellas, los lugareños conmemoran la muerte del rey Pedro I de Castilla acaecida en Montiel en 1369. Hay visitas guiadas, narraciones históricas, representaciones teatrales, mercadillo medieval y degustación de platos típicos de la zona, entre otros atractivos.

Para poner en situación al viajero, este vídeo recopila alguna de las mejores imágenes y momentos de dicho festival. Le permitirán, durante unos breves minutos, embarcarse en la máquina del tiempo y desplazarse hasta la Edad Media, época de mayor lustre de esta pequeña localidad con encanto y mucha historia, Montiel:

Dónde dormir: Casa rural Iris; c/ Lanza 4; Villanueva de los Infantes (Ciudad Real); teléfono: 661505875.

Dónde comer: Bar restaurante Castillo; Calle de la Concordia, 13; Montiel (Ciudad Real); teléfono: 926353217.

Escuela de Traductores (Toledo)

Después de que Alfonso VI tomara Toledo en el año 1085 frente los árabes, durante dos siglos, la ciudad castellano manchega iluminó el mundo intelectual con la creación de la Escuela de Traductores, cuyos integrantes se encargaron, entre otros grandes trabajos, de traducir al griego a Aristóteles, así como los trabajos más importantes de los más prestigiosos científicos de la época, la mayoría de ellos judíos y musulmanes.

La diversidad cultural y lingüística que convivía en Toledo durante la Edad Media (compuesta por mozárabes, cristianos y judíos) facilitó durante los siglos XII y XIII el funcionamiento de la Escuela de Traductores, gracias al impulso del monarca Alfonso X el Sabio. Se traducían obras del árabe o del hebreo a la lengua latina sirviéndose del romance castellano o español como lengua intermedia.

Panorámica de la ciudad de Toledo./Mikel Ortega

Panorámica de la ciudad de Toledo./Mikel Ortega

Bajo su reinado se inició la etapa de las traducciones de tratados de astronomía, física, alquimia y matemática. Toda aquella amalgama de conocimiento se tradujo en la creación de obras como el Libro de las Tablas Alfonsíes, traducciones de Azarquiel, Ptolomeo o Abu Ali al-Haitam, o de tratados recreativos como libros del ajedrez, dados, tablas y cuentos. Las traducciones pasaron del latín al castellano en esta época.

Algunos de los copistas de mayor relumbrón fueron el segoviano Domingo Gundisalvo, que traducía al latín obras de astronomía y astrología, o extranjeros como los ingleses Roberto de Retines, Adelardo de Bath, Alfredo o Daniel de Morlay: el italiano Gerardo de Cremona, o los alemanes Hermann el Dálmata y Herman el Alemán.

Sede de la antigua Escuela de Traductores.

Sede de la antigua Escuela de Traductores.

Gracias a la labor de todos estos autores, el legado científico y literario de origen árabe y griego consiguió introducirse en las universidades extranjeras de Europa Occidental. La lengua castellana se enriqueció de un nuevo y nutrido léxico, permitió agilizar su sintaxis y se hizo apta para la expresión del pensamiento.

En la actualidad, la antigua Escuela de Traductores de Toledo se ha transmutado en uno de los institutos culturales y de investigación de la Universidad de Castilla La Mancha y tiene su sede en el antiguo Palacio del Rey Don Pedro en la toledana plaza de Santa Isabel. Se trata de un edificio mudéjar del siglo XIV situado en el casco antiguo.

Recreación virtual de una de las salas de la Escuela de Traductores.

Recreación virtual de una de las salas de la Escuela de Traductores.

No viene mal empaparnos de un poco de historia de la literatura. Este vídeo nos introduce al desarrollo de la prosa en lengua castellana y a la labor que desempeñaron en esta tarea Alfonso X el Sabio y la Escuela de Traductores de Toledo:

fuente: Antonio García Megía

Dónde dormir: Hotel Eurico; Santa Isabel, 3; 45002 Toledo (Toledo); teléfono: 925284178; reservas@hoteleurico.com.

Dónde comer: Casa Aurelio; Plaza del Ayuntamiento 8; 45001 Toledo (Toledo); raurelio@santandersupernet.com; http://www.aplinet.com/aurelio; teléfono: 925227716 y 925227716.

Chinchilla (Albacete)

A 13 kilómetros de Albacete, es una importante encrucijada de caminos entre la Mancha y Andalucía, el viajero puede descubrir el castillo roquero de Chinchilla de Montearagón, construido en el siglo XV por el marqués de Villena sobre una fortificación árabe anterior de cuyo primer recinto restan todavía vestigios.

La fortaleza, de enormes dimensiones, adaptada a la meseta ovalada del cerro que la sustenta, consta de dos recintos: exterior y alcazarejo. Tiene una monumental puerta de acceso enmarcada por dos cubos circulares y un foso de seis metros de profundidad. El célebre César Borgia estuvo preso en este castillo, acusado de la muerte del duque de Gandía.

Panorámica de la ciudad albaceteña de Chinchilla./Héctor S. Marqueño

La tradición atribuye la fundación de Chinchilla a Hércules. Resulta incuestionable su origen remoto como lo demuestran yacimientos arqueológicos de la zona. En época musulmana recibió el nombre de Ghenghalet y fue una de las ciudades más importantes del Reino de Murcia.

Las tropas de Alfonso X la conquistaron a los árabes. En el siglo XIV, aparte de formar parte del Marquesado de Villena, Juan II incorporó el municipio manchego a la Corona de Castilla. Durante la Guerra de la Independencia se adueñaron de su castillo las tropas francesas, que volaron el Torreón del Homenaje.

Castillo de Chinchilla./Héctor S. Marqueño

El casco urbano de Chinchilla, Bien de Interés Cultural, conserva la belleza de su trazado medieval con un caserío dominado por la imponente silueta de su castillo. En torno a la plaza Mayor se alza la iglesia de Santa María del Salvador (siglo XV), construida sobre un templo del siglo XIII.

También en la plaza se encuentra el Ayuntamiento (siglo XVI), con una bella fachada. El convento de Santo Domingo (siglo XIV) conserva un rico artesonado en la nave central. Anexa a la iglesia está la capilla del Rosario.

Rejería y retablo de la iglesia arciprestral de Chinchilla./Malcazar

Del antiguo convento de Santa Ana (siglo XVI) subsisten su iglesia y pinturas del siglo XVIII. El hospital de San Julián, del siglo XVIII, conserva una portada mudéjar enmarcada por alfiz. Y de entre las ermitas sobresale la de San Antón.

La arquitectura civil también destaca en Chinchilla. Como ejemplos, el viajero puede visitar el palacio de la calle Obra Pía, de fachada plateresca, la casa de la Tercia, con columnas toscanas, y el palacio de los Núñez Robres, de estilo neoclásico.

Plaza Mayor de Chinchilla./Alejandro Navarro López

Las casas cueva, horadadas en el barrio del Hondón, son numerosas en la localidad albaceteña. El recorrido manchego puede completarse con una visita al Museo de Cerámica, que cuenta con una excelente colección de piezas de los mejores alfares.

Como muestra, un botón. Esta pequeña pastilla audiovisual anticipa al viajero una breve y rápida panorámica sobre Chinchilla. Seguro que las ganas de visitarla y conocer su historia son ahora mucho mayores.

fuente: yotubealbacete

Dónde dormir: Casa Rural La Perla; C/ Virgen de las Nieves, 26; Chinchilla de Montearagón (Albacete); Teléfono: 680636480 ; laperla@laperlarural.com.

Dónde comer: Mesón Montearagón; C/ Arenal, 35; 02520, Chinchilla de Montearagón (Albacete); Teléfono: 967260597 y 967260597.

Alarcón (Cuenca)

Encajonado entre las abruptas gargantas del río Júcar a su paso por la provincia de Cuenca, emerge el municipio de Alarcón, declarado Conjunto Histórico Artístico por la belleza de sus monumentos y su entorno.

Su imponente castillo, escenario de importantes episodios históricos en tiempos de la Reconquista y hoy Parador de Turismo, domina lo agudo del peñón sobre la que se asienta esta villa medieval.

Panorámica de Alarcón con el Júcar como principal testigo./AnTeMi

Unos autores aseguran que el nombre de la población proviene del rey godo Alarico quien, al parecer, labró aquí la fortaleza sobre la montaña. Otros, sin embargo, disienten al respecto y consideran que el topónimo del lugar procede del árabe “fortaleza”.

En este castillo escribió el infante don Juan Manuel sus cuentos del conde Lucanor y formó el Marquesado de Villena. Alfonso X le concedió a la villa el fuero de Cuenca. Y en las antiguas dependencias de la fortaleza se fundaron los temibles tercios de Alarcón, que combatieron en la batalla de las Navas de Tolosa.

Castillo medieval de Alarcón./Pelayo2

La torre del homenaje, rodeada de almenas y frisada de matacanes, abraza impávida la panorámica de Alarcón. En torno a ella, el potente alcázar, desprovisto de ventanas, está flanqueado por torreones en las esquinas. Fue construido por los árabes en el siglo VIII y tomado por el rey Alfonso VIII 400 años después.

Bajo la roca y la fortaleza, trepando por barrancas y escarpes, sobresale una aceptable vegetación que sube del Júcar. El viajero llega de esta forma al casco histórico medieval de la localidad manchega, declarado Bien de Interés Cultural.

Torre de Alarconcillo./AnTeMi

En la plaza Mayor, dedicada a la memoria del infante don Juan Manuel, se ubican la iglesia de San Juan Bautista (siglo XVI), con las pinturas murales de Jesús Mateo, y el Ayuntamiento. Otros dos templos de interés a contemplar son la iglesia de Santa María (siglo XVI) y la de Santo Domingo de Silos (siglo XV)

Merece la pena visitar el hoy parador, cuyo interior alberga una importante colección de pintura con obras de Tàpies, Redondela, Sempere, Amadeo Gabino, Álvaro Delgado, Martínez Novillo o Menchu Gal.

Fachada del Ayuntamiento de la localidad conquense./Josemanuel

Y para finalizar la visita, nada mejor que pasear sobre los puentes de Cañavete, de origen romano, y el de Picazo, también de origen romano pero reconstruido por los árabes en el siglo IX.

Este interesante vídeo te recomienda que visites Alarcón cuanto antes:

fuente: alquimista37

Consuegra (Toledo)

El agradable aroma de azafrán que destila la mayoría de sus rincones le han permitido conservar un poso histórico que todavía se refleja entre su patrimonio, que es rico y variado.

La villa medieval de Consuegra, emplazada en la provincia de Toledo, se sitúa en un valle muy amplio. El río Amarguillo la atraviesa y la divide en dos partes unidas por sendos puentes de hierro que sustituyen a otros de origen romano.

Vista panorámica de la ciudad de Consuegra./ Pavlemadrid commons

Los orígenes de la localidad manchega se pierden en la noche de los tiempos. Se sabe, por los escritos de Plinio, que hubo en el lugar una importante población carpetana de nombre Consaburum. Ptolomeo la cita como Cardábora.

Durante la dominación árabe Consuegra se convirtió en residencia de algunos moros y, en las cercanías de la localidad manchega el Cid derrotó a Alffgio, valí de Dénia, en el año 1082. Aunque en 1097 moría en la Batalla de Consuegra el hijo de El Cid Campeador, Diego. Los ejércitos de Castilla, comandados por el rey Alfonso VI, fueron vencidos por los almorávides.

Castillo de Consuegra./ Pavlemadrid commons

En 1183 Alfonso VIII entregó la villa a los caballeros de la orden de San Juan de Jerusalén, donde establecieron un priorato con la dirección de don Juan de Austria. Durante la Guerra de la Independencia (siglo XIX), tuvo lugar la Batalla de Consuegra contra el ejército francés, donde fueron derrotadas las tropas del Duque de Alburquerque.

El casco viejo del municipio toledano conserva bellas muestras de su glorioso pasado. La plaza de España es el antiguo Foro Romano donde se reunía y se reúne la población. Cerca puede contemplarse el edificio de Los Corredores (siglo XVII) con bella balconada de madera de estilo manchego. Ahora aloja el Museo Arqueológico municipal.

Los molinos de viento que inspiraron a Cervantes./ AlbertMonard

Una visita a Consuegra aparejará la ocasión de visitar sus famosos molinos de viento alineados sobre el cerro Calderico, donde uno de los once existentes, el llamado Sancho, realiza el día en que se celebra la Fiesta del Azafrán la ‘molienda de la paz’ y reparte la harina entre los visitantes. Estos molinos inspiraron a Cervantes el famoso episodio de la lucha con los gigantes de su… de la llanura manchega.

No lejos se ubica el castillo (siglo XIII), reconstruido por los caballeros de San Juan de Jerusalén. La fortaleza, de origen musulmán, consta de tres recintos defensivos y tiene una excepcional torre del homenaje. De la época romana se conservan los restos de una presa y, en los alrededores, los últimos vestigios del acueducto de la Guadalerzas.

Ermita del Santísimo Cristo de la Vera Cruz./ Seanver

La iglesia de San Juan Bautista (siglo XVI), el convento de las Carmelitas, el Ayuntamiento, renacentista, el convenio de Franciscanos (siglo XVIII), la iglesia de Nuestra Señora (s. XVIII) y la ermita de la Vera Cruz pueden completar la visita del viajero.

Os dejo con un interesante reportaje sobre la historia de los molinos de viento, el castillo y otros edificios representativos de Consuegra.

Villanueva de los Infantes (Ciudad Real)

Al entrar en Villanueva de los Infantes, emplazada en la provincia de Ciudad Real, el viajero tiene la sensación de encontrar una ciudad monumental y cargada de historia que cuenta con bastantes edificios civiles, religiosos y militares que convergen en una hermosa y esbelta plaza Mayor, presidida por la iglesia de San Andrés Apóstol.

En su capilla de los Bustos permanece enterrado siglo y medio el insigne literato del Siglo de Oro Francisco de Quevedo, con su traje remendado de caballero de Santiago venido a menos. Cercano a esta iglesia se encuentra el convento de Santo Domingo, hoy hotel, morada y lugar de inspiración de el autor de El Buscón hasta su muerte en 1645.

Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes./Mª Angeles 🙂

De origen romano, Villanueva se asienta sobre la antigua Jamila, posiblemente fundada por los judíos. En el siglo XIII, bajo el reino de Fernando III, quedó en poder de los caballeros de la Orden de Santiago.

En el siglo XVI recibió el título de villa y se convirtió en la capital de los Campos de Montiel por deseo de Felipe II. Y en 2004, la villa fue considerada “El Lugar de la Mancha” que Don Quijote cita en la ilustre obra cervantina por un equipo de la Universidad Complutense de Madrid.

Monumento al Quijote y Sancho./ Satrack

Villanueva pertenece a la llamada Ruta de los Caballeros, que discurre por el puente romano sobre el Jabalón. El viajero podrá reconoce el cuartel general de la Orden de Santiago y otros emblemas acordes con el rango de caballero andante. El hospital de Santiago conserva adosada la capilla del remedio (siglo XVII), barroca, con magnífica fachada de sillería.

Con un relevante papel estratégico en la Guerra de la Independencia, la localidad manchega estuvo bajo dominio francés el 1 de enero de 1810, aunque duró menos de dos años. El casco antiguo de Villanueva merece una detallada visita porque conserva bellos ejemplos del renacimiento y barroco que le han valido la declaración de conjunto histórico-artístico.

Balconada de la Plaza Mayor.

De entre su patrimonio más destacado, la plaza Mayor cuenta con el Ayuntamiento, de soportales de arcadas neoclásicas. La alhóndiga (siglo XVI), renacentista, destinada a la compra y venta de trigo, sirvió antaño de cárcel. También se puede visitar la casa en la que vivió sus primeros años el predicador agustino santo Tomás de Villanueva (1486-1555) A este santo se le considera el patrón de los amancebados.

Biblioteca de Villanueva de los Infantes./ Spacelives

Y no olvidar una escapada a la casa palacio de los Ballesteros, que conserva un portal dórico con columnas toscanas. Mientras, la iglesia de las Dominicas de la Encarnación presenta una de las portadas más bellas e interesantes de Villanueva de los Infantes.

Vídeo resumen para disfrutar de Villanueva de los Infantes:

Almansa (Albacete)

En una España caracterizada por su dispersión geográfica, Almansa domina uno de los 17 pasos naturales de la Península Ibérica, el corredor de Almansa, que conecta la Meseta y la zona de Levante. Esta estratégica posición explica que se dirimiera en la localidad albaceteña, en 1707, una de las batallas decisivas de la Guerra de Sucesión, el traspaso del trono español de los Austrias a los Borbones.

Por ello, uno de los lugares más recomendables para ser visitados por el viajero es el centro de interpretación de dicha contienda militar, que se localiza en la ermita de San Blas, en la avenida de Carlos III. La propia Almansa es una ciudad medieval de estrechas calles enroscada en torno a un peñasco de difícil acceso, el cerro del Águila.

El espectacular castillo de Almansa.

En lo más alto de este macizo calcáreo se corona el conocido castillo que atalaya extensos territorios. La fortaleza, sin duda una de las mas bellas y mejor conservadas del país, es el resultado de la remodelación cristiana (siglo XIV) de un antiguo castillo almohade (siglo XII) La combinación de la roca natural, los muros que lo sustentan y la espigada torre del homenaje le confieren un espectacular aspecto.

Plaza de Santa María./Jose A. Ferrer

El núcleo monumental de Almansa se configura en torno a la plaza de San Agustín. Desde aquí se llega hasta la iglesia gótica de la Asunción, al convento de las agustinas del siglo XVII y al convento de San Francisco (barroca)

Resulta asimismo de interés la visita de la calle Aragón para contemplar las mansiones de los Marqueses de Montortal, la de los Enríquez de Navarra y la Casa Grande o palacio de los Condes de Cirat (fachada barroca), donde se emplaza el Ayuntamiento.

Palacio de los Condes de Cirat.

Los alrededores de Almansa merecen una obligada visita para admirar, por un lado, el santuario barroco de la Virgen de Belén, a 12 kilómetros, pinturas rupestres levantinas en el barranco de Cabezo Moro y Olula, así como uno de los pantanos más antiguos de la Península, edificado en el siglo XVI. Está a ocho kilómetros.

Recreación de la Batalla de Almansa./SAUMELL-1973

Los aficionados a la camineria deben visitar la venta del Puerto de Almansa de casi 700 metros de altura (siglo XVI), donde paraban los viajeros del camino de Valencia. Desde aquí parte un camino forestal que conduce al núcleo troglodita de Los Escribanos.

Aquí tenéis un vídeo resumen de Almansa:

Segóbriga (Cuenca)

Segóbriga, Valeria y Ercávica traen al viajero a la memoria recuerdos del Imperio. Se trata de tres yacimientos romanos muy bien conservados en la actualidad que están emplazados en el corazón de Castilla La Mancha, en concreto en la provincia de Cuenca.

Fue la riqueza del suelo y sus enormes posibilidades de explotación los que hicieron que el cónsul Graco se fijara, allá por el año 179 antes de Cristo, en unas tierras sobre las que los íberos ya habían construido pequeñas ciudades y poblados.

Parque arqueológico de Segóbriga (Cuenca)

Hoy es posible seguir la estela que los romanos dejaron en la provincia conquense a través de una ruta que comienza en la ciudad que Plinio llamara Caput Celtiberiae, que no es otra que Segóbriga, que invita a cualquiera a remontar su calzada empedrada hasta las ruinas del teatro de Fedra y las Termas, que actuaban como baños sociales.

Termas del ýacimiento conquense.

Una urbe que fue construida en piedra que salía de la cantera que se encuentra tras el puente que cruza el río Cigüela. El santuario de Diana y la Basílica también merecen la atención del visitante. Asimismo cabe resaltar su anfiteatro.

El recinto de Valeria conserva, por su parte, restos de casas romanas y casas rupestres colgadas sobre la misma roca, con la hoz del río Gritos circulando a sus pies. El Ninfeo del antiguo foro y un puente romano son sus grandes tesoros.

Los restos de edificaciones romanas son abundantes en Segóbriga.

Como lo es también la Casa del Médico, encontrada en la ciudad de Ercávica con material quirúrgico en su interior. Fue construida en el siglo I a.C. en torno a un impluvium (pozo) que recogía de los tejados el agua procedente de la lluvia.

En tiempos visigodos la ciudad conquense tuvo su obispo, que construyó una gran basílica y un cementerio con el material saqueado a los edificios que una vez sirvieron para el placer y la lectura. Llegaron los árabes e hicieron un castillo en la parte más alta.

Segóbriga también contó con un circo romano.

En Segóbriga existe un centro de interpretación con materiales originales de la excavación y audioguías, una taquilla de tickets y un bar. Si el viajero tiene que esperar a que abran puede invertir el tiempo en contemplar los bellos paisajes del entorno.

Recorrido guiado por las ruinas de Segóbriga: