Savassona (Barcelona)

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Se trata de uno de los enclaves más enigmáticos de la geografía hispana. Muy cercano al pantano de Sau, en la comarca catalana de Osona, emerge Savassona, un lugar fascinante repleto de mitos y leyendas. A este vasto espacio natural se le vincula con culturas ancestrales, escaleras de origen rupestre, piedras gigantes consideradas sagradas y sacrificios en viejos aquelarres o bosques malditos. Quizás todavía resuenan en este embriagador ambiente los ecos de los pobladores de un asentamiento ibero cuyos vestigios arqueológicos permanecen en la zona. Sigue leyendo

Rupit (Barcelona)

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Es casi una postal, sus casas de piedra antañonas del siglos XVI-XVIII, sus calles empedradas de trazado antiguo, las flores en los balcones, su puente medieval, sus tiendas con ambiente rural, y ese aroma a pan, pan. Hay que pasear por las calles de Rupit, atravesar su puente colgante para comprender por qué este pueblo, el último de la comarca de Osona, situado en un paraje montañoso de gran belleza, fue declarado conjunto histórico-artístico. Es más, en 2003 recibió el Premio Cataluña en Flor al mejor pueblo ornamentado de la comunidad catalana. Parece sacado de un cuento. Sigue leyendo

Montserrat (Barcelona)

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A medio centenar de kilómetros de Barcelona se encuentra la montaña de Montserrat, situada entre las comarcas del Anoia, del Baix Llobregat y del Bages. El nombre procede de la característica forma de la montaña en la que se enclava, que recuerda a los dientes de una sierra. En el privilegiado emplazamiento de Montserrat, ocupando una mesetilla a media altura, se levanta un complejo que incluye un monasterio con sus dependencias, una basílica y diversas instalaciones para los peregrinos y visitantes, zona comercial, cafeterías, restaurantes, alojamiento y aparcamientos. Es ahora uno de los lugares más turísticos de Cataluña, pero la historia que ha cimentado su aura resulta fascinante. Sigue leyendo

La ciudad del Born (Barcelona)

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El nuevo centro cultural del Born se ha abierto al público, y con él ha renacido la Barcelona de 1700 gracias a un yacimiento convertido en museo donde contemplar con todo detalle cómo era la ciudad de entones. Una fotofinish de una época como pocas veces permite la historia. En el barrio de La Ribera de Barcelona se alza la inconfundible estructura del antiguo mercado del Born, una de esas construcciones metálicas de tan de moda en el siglo XIX. Fue el primer gran edificio de la arquitectura del hierro en Barcelona (1878) y ejerció casi un siglo, hasta 1977, como su principal mercado de abastos. Sigue leyendo

Refugios antiaéreos de la Guerra Civil (Barcelona)

Barcelona llegó a contar con 1.400, de los que ahora perduran unos cuantos visitables. Los bombardeos que los ejércitos alemanes e italianos efectuaron sobre la primera ciudad contra la población civil en una guerra durante la Guerra Civil española (1936-1939) obligaron a que los ciudadanos y autoridades del momento se movilizaran para resguardarse de un peligro que amenazaba sus vidas. El sonido de una sirena y las radios anunciaba la venida del terror fascista sobre los cielos. Y para evitar una trágica muerte se crearon los refugios antiaéreos.

Los constantes ataques aéreos que sufría la Ciudad Condal fueron el detonante para que la Generalitat de Catalunya, a través de la Junta de Defensa Pasiva de la Generalitat encargara a Ramón Perera, un joven ingeniero, el diseño de un sistema de refugios en el subsuelo que permitiese a la población protegerse de los bombardeos.

Entrada al refugio antiaéreo 307 de Barcelona

Refugio 307 de Barcelona./Farisori

La inventiva de Perera permitió que se construyeran búnkeres a unos cuantos metros bajo tierra a los que se podía acceder a través de la escalera desde un bloque de pisos o desde la misma calle. Además, podían resistir la fuerza destructiva de las bombas y contaban con entradas en zigzag para protegerse de la onda expansiva de la metralla. Resultaron muy efectivos, pues los historiadores constatan que no se conocen víctimas mortales dentro de estas construcciones.

Son unos cuantos los refugios antiaéreos que todavía perduran en excelente estado de conservación y pueden ser visitados por el viajero. Como el refugio 307 del Poble Sec, situado en el pie de la montaña de Montjuic. Fue construido por los vecinos del barrio, quienes excavaron casi medio millar de metros de túnel asesorados por arquitectos. El refugio se iluminaba con luces de petróleo y tenía una capacidad para 2.000 personas que se sentaban en bancos de madera.

Galerías del refugio 307 de Barcelona.

Interior del refugio 307./Farisori

También merece la pena destacar el que se cobijaba bajo el suelo de la conocida Plaza del Diamante, reabierto al público en 2006. Tenía capacidad para 200 personas y dispónía de más de 200 metros de túneles estrechos. Se conservan los bancos de piedra, los sanitarios e incluso las marcas de humo de las velas que los vecinos portaban para iluminarse.

Asimismo, sobresale, en el barrio de Gracia, otro refugio, el de la Plaza de la Revolución. Antiguamente revestidas las paredes de yeso con estantes para la colocación de medicamentos e instrumental médico, este búnker ocupaba antaño todo el subterráneo de la plaza. Ahora solo se puede visitar una pequeña parte formada por una galería y dos salas de enfermería.

En un excelente estado de conservación sobrevive el refugio del Palacio de les Heures. Incluso mantiene intacta la instalación eléctrica. Es uno de los más históricos porque aseguraba al presidente de la Generalitat del momento, Lluís Companys, durante los bombardeos de Barcelona. La consistencia del búnker incluye también un pozo de ventilación.

Galerías interiores del refugio situado bajo la plaza del diamante de barcelona

Interior del refugio de la Plaza del Diamante./refugiosantiaereosdebarcelona.blogspot.com

Las condiciones de supervivencia en estos refugios de la época dela Guerra Civil eran paupérrimas: personas heridas, olor y sensación a humedad, un continuo y molesto ruido de las gotas de agua,… totalmente aislados de lo que acontecía en el exterior.

Si el viajero se muestra interesado en visitar alguno de estos refugios, puede dirigirse al Museu d’Història de Barcelona (MUHBA), institución que los gestiona y realiza visitas guiadas. Otros son de titularidad privada y no admiten público. En el interior de los refugios todavía perviven cisternas de agua, cocinas o pequeñas farmacias donde se curaban a los heridos.

Con todos estos ingredientes, el viajero se puede hacer una idea de las difíciles condiciones de vida de la población civil que se guarecía en los refugios de Barcelona en tiempos de la Guerra Civil española. Otro escenario de nuestro territorio que padeció los horrores de esta cruenta contienda, Belchite, emerge sobre la superficie zaragozana como museo al aire libre testigo de aquel desastre.

 

Dónde dormir: Hotel Alimara; C/ Berruguete, 126; 08035 Barcelona; teléfono: 934270000.

Dónde comer: Restaurante Can Solé; c/San Carles, 4 (Barcelona); teléfono: 932215012.

Sant Benet de Bages (Barcelona)

De nuevo, me congratula anunciar a todos los seguidores de Lugares con historia la colaboración de una firma de lujo y de una calidad literaria fuera de duda. Es mi humilde opinión. En esta ocasión es Martí Gironell quien nos descubre los encantos de un destino fascinante y repleto de historia: el monasterio de Sant Benet de Bages.

Martí Gironell es periodista y licenciado en Filología Inglesa. Ha trabajado en TV3 y El Periódico de Catalunya y ahora se ha consagrado como escritor de novela histórica; entre sus obras más destacadas cabe citar El puente de los judíos, La venganza del bandolero (Premio Néstor Luján), El arqueólogo o El último abad. Todo un placer contar con su participación y por invitarnos a viajar a un lugar único. Aquí comienza su historia:

Una fina capa de escarcha cubre la piedras milenarias del recinto monacal y la niebla se derrama por los rincones de la Vall dels Horts. Con el sigiloso rumor del agua del río Llobregat de fondo, empiezan a vislumbrarse los primeros rayos de sol, tímidos y tibios, dispuestos a desgarrar la extensa capa vaporosa de niebla que se instala en el Pla de Bages y hace emerger, como si del pasado medieval que consigo acarrea, la figura pétrea de Sant Benet.

Exterior del monasterio de sant benet des bages

Monasterio de Sant Benet de Bages./Mutari

El monasterio benedictino, situado en un enclave que es un remanso de paz a tan solo cuarenta minutos de Barcelona y a veinte de Montserrat, destila dentro de sus muros momentos históricos que no pueden dejar a nadie indiferente, sin duda. Levantado en el siglo X, el templo forma parte de un conjunto de edificios entre los que sobresalen, además, la iglesia (del siglo XII), la maciza torre del campanario y el claustro, uno de los más hermosos del románico catalán. Sus capitales ostentan escenas bíblicas y mitológicas, así como motivos vegetales y geométricos.

Una reciente remodelación ha incluido, para deleite del viajero que lo visita, una espectacular museografía con el fin de provocar un efecto vivencial empleando las tecnologías más avanzadas. Se presenta así un itinerario por la evolución de Cataluña a lo largo de un milenio, desde la Edad Media hasta el Modernismo. El objetivo es que el viajero, además de presenciar unos hechos históricos, también los viva.

decoración de los capiteles del claustro de sant benet des bages

Capiteles decorados de Sant Benet de Bages./Jaume Meneses

Las grandes apuestas de este montaje multisensorial consisten en una banda sonora única que acompaña el recorrido por la historia: audiovisuales cortos, como escenas de una sola película proyectada sobre pantallas como paredes suelos o mobiliario, y los efectos de luz y sonido.

Uno de los momentos más espectaculares de la visita tiene lugar en el altar de la cripta. Gracias a una sofisticada multiproyección, surge como por arte de magia la figura de un obispo consagrando la iglesia. Parece una persona de carne y hueso, pero solo se trata de una imagen virtual. Y para terminar de deslumbrar al viajero, las pinturas románicas, ya desparecidas, se muestran en su colorido original.

Fachada exterior del monasterio de sant benet des bages.

La historia del monasterio comienza desde la Edad Media./Jordiferrer

Sant Benet no es tan solo un referente para la época medieval, sino también para la modernista. La madre del pintor Ramón Casas adquirió los restos del monasterio y decidió instalar a toda la familia allí para pasar los veranos. Es en este entorno idílico donde los olivos, las higueras, la encinas, las parras y los campos de trigo favorecieron la fecunda creatividad de uno de los artistas más aclamados del Modernismo.

Una serie de instantáneas concatenadas en este vídeo conducen al viajero a pleno Medievo. Nos descubren la paz, la calma y el sosiego que embarga a Sant Benet de Bages, uno de los mayores lugares con historia de Cataluña. No es el único, ya que de aire medieval también emergen destinos en esta comunidad como Pals o Cardona. Muy recomendables, ideales para una escapada de fin de semana:

 

En este otro vídeo es el propio autor de esta entrada, Martí Gironell, quien, mejor que nadie, nos descubre las particularidades de Sant Benet en una entrevista (en catalán). No en vano se recluyó en su interior durante un año para pergeñar su último éxito literario, El último abad.

Dónde dormir: Hotel Món Sant Benet; Camí de Sant Benet s/n; 08272 Sant Fruitós de Bages (Barcelona); telefono: 938759404.

Dónde comer: Restaurante Angle; Cami de Sant Benet de Bages; 08272 Sant Fruitós de Bages (Barcelona); teléfono: 672208691.

Cardona (Barcelona)

En la linde de Lérida con Barcelona, con las estribaciones prepirenaicas en el claro horizonte, Cardona, emplazada en la comarca del Bagés, se presenta ante el viajero como una pintoresca localidad heredera de un importante e histórico pasado medieval que se remonta hacia el siglo VIII con la construcción de su espléndido castillo-palacio-monasterio.

Estrabón, geógrafo griego algo anterior a Cristo, y Aulio Gelio, escritor romano (siglo II), alabaron como una maravilla natural el filón de sal gema de Cardona, “una gran montaña de sal pura que crece a medida que se extrae”. Los romanos tenían motivos para sospechar que la sal crece a espuertas: llegaron a excavar galerías de profundidad nunca alcanzada en mina alguna.

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Castillo fortaleza de la localidad de Cardona./PMRMaeyaert

El municipio catalán acogió a los duques de Cardona, la familia más importante de la Corona de Aragón, sólo por detrás de la Casa Real, durante el siglo XV. Tres centurias más tarde, Cardona fue uno de los últimos reductos en entregarse a las tropas borbónicas de Felipe V durante la Guerra de Sucesión. Su ciudadela fortificada no pudo ser tomada con posterioridad por las tropas de Napoleón.

El viajero puede visitar ese petrificado mar azul que los lugareños llaman, en un alarde de imaginación, la Salina. Se trata de una montaña de sal gema, óxido de hierro y arcilla de grandes proporciones. Debe además internarse por los lagos subterráneos y admirar los caprichos escultóricos de la naturaleza en las estalactitas salobres de las grutas. Así como visitar el Museu de la Sal y conocer mejor la historia de esta villa catalana.

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Casa Aguilar./flamenc

Cardona es un cerro testigo que guarda la vega del Cordoner. Se presenta desde lejos macizo e impresionante con hasta tres cinturones de muros y baluartes que parecen enroscarse en torno al cerro para rematar, en lo más alto, con dos edificios contrapuestos: de un lado los verticales muros de la colegiata de San Vicente; del otro, la maciza torre mayor del castillo, troncocónica, impresionante a pesar de haber perdido su remate. Es una de las más antiguas torres del homenaje de Europa, que data del siglo XI.

El viajero que se precie acudir puede sentir la fascinación de explorar el laberinto de pasillos que la caótica superposición de estructuras ha ocasionado, desde las tres naves románicas lombardas de la colegiata, con sus alineados sepulcros de los condes y duques de la localidad, a la iglesia del siglo XI levantada sobre los vestigios de un patio romano y, un poco más allá, al claustro gótico. La colegiata tiene una nave central de casi 20 metros de altura, de las más importantes obras del románico catalán.

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Portal de la iglesia de San Miguel./flamenc

Si regresa a la entrada del castillo, después de pasar por el baluarte de San Pedro y por la garita del Diablo, nombres tan antagónicos como evocadores, puede entrar con unción en el pequeño aposento, hoy capilla, donde falleció, en 1240, san Ramón Nonato, miembro de la familia ducal de los Cardona. La fortaleza pertenece al recinto fortificado del siglo IX, hoy habilitado como Parador de Turismo. Su construcción se atribuye a Wifredo el Velloso, donde estacan la Torre Monyona y el Patio Ducal.

Con un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural, también la calle Mayor, la plaza porticada y la iglesia de San Miguel merecen ser recordadas en la memoria del viajero si viaja hasta Cardona. Esta última, de estilo gótico, alberga en su interior la imagen Virgen del Patrocinio, una hermosa estatua gótica de alabastro policramado del siglo XIV, dos retablos góticos y una pila bautismal de la misma época.

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Ayuntamiento de Cardona./Jordij

El viajero tiene la opción, asimismo, de conocer los alrededores de la localidad bercelonesa, que tienen multitud de posibilidades para realizar excursiones. Casas de payés y antiguas masías salen al paso en dirección hacia el Parque Natural del Cadí-Moixeró. Cerca, las fuentes del río Llobregat configuran un paisaje que el visitante no podrá olvidar.

Otra escapada al alcance es la del Monasterio de Montserrat, popular por acoger la imagen de La Moreneta, patrona de Cataluña. Se trata de un bello monasterio ubicado en un paraje montañoso de enorme belleza. Tanto si desea alojarse en Cardona como en la capital y las localidades limítrofes de Barcelona, el viajero tiene a su disposición una amplia oferta de apartamentos en esta web a precios muy asequibles.

Si todavía le queda al viajero alguna duda para escaparse hasta Cardona, le obsequio con un interesante vídeo que sin duda acrecentará las ganas por conocerla, con el parador-castillo como principal reclamo:

Dónde dormir: Hotel Cal Violí; Crtra. Manresa, 12; 08261 Cardona (Barcelona); teléfono: 938692984.

Dónde comer: Restaurante Perico; C/ Vall 18; 08261 Cardona (Barcelona); teléfono: 938691020.

Sitges (Barcelona)

Sitges es un hermoso pueblo marinero situado a 40 kilómetros de la Ciudad Condal. Tiene estupendos paisajes de montaña, bellas y recónditas calas donde poder tomar el sol en cueros, acicaladas y largas playas de fina arena, bosques pintorescos donde respirar a pleno pulmón, paseos por calles estrechas, casas encaladas y bellos edificios.

Pero esta localidad catalana atesora asimismo un pasado digno de ser recordado que el viajero aventurero no puede obviar. A Sitges lo descubrió antes que nadie el pintor Santiago Rusiñol que se estableció aquí en el siglo XIX. Detrás de él llegaron más pintores, artistas, escritores e intelectuales.

vista aérea de la localidad costera de sitges

Panorámica de la ciudad de Sitges./Werner Lang -Wela49

La romana Subur se erigió en la cuna del enclave, aunque el municipio surgió en el siglo IX alrededor de su castillo medieval emplazado en el cerro de la Punta. Mucha de la fama de Sitges se la debe al ron. Aquí nacieron los fundadores de dos de las principales marcas de esta bebida: Facundo Bacardí i Massó y Andrés Brugal Montaner, quienes emigraron a Latinoamérica para abrir sus negocios licoreros.

Pescadores de Sitges, Mataró y Canet de Mar contribuyeron a la fundación de la localidad onubense de Isla Cristina en el siglo XVII al establecerse en la zona del Golfo de Cádiz debido a las mejores condiciones de pesca y el comercio con América. De Sitges también era el humorista Antonio Mingote.

iglesia de sitges

Iglesia de San Bartolomé i Santa Tecla./Frobles

El viajero que se desplace hasta esta villa costera puede comenzar su paseo por el célebre Racó de la Calma, detrás de la bella silueta de la iglesia parroquial de Sant Bertomeu i Santa Tecla (siglo XVII). Aquí se localiza Cau Ferrat, la que fue residencia de Santiago Rusiñol. El casco histórico del municipio está declarado Bien de Interés Cultural.

El itinerario por la zona noble de Sitges se reanuda con la visita a la Casa de la Vila, de estilo neogótico del siglo XIX (ahora sede del Ayuntamiento), la casa del Rellotge, los casinos Retiro y Prado, el Mercat Municipal,…

casco antiguo de la localidad catalana de sitges

El centro histórico de Sitges está declarado Bien de Interés Cultural./G.M. Kowalewska

La ciudad barcelona cuenta con varios museos de interés como la casa taller de Rusiñol (con obras además de el Greco y Zuloaga), el Museo Maricel de arte románico, gótico y moderno, o el sugestivo Museo Romántico, que posee una magnífica muestra de muñecas antiguas. A lo largo del camino se suceden unas cuantas mansiones de estilo neoclásico y modernista.

Otros dos de los atractivos que tiene Sitges son su Festival Internacional de Cine de Cataluña y el Rally Internacional de Coches de Época. Hace dos años tuvo lugar en la localidad una reunión del Club Bilderberg, al que acuden cada año algunas de las figuras políticas más poderosas del mundo para tratar candentes temas de actualidad.

reproducción a pequeña escala de cataluña en sitges.

Maqueta ‘Catalunya en Miniatura’ situada en el paseo marítimo./Jordiferrer

La calidad de las playas de Sitges es más que evidente y quizás, su principal reclamo. Tiene hasta 15 en apenas cuatro kilómetros. La amplia infraestructura turística se organiza alrededor de la localidad costera española que cuenta con más puertos deportivos. El periódico The New York Times ha catalogado al litoral de Sant Sebastià como la mejor playa urbana de Europa.

Este vídeo que aquí os dejo resume a la perfección aquello que el viajero puede encontrarse en su visita a Sitges. Historia sazonada de sol y playa.

fuente: capdevilarubi

Dónde dormir: Hotel Parrots; C/ Joan Tarrida, 16; 08870 Sitges (Barcelona); teléfono: 938941350; info@parrotshotel.com. Además, puedes encontrar apartamentos en Sitges con buena relación calidad precio donde poder alojarte.

Dónde comer: Restaurante Tribeca; C/ Nou, 12; 08870 Sitges (Barcelona); teléfono: 938945658.