Carteia (Cádiz)

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Fue la ciudad de la Antigüedad más importante del Campo de Gibraltar durante más de mil años y se convirtió en la primera colonia latina fuera de Italia en el año 171 a.C. El enclave arqueológico de Carteia (en la actual San Roque) está declarado Bien de Interés Cultural, data del siglo VII a.C., y en él han sido hallados restos de origen fenicio, cartaginés, romano, visigodo, bizantino, árabe y cristiano. Todo un museo del pasado al aire libre. Uno de los mayores lugares con historia de toda la península ibérica, sin duda. Sigue leyendo

Chipiona (Cádiz)

Por las excelentes playas de Rota, el viajero llega hasta Chipiona, tierra de moscatel y de litorales yodados. Fenicios, griegos, cartagineses y romanos ya bordearon las costas gaditanas para aprovechar la zona de la desembocadura del Guadalquivir en sus aventuras y trasiegos comerciales. Sobre todo, el paso de los romanos ha dejado imborrables huellas del pasado con restos arqueológicos que se concentran, su mayoría, en la zona de las Canteras y los pagos de El Olivar, El Paraqué, Montijo y La Loma Alta. Un lugar con mucha historia.

Precisamente, de origen romano es el hermoso faro del siglo XIX de Chipiona, levantado, según la tradición, sobre los restos de aquel otro faro romano, edificado en el año 140 bajo las órdenes del cónsul Quinto Servilius Caepion, al que se llamó Turris Caepitonis, de donde vendría el nombre de la ciudad. Tiene 72 metros de altura.

Es este el faro más alto de España, celoso guardián del Guadalquivir. 2017 será el año grande del faro chipionero, y quienes deseen conocerlo más a fondo lo podrán hacer gracias a una visita guiada. Por algo es uno de los principales iconos turísticos de la provincia gaditana. Aunque no el único. Eso sí, el viajero tendrá que subir sus 322 escalones, pero merecerá la pena para disfrutar de una de las vistas más inigualables del Atlántico.

Faro chipiona

El Faro de Chipiona es el más alto de España./Antonio M. Romero Dorado

Desde tamaña altura, el viajero tendrá la oportunidad de divisar la vecina provincia de Huelva, Doñana, la bahía de Cádiz, Sanlúcar de Barrameda y la propia Chipiona con su Monasterio de Regla, sus corrales de pesca o las playas de Costa Ballena. Y también podrá contemplar el pecio del buque Weisshorn, que encalló en 1994 durare un fuerte temporal. También de origen romano, el único en funcionamiento del mundo, es otra joya de la que el viajero puede gozar en la península ibérica: la Torre de Hércules, en La Coruña.

En 1964 el Gobierno de Estados Unidos decidió financiar la instalación de cristales en la cúpula del faro para aumentar su potencia y que sirviera de referencia a los barcos y aviones de la vecina base de Rota. En realidad se trata de un faro aeromarítimo cuyo haz de luz alcanza la misma distancia en horizontal y vertical.

Parroquia de la O Chipiona

Iglesia de la O de Chipiona./Antonio M. Romero Dorado

Tras el declive de Chipiona con la llegada de los godos en el siglo V y su posterior ostracismo bajo el casi dominio árabe de la península, en el siglo XIII la ciudad fue conquistada por Fernando III El Santo. Aunque fue reconquistada en 1264 por su hijo Alfonso X el Sabio. A finales de siglo, el rey Fernando IV concedió a Guzmán el Bueno, fundador de la Casa de Medina Sidonia, el Señorío de Sanlúcar, del que formaba parte Chipiona.

Con la conquista de América, Chipiona se convirtió en un importante enclave comercial al beneficiarse de su situación geográfica en el Guadalquivir y su dependencia de Sevilla, ciudad que tenía el monopolio del traro con las Indias. En 1702, dentro del contexto de la Guerra de Sucesión, se produjo aquí el desembarco de la flota Anglo-Holandesa, partidaria de los Austrias en su conflicto con los Borbones. Poco más de medio siglo después, Chipiona padeció las inclemencias del maremoto que produjo el terremoto de Lisboa. Cuatro personas murieron y las calles y playas quedaron inundadas.

Tanta historia a sus espaldas permite al viajero una respiración profunda antes de adentrarse en los vestigios patrimoniales de Chipiona. Paseando por el centro de la localidad andaluza se llega al santuario de Nuestra Señora de Regla, en la que se venera la imagen que según la tradición trajo San Agustín cuando huía con sus discípulos de Hipona.

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Castillo de Chipiona./Antonio M. Romero Dorado

De sus monumentos destacan, además, la iglesia de Nuestra Señora de la O o el monumento a la Cruz del Mar, justo el lugar donde el Cristo de la Misericordia detuvo las aguas que iban a invadir la población. Chipiona también alcanza gran parte de su prestigio por haberse convertido en lugar de veraneo por, entre otras excelencias, contar con excelentes playas. Los Duques de Montpensier hicieron de este municipio un lugar de veraneo y balneario para la aristocracia ya en el siglo XIX.

Después de todos estos argumentos, el viajero caerá en la cuenta de que Chipiona merece, al menos, una escapada de fin de semana. Quizá las playas de Bolonia o Caños de Meca se hayan convertido en dos de los lugares más turísticos de la provincia de Cádiz, pero el aficionado a la historia encuentra aquí otros destinos de sumo interés, como San Fernando y su relación con las Cortes de Cádiz o las magníficas ruinas del Templo de Hércules y el paso de personajes celebérrimos como Aníbal o Julio César. Lugares con historia no tan turísticos ni masificados por las muchedumbres.

Dónde dormir: Hotel Gran Capitán; Fray Baldomero González, 3; 11550 Chipiona (Cádiz); info@hostalgrancapitan.com; teléfono: 956370929.

Dónde comer: Restaurante Casa Juan; Av de Andalucía, 3; Chipiona (Cádiz); teléfono: 956370306.

Plano Chipiona

San Fernando (Cádiz)

El 19 de marzo de 1812 se proclamó la Constitución de Cádiz, conocida como La Pepa por haber visto la luz el día de San José. En su confección jugó un papel esencial la localidad de San Fernando, por entonces Villa de la Real Isla de León. En ésta, a salvo de los franceses durante la Guerra de la Independencia, se gestaron las primeras Cortes constituyentes de nuestra historia contemporánea.

Hoy, la Ruta de las Cortes da a conocer en San Fernando los lugares más emblemáticos de aquellos acontecimientos. Arranca en el Ayuntamiento, donde el 24 de mayo de 1810 se reunieron los diputados. En su Sala Capitular tuvo lugar la conferencia preparatoria en la que se entregó a los presentes una minuta del juramento.

Tras aquel acto protocolario, los presentes se dirigieron a la Iglesia Mayor, donde se celebró una misa tras la cual los asistentes pronunciaron el juramento. Seguidamente, se trasladaron al Teatro Cómico, que acogería las sesiones. El edificio fue reformado para la ocasión, empleándose los palcos como gradas.

fachada del teatro de las cortes de 1812 en san fernando

Teatro de las Cortes donde se promulgó la Constitución de 1812./Jcn502

Las Cortes permanecieron en esta sede hasta el 20 de febrero de 1811, cuando un bote de fiebre amarilla obligó a trasladarlas a la ciudad de Cádiz, donde se promulgaría la primera Constitución Española de corte liberal y la tercera del mundo. Cuando la fiebre llegó a Cádiz, retornaron a la Isla de León, a la iglesia del Carmen. Y, antes de instalarse definitivamente en Madrid, cambió el nombre de la villa por el de San Fernando.

San Fernando ha sido testigo de otros acontecimientos históricos de enjundia, como cuando el almirante Juan Bautista Topete se pronunció contra el gobierno de Isabel II durante la Revolución de la Gloriosa de 1868. O durante la I República, cuando se produjeron graves enfrentamientos aquí entre marinos y republicanos después de proclamarse el Cantón de Cádiz.

Ya mucho antes, por estas tierras anduvieron fenicios, cartagineses, romanos o árabes, como así dan fe los hallazgos encontrados en la zona. Con el ascenso de los Borbones al trono de España, en San Fernando se creó el primer Departamento Marítimo de España debido a su estratégica localización.

fortaleza de san romualdo en san fernando.

Castillo de San Romualdo./Xemenendura

En esta localidad gaditana, cuna del gran cantaor Camarón de la Isla, el viajero puede visitar sus salinas. Luego se puede dirigir a la plaza del Ayuntamiento para contemplar la bella fachada neoclásica del histórico ayuntamiento y la no menos histórica barroca iglesia del Carmen, con valiosos retablos del mismo estilo.

Otro elemento patrimonial de San Fernando a destacar por su pasado es el castillo de San Romualdo, mudéjar del siglo XIV, que tuvo momentos heroicos frente al corsario inglés Francis Drake. O el espectacular puente de Zuazo, que en su origen era un acueducto romano, pero que desde la conquista cristiana pasó a ser un enlace decisivo para las comunicaciones con el continente.

San Fernando cuenta con el observatorio astronómico más antiguo de España que también puede entrar en la ruta del viajero. De interés resulta conocer, asimismo, que en el centro militar del Arsenal de la Carraca, destinado a la reparación y construcción de buques, se localiza el bergantín Juan Sebastián Elcano, perteneciente a la Armada Española.

estatua dedicada al cantaor camarón de la isla

Monumento a Camarón de la Isla en San Fernando./Xemenendura

Al viajero que se precie de conocer la fascinante historia de la Constitución de 1812 y las Cortes liberales se le recomienda disfrutar de una escapada de fin de semana. Como base de operaciones, resulta aconsejable que parta de la capital de la provincia, Cádiz, donde, aparte de reinar casi siempre el buen tiempo, la oferta de alojamientos es amplia, diversificada y adaptada a todo tipo de bolsillos. Haz clic en este enlace para encontrar aquellos hoteles de Cádiz donde poder pernoctar junto a la espléndida bahía y alrededores.

La sugerente voz en off del recordado actor Juan Luis Galiardo nos adentra, a vista de pájaro, en un breve pero intenso recorrido por San Fernando en este vídeo, uno de los mayores lugares con historia de la geografía española:

Dónde dormir: Hotel Spa Cádiz Plaza; Glorieta Ingeniero la Cierva, 3; 11010 Cádiz; teléfono: 956079190.

Dónde comer: Restaurante El faro de Cádiz; Calle San Félix, 15; Cádiz; teléfono: 956225858.

Alcalá de los Gazules (Cádiz)

En pleno Parque Natural de los Alcornocales, en un paraje de preciosa hermosura, se encuentra Alcalá de los Gazules, pueblo cuyo casco antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico. Capital de los turdetanos, los romanos la llamaron Regina Turdetana. Los árabes, ‘Fortaleza’, que es lo que viene a significar Alcalá. Y ‘de los Gazules’ por los caballeros que la poseyeron gracias al rey de Granada.

Alcalá de los Gazules conserva importantes restos arqueológicos en su término, como los dibujos prehistóricos de la Laja de los Hierros. En su término se encontró el Bronce de Lascuta, romano, hoy en el Museo del Louvre. Se trata de una placa con un tratado de hospitalidad latino hallado en 1840. Datado en el año 189 antes de Cristo es, pues, el documento en latín más antiguo de España.

panoramica alcala gazules

Panorámica aérea de Alcalá de los Gazules.

La llegada de los visigodos permitió que la localidad gaditana adquiriese un nuevo carácter. De esta época datan la actual torre de la Mesa del Esparragal como la desaparecida Ermita de los Santos Nuevos, donde se encontraron reliquias de los Santos Mártires Servando, Germán, Saturnino, Justa y Rufina.

En 1248 conquistó el municipio Fernando III, pero pasó de nuevo a poder de los musulmanes, hasta que en 1264 Alfonso X el Sabio la reconquistó. En la Guerra de la Independencia, los habitantes de Alcalá de los Gazules organizaron su propia defensa contra los franceses. Consiguieron sonadas victorias, pero la represalia fue terrible: sus habitantes fueron degollados y su castillo árabe volado. Se conservan sus restos. Aquí nació Fernando Casas, autor del primer tratado conocido sobre el cólera.

bronce lascuta alcala gazules

El Bronce de Lascua original se conserva en el Museo del Louvre.

Ya de lleno mediante un paseo firme y decidido por Alcalá permite reconocer un monumento detallado como es la iglesia de San Jorge, realizada a finales del siglo XV. De esta época cabe destacar la magnífica portada del templo de estilo gótico. La iglesia sufrió muchas reformas a lo largo del siglo XVII y posteriores. Próximo a la parroquia se ubica el torreón del Castillo. Y apenas en unos pasos el viajero llega a la Casa del Cabildo, antiguo Ayuntamiento construido a mediados del siglo XVI y de reciente restauración.

Antes de dejar el pueblo, merece la pena darse una vuelta por sus talleres artesanos, donde se fabrican objetos de guarnicionería, botas de montar y objetos de madera como los dornillos, realizados con madera de fresno. De su maravilloso entorno natural destaca la zona recreativa de El Picacho, con el aula de la naturaleza, zona de acampada libre y el Albergue Montes de Propios.

Mientras, el Parque de los Alcornocales conserva una de las mejores masas forestales de Andalucía. Abundan las encinas, quejidos, algarrobos y aceches. Pero sobresalen los alcornocales, que reúnen aquí una de las mayores concentraciones del mundo.

Vista general del exterior del inmueble molino

Molino de la localidad andaluza.

A escasos cinco kilómetros, y también de obligada visita, se halla el Santuario de Nuestra Señora de los Santos, del siglo XVII, donde se conserva la mejor colección de ex-votos de Andalucía. No obstante, y como rea el tópico, una imagen vale más que incontadas palabras.

En concreto, este vídeo que os muestro a continuación ofrece una bella estampa de Alcalá de los Gazules, toda ella acompañada de un poema entonado de fondo que ensalza sus encantos:

Dónde dormir: Hotel La Palmosa; carretera Jerez-Los Barrios; A-381, km 45; teléfono: 956413364.

Dónde comer: Restaurante Pizarro; Paseo la Playa 9; teléfono: 956420103.

Baelo Claudia (Cádiz)

El mejor colofón de un recorrido por la antigua Bética lo puede poner el viajero cuando visite la punta de Cádiz, en concreto de Baelo Claudia, a 12 km al norte de Tarifa. La fundación de la urbe, estrechamente vinculada al mar, tuvo lugar a finales del siglo II antes de Cristo y se desarrolló al amparo del comercio con el norte de África, aunque su principal fuente de riqueza se basó en las industrias de salazón de pescado y la fabricación y comercialización de garum, la salsa más apreciada por los romanos.

Declarado Conjunto Arqueológico por la Junta de Andalucía en 1989, su edad de oro llegó bajo el mandato del emperador Claudio (41-54), de quien recibió la categoría de municipio. Este, ejemplo perfecto del urbanismo arquetípico romano, fue diseñado sobre las coordenadas esenciales del cardus maximus (de este a oeste), en cuya intersección se sitúa el foro con los principales edificios administrativos, religiosos y comerciales (basílica, archivos, templos capitolios, templo de Isis, mercado…)

Restos de la basílica de Baelo Claudia./Anual

Restos de la basílica de Baelo Claudia./Anual

A esta ristra de edificios hay que añadir, para interés del visitante, el teatro, las termas, acueductos y zonas de las industrias pesqueras, englobado todo en el interior de una muralla que acota una superficie de más de 13 hectáreas flanqueado por torres. Tenía cuatro puertas de acceso, en la que sobresalía la puerta este o Puerta de Carteia y la de Gades, al oeste. Ambos accesos delimitaban el decumano máximo de Baelo.

En la parte baja del yacimiento arqueológico se encuentra el sector monumental, que situaba el teatro en la zona de mayor pendiente para aprovechar la inclinación del terreno en la construcción de las gradas. Mientras, en la parte alta de la ciudad los historiadores consideran que pudieron ubicarse las viviendas de la plebe. Todavía se conservan las factorías de salazón, que dieron a Baelo Claudia su renombre, así como el mercado, las termas y uno de los tres acueductos que la abastecieron de agua.

Escultura romana hallada en el yacimiento arqueológico./Anual

Escultura romana hallada en el yacimiento arqueológico./Anual

La zona oeste del foro albergaba el archivo municipal o tabularium, una sala de votaciones, la Curia y una sala de reuniones del senado local. Por su parte, en el lado este de la plaza pública se ubicaban las tiendas o tabernae. El mercado constaba de un patio central con diez tiendas laterales, además de otras cuatro tiendas sitas que miraban al exterior, en la fachada porticada.

La ciudad de la Bética entró en un proceso de decadencia progresivo que se inició a mediados del siglo II, con seguridad favorecido por el terremoto que asoló la urbe en el siglo III, y tras una paulatina regresión culminó con el abandono poblacional de la ciudad hacia el siglo VII.

Capitel romano perteneciente al patrimonio de Baelo Claudia./Anual

Capitel romano perteneciente al patrimonio de Baelo Claudia./Anual

La relevancia arqueológica de Baelo Claudia destaca por la gran cantidad de elementos conservados que permiten una panorámica completa de la antigua polis romana. La visita al yacimiento se inicia en el centro de recepción de visitantes del museo, que consta de dos salas de exposiciones permanentes y una para muestras temporales. En la planta superior se ofrece un marco general de la antigua ciudad romana.  

Si se desea contemplar bien de cerca el conjunto patrimonial y disfrutar de la experiencia, el viajero tiene a su disposición dos teléfonos de información: 956688530 y 956688540, un fax: 956688560, una dirección de correo electrónico: baeloclaudia.ccul@juntadeandalucia.es, y una web: www.juntadeandalucia.es.

Factoría de salazones que aún perdura entre los vestigios de la ciudad romana./Anual

Factoría de salazones que aún perdura entre los vestigios de la ciudad romana./Anual

Las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia merecen una obligada visita de todo viajero que le apasione la historia. Para ir entrando en calor, y como viene siendo la norma por estos lares, os dejo con un más que interesante vídeo que ofrece unas espectaculares imágenes del yacimiento acompañadas de una banda sonora adecuada: la de la película Gladiator:

Dónde dormir: Hotel Puntasur; Ctra. Cádiz-Málaga, km 76; 11380 Tarifa (Cádiz); teléfono: 956684326; hotelpuntasur@cherrytel.com; www.hotelpuntasur.com.

Dónde comer: Restaurante Hurricane; Carretera N-340, Cádiz-Málaga km. 78; 11380 Tarifa (Cádiz); teléfono: 956684919 y 956684919.

Medina Sidonia (Cádiz)

Al sur de Cádiz, en el corazón de la Ruta del Toro, emerge Medina Sidonia (12.000 habitantes), cuyo topónimo procede de la mezcla árabe (Medina, que significa ciudad) y fenicia (Sidón) Se trata de uno de los conjuntos históricos-artísticos más bonitos, no solo de la provincia gaditana, sino de toda Andalucía.

Medina Sidonia es, además de pueblo, el famoso título ducal de los Guzmanes, cuyas posesiones se extendían por Huelva, Sevilla y Cádiz. El duque de Medina Sidonia era más rico que el rey e incluso estuvo tentado de descubrir América por su cuenta cuando apadrinó a Colón.

Panorámica de Medina Sidonia./Veronique Debord

Aquí se establecieron los fenicios después de tantear por todo el Mediterráneo. Después de ellos llegaron los romanos, los visigodos y hasta los bizantinos. Del paso de todos estos pueblos el viajero puede visitar las antiguas cloacas romanas en el centro del pueblo. En tiempos de la Reconquista fue sede de varias órdenes militares, como la Orden de Santiago y la de Santa María.

El caserío, el alcázar y las ruinas del castillo están situados sobre un cerro de 300 metros rodeado de fértiles llanuras. Desde aquí se pueden disfrutar de las mejores vistas de la serranía. Las calles son estrechas y finas entre barrios populares jalonados de arcos, parejas de casitas encaladas y tiestos floridos en las ventanas.

Caballerizas del Duque de Medina Sidonai./Danipan

De la antigua muralla se conservan tres puertas: las del Arco de Belén, la puerta del Sol y la de la Pastora. Desde esta última se llega a la iglesia de Santa María de la Coronada, de estilo gótico, que tiene un bello retablo mayor renacentista.

A su lado, el pequeño convento de San Cristóbal y Santa Rita (siglo XVI) En él se elaboran los mejores dulces de la localidad, sobre todo los célebres alfajores de Medina. La iglesia de la Victoria, por su parte, alberga la conocida imagen de la Virgen de la Victoria.

Murallas del castillo de la localidad gaditana./Danipan

En Medina, cuyo casco histórico es Bien de Interés Cultural, se puede disfrutar de la historia del templo más antiguo de toda Andalucía. Es la ermita visigoda de los Santos Mártires, que data del año 630.

También para visitar cabe destacar la existencia de un puente romano, el monasterio de San José del Cuervo, el convento de las Descalzas (siglo XVII), el Ayuntamiento (siglo XVI), La Alameda (s. XVI), la Plaza de Abastos, las Caballerizas del Duque (s. XVI) o la Torre de Doña Blanca de Borbón (siglo XIV)

Iglesia de Santa María

Iglesia de Santa María./Danipan

La muestra en imágenes de todos los encantos que guarda Medina Sidonia os la anticipo a modo de aperitivo en este pequeño vídeo. ¿A qué estáis esperando para visitarla?:

fuente: zasary

Dónde dormir: Hotel Medina Sidonia; Llanete de Herederos, 1, 11170, Medina Sidonia (Cádiz); Teléfono: 956412317; medina-sidonia@tugasa.com; www.tugasa.com.

Dónde comer: Restaurante Miguel Angel Romero Romero; C/ San Juan, 4; 11190, Medina Sidonia (Cádiz); Teléfono: 956424719

Arcos de la Frontera (Cádiz)

El viajero que siga la carretera N-342, donde el pantano termina y se abre nuevamente el cauce del Guadalete, se topa de bruces con Arcos de la Frontera, borbollón incesante de casas blancas que saltan de peña en peña desde el borde mismo del abismo.

Este pueblo gaditano, asomado a un tajo vertiginoso que ha excavado el río, es un nido de águilas que domina los llanos de Majaceite, desde el castillo de los duques de Arcos y el caserío, y que desciende con suavidad por la parte opuesta para asomarse al lago donde un vaporcito de paletas se hace llamar Missisippi.

El pueblo gaditano se asienta sobre una peña recortada./ El pantera

Declarada Conjunto Histórico Artístico, tanto por su patrimonio monumental como por la belleza de su laberinto de calles estrechas, la localidad andaluza fue fundada por el rey Brigo que le denominó Arcobrigan, según la leyenda. Aunque en la Prehistoria ya estaba habitada.

Los árabes la llamaron Arkus y llegó a ser cabeza de un reino taifa en el siglo XI. Fue bautizada como Arcos por los cristianos, que necesitaron dos reyes para conquistarla: Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X el Sabio.

Torre de la Iglesia Parroquial de Santa María de la Asunción./ El pantera

En pleno centro se halla la plaza del Cabildo. Este espacio concentra algunos de los edificios más notables, como el Ayuntamiento y el Castillo Ducal, fortaleza musulmana reconstruida en el siglo XV. Frente a ellos se alza el Parador de Turismo, ubicado en la antigua Casa del Corregidor.

Las catedralicias iglesias de Arcos son rivales históricas. La de la Asunción es gótico-mudéjar y renacentista, con fachada plateresca y coro barroco. Tanto el edificio como su bello órgano se encuentran declarados monumento Histórico-Artístico. La de San Pedro, gótico-renacentista, tiene un hermoso retablo plateresco y buenas pinturas.

Fachada de la Iglesia de Santa María de la Asunción./ elarequi61

Entre los siglos XV y XVIII se instalaron en Arcos de la Frontera numerosas órdenes religiosas, hecho que tiene su reflejo en varias construcciones, como el convento de la Encarnación (s. XVI), el de la Caridad (s. XVIII) o el hospital de San Juan de Dios (s. XVI).

Elementos góticos y barrocos aparecen también en el antiguo convento de San Francisco, donde llama la atención su vía crucis en el zócalo de azulejos. El Castillo de los duques fue en origen el alcázar musulmán, donde los Reyes Católicos recibieron la rendición de la taifa de Marbella.

Parador de Arcos de la Frontera./ jose_gonzalvo

La Puerta o Arco de la Matrera es lo que queda del recinto amurallado. La iglesia de la Caridad, del siglo XVI, es uno de los primeros edificios andaluces de corte colonial. La puerta de la Casa de la Cuesta de Belén, de 1340, es tal vez la más antigua de arte civil de Andalucía.

Tiene Arcos miradores asomados al vacío en los que el viajero se puede creer pájaro: el de la Peña, el de San Agustín o el de Abades, desde el paseo de Boliches o en la calle Peña Vieja. Durante el recorrido, aparecerán también casas solariegas, como el palacio del Conde del Águila (siglo XV), joya que fusiona las tradiciones tardogótica y mudéjar.

Calle de la localidad gaditana./ Anaideia

Arcos de la Frontera es un buen punto de partida para recorrer la denominada Ruta de los Pueblos Blancos, con localidades con impecables caseríos blancos como Ubrique, Medina Sidonia o Vejer de la Frontera. El recorrido pasará por la Serranía de Ronda, así como por los parques naturales de Sierra de Grazalema y Los Alcornocales.

Pero sin duda, de entre todas, sobresale Arcos. No en vano Azorín calificó a este pueblo como uno de los más bonitos de España. Aquí os dejo un vídeo que resume su encanto: