Feria (Badajoz)

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En las estribaciones de Sierra Morena se encuentra el pintoresco pueblo de Feria en la falda de un cerro coronado por una fortaleza del siglo XIII. Declarada Conjunto Histórico Artístico, la historia de esta localidad extremeña está ligada a la familia Suárez de Figueroa desde que Enrique IV en 1394 le otorgara el título condal que Felipe II promocionó a ducal previo pago de su importe. Sus casas encaladas, de volúmenes paralepipédicos, cubiertos con rojos tejados, se escalonan al compás del solar. Toda Feria es un gran museo de enorme belleza y singularidad, uno de los lugares con más historia de Extremadura. Sigue leyendo

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Alburquerque (Badajoz)

Al sudoeste de Cáceres, en tierras de la provincia de Badajoz, a 44 kilómetros de al capital, se emplaza Alburquerque, conjunto histórico-artístico, en las estribaciones de la sierra de San Pedro, a un paso de la frontera portuguesa, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos.

En su término municipal se han encontrado ruinas de monumentos antiguos que hacen suponer que en la actual situación de Alburquerque existió una ciudad en tiempos remotos. En 1166 Fernando II la conquistó a los árabes y, a principios del siglo XIII, quedó en manos de doma Teresa de Meneses.

Después perteneció a a don Juan Alfonso de Alburquerque. Durante el reinado de Juan II estuvo en poder de los infantes de Aragón. Luego pasó a la tutela de don Álvaro de Luna. Enrique IV la erigió en ducado. Rodeada de un paisaje serrano de dehesa impresionante, los árabes bautizaron a la localidad pacense como el país de los alcornoques (Abu-al-Qurq)

Vista general de la ciudad extremeña de Alburquerque.

Panorámica de Alburquerque./Robespierre

Alburquerque da nombre al más antiguo de los señoríos laicos establecidos en Extremadura. Fue el caballero Alfonso Téllez el que conquistó la fortaleza en 1218 y desde entonces todos los señores de la ciudad emparentaron con la monarquía hasta convertirse en ducado de la Corona Española en 1464.

En Alburquerque el viajero podrá visitar el magnífico castillo del sistema Vauban construido por los portugueses entre los años 1705 y 1716. El recinto, levantado por don Alfonso Sánchez, hijo del rey de Portugal, consta de cuatro líneas defensivas, escalonadas a lo largo de la ladera norte del cerro sobre el que se asienta la población. Tras atravesar el muro se topa con con el segundo elemento defensivo, las rampas de acceso y las cuatro puertas de entrada que llevan al patio de armas.

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Castillo de Alburquerque.

En este patio de armas sobresalen la iglesia de Santa María del Castillo (románica), el comedor, la cantina, los dormitorios de la tropa y el aljibe. La parte más destacada de la fortaleza es su torre del homenaje, vestigio del castillo medieval que precedió al dieciochesco, de cinco pisos de altura, construido por don Álvaro de Luna. A destacar otras dependencias como como la alcaldía mayor, las mazmorras y la tabona.

Las edificaciones más antiguas de alrededor se agrupan en la zona más elevada y próxima al castillo en forma de media luna. A partir de ahí, las calles descienden por la falda de la ladera, salpicados de fuentes, pozos y pilares.

Entre los edificios religiosos destacan la iglesia de Santa María del Mercado (siglo XIV), construida sobre un viejo templo mudéjar del siglo XIII; la iglesia de San Mateo (siglo XVI), de estilo herrerillo con varios enterramientos y escudos; y la iglesia del convento de San Francisco, de fachada sencilla.

edificio religioso de San Francisco alburquerque

Iglesia de San Francisco de Alburquerque./José Luis Filpo Cabana

Junto a Santa María se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Soledad, hoy fuera de culto. Curiosa resulta la calle Rosario, en la que unas rotundas afloraciones graníticas se convierten en parte de las viviendas, bien como parte de sus tapiales, fachadas o poyetes.

Alburquerque está considerado como uno de los doce municipios de la provincia de Badajoz declarados Conjunto Histórico-Artístico por la belleza de su patrimonio. Sin discusión alguna. Por lo que bien merece una visita, en cualquier época del año. No te la vayas a perder. Este vídeo te presenta solo pequeñas pinceladas de lo que te puedes encontrar si te escapas a este hermoso rincón:

Dónde dormir: Hotelas Las Alcabalas; Carretera de Valencia de Alcántara-Badajoz; km. 32,200; Teléfono: 924401102.

Dónde comer: Restaurante Castillo de Luna; Carretera de Valencia de Alcántara-Badajoz; teléfono: 924401409.

Azuaga (Badajoz)

Si el viajero circula por la N-432 en dirección a Córdoba, llegará a Azuaga, población extremeña que pierde sus orígenes en la Prehistoria como demuestra el dolmen de la Cardenchosa. Lugar fronterizo y estratégico, Azuaga conserva restos de la alcazaba árabe, una de cuyas torres se mantiene en pie. El municipio, núcleo de población más grande de Extremadura en el siglo XVI, se convirtió en uno de los principales focos de emigración hispana hacia el Nuevo Mundo y la colonización de América.

Una crónica del siglo XX atestigua la antigüedad de Azuaga, como lo demuestran sus fuertes castillos casi derruidos, en uno de los cuales, llamado Miramontes, “están enterradas dos hijas del emperador Trajano. También se afirma que en el mismo fue asesinado, de forma traicionera, el caudillo Viriato…”. Al parecer las jóvenes romanas enfermaron, y los médicos les recomendaron sanarse en los baños del balneario de Alange. Al pasar por Azuaga, empeoraron y murieron. Por eso sus restos descansan bajo el castillo. ¿O no se trata más que de una leyenda?

iglesia azuaga

Azuaga cuenta con un patrimonio religioso y civil de importancia./peterdux

Lo que sí es verídico es que junto al castillo se encuentra el Mirador de Viriato. Además, en el pueblo el guerrero lusitano tiene una calle y hasta un festival musical: El Viriato-Rock. La tradición popular también atribuye al Rey Mago Baltasar un tesoro escondido en el cerro del castillo de Miramontes. Sí que es verdad que el origen de la fortaleza está relacionado con la tribu islámica de los Zuwaga, que desde el norte de África se diseminó por buena parte de la península ibérica.

Construida por los musulmanes sobre restos de origen romano, la fortaleza de Miramontes es el principal reclamo histórico y turístico de Azuaga. En la actualidad solo se conservan dos torres cubos, muros de contención y atún que otro cimiento. Fue posesión árabe y luego pasó a manos cristianas.

parque azuaga

La naturaleza también tiene presencia en la localidad extremeña./Jesus_Mancera

La villa, que perteneció a la Orden de Santiago, tiene un casco viejo de singular belleza con plazas y calles que mantienen viva la arquitectura popular y su trazado medieval. Destacan la decoración mudéjar o neomudéjar, según la época, las casas de fachadas barrocas, los notables edificios de principios del siglo XX que no desentonaban con el resto y otros elementos.

La iglesia de la Nuestra Señora de la Consolación (siglo XVI) se inscribe entre los mejores ejemplos de arquitectura de la Baja Extremadura gracias a su fábrica donde se funden los estilos gótico-tardío y renacentista con influjos mudéjares y portugueses. Destacan su torre fachada, sus dos portadas y su decoración. La capilla mayor muestra un bello retablo, y se conserva una pila bautismal en cerámica vidriada de estilo sevillano.

Ermita de san Blal azuaga

Ermita de San Blal de Azuaga./Jesus_Mancera

La iglesia de la Merced, hoy convertida en casa consistorial, presenta líneas mudéjares muy depuradas. Le sigue en interés la ermita del Santo Cristo del Humilldero, del siglo XVII, en la plaza del mismo nombre, bello ejemplo del barroco extremeño con una imagen del Crucificado (siglo XVI)

Un paseo, a últimas horas de la tarde si es verano, ayuda a disfrutar y conocer este pueblo que figura entre los más significativos de la provincia de Badajoz. Como muestra de lo que describen estas líneas, os dejo un vídeo que realiza un recorrido clarificador de lo que ahora Azuaga muestra al viajero que la visita. Sus calles, monumentos, museos, gentes,… su alma, en definitiva, la puedes hallar en Lugares con historia:

Dónde dormir: Hotel Apartamento Rural de Azuaga; Calle de la Carrera, 3; Azuaga (Badajoz); teléfono: 924890619.

Dónde comer: Restaurante La Dehesa; Calle del Padre Tena, 59; 06920; Azuaga (Badajoz); teléfono: 924890664.

Olivenza (Badajoz)

Al sudoeste de Badajoz, por la carretera Ex-436, se llega hasta Olivenza, municipio fundado por la Orden del Temple en el siglo XIII y plaza fuerte hasta 1897. Por su situación fronteriza ha pasado numerosas veces a manos de España y Portugal y la lucha por su dominio ha suscitado unos cuantos enfrentamientos diplomáticos entre ambos países.

Fernando IV de Castilla la cedió a su hermana doña Beatriz tras su matrimonio con Alfonso de Portugal. En 1657 se apoderó de ella el duque de San Germán, pero un año después quedó de nuevo en manos lusas por el tratado de Lisboa. Desde 1801 pertenece a España. Su situación de linde la ha convertido en un importante enclave histórico con valiosas muestras de la arquitectura civil, militar y religiosa de estilo español y portugués.

Castillo de Olivenza./User-Alfons024

Castillo de Olivenza./User-Alfons024

La visita a Olivenza debe comenzar por el castillo, del siglo XVI, que cuenta con una imponente torre del homenaje (siglo XV) construida por el rey de Portugal Juan II. Las murallas, realizadas en estilo Vauvan, presentan algunas puertas de interés como las de Alconchel, de los Ángeles o del Calvario. El casco antiguo de la localidad pacense está declarado Bien de Interés Cultural.

Durante los paseos por su centro neurálgico el viajero podrá descubrir bellos ejemplos de la arquitectura popular de esta parte de Extremadura con edificios de estilo neomudéjar, como en la plaza de Abastos, neoclásicos, como la casa de los Marzales, o populares, como el llamado largo de San Francisco o la plaza de España.

Ayuntamiento de la localidad pacen./Álvaro Muñoz

Ayuntamiento de la localidad pacen./Álvaro Muñoz

La iglesia de la Magdalena (siglo XVI) conserva una magnífica portada de mármol blanco con frontispicio triangular sostenido por pilastras y columnas de orden corintio. En su interior destaca el retablo mayor, barroco, con panales de azulejería que escenifican la Santa Cena y Marta y María, y el sepulcro de don Enrique de Coimbra, obispo de Olivenza.

La iglesia de Santa María del Castillo, del siglo XIII, se reconstruyó en el siglo XVI y posteriores.En la capilla del evangelio, gótico manuelino, se conserva un árbol genealógico de la Virgen María. La iglesia convento de San Francisco conserva un bello retablo barroco, de mármol, y distintos panes de azulejería con escenas de la vida de San Francisco.

El patrimonio monumental de Olivenza es abundante y lustroso./Tagido

El patrimonio monumental de Olivenza es abundante y lustroso./Tagido

El palacio de los duques de Cadaval, actual sede del Ayuntamiento, tiene una bella portada de estilo manuelino. En la casa de la Misericordia hay un retablo barroco de ornamentación recargada y columnas salomónicas. La construcción del Convento de Clarisas o San Juan de Dios se demoró casi un siglo (1556-1631) y es ahora centro cultural y escuela de teatro y danza.

Para los amantes de la etnografía, Olivenza cuenta con uno de los museos especializados más interesantes. Está instalado en un edificio del siglo XVIII, la Panadería del Rey, anexo al recinto del castillo. Con 26 salas, exhibe unos 7.000 objetos que ilustran la vida cotidiana de la comarca desde el siglo XIX.

Paseo peatonal con suelo de azulejo./Tagido

Paseo peatonal con suelo de azulejo./Tagido

Muy cerca del museo también se ofrecen al viajero históricas construcciones medievales, obras civiles y militares de una ciudad fronteriza que, dependiendo de los avatares de la historia, ha pertenecido unas veces a España y otras a Portugal. De este origen son las fortificaciones abaluartadas, que trajeron asociadas las del polvorín de Santa Bárbara, los cuerpos de guardia de las puertas y los cuarteles.

El canal de televisión La 2 tiene entre sus archivos un breve reportaje sobre la ciudad pacense. Un sucinto recorrido por su rico patrimonio, su apasionada historia y sus agradables gentes ofrecen al viajero un más que interesante destino para pasar unos días o emprender una escapada de fin de semana o disfrutar del puente. La visita bien lo merece. Os dejo con el vídeo:

fuente: Acetre FolkFans

Para obtener más información sobre Olivenza, también podéis leer este artículo.

Dónde dormir: Palacio Arteaga; Moreno Nieto, 5; 06100 Olivenza (Badajoz); teléfono: 924491129; recepcion@palacioarteaga.com; www.palacioarteaga.com.

Dónde comer: Restaurante Alca-Ices; Calle Colón, 3; 06100 Olivenza (Badajoz); teléfono: 924491293.

Zalamea de la Serena (Badajoz)

Por la carretera Ex-413, a tan solo 13 kilómetros de la localidad de Castuera, el viajero llega hasta Zalamea de la Serena (5.000 habitantes) en terrenos regados por el río Ortiga. El municipio extremeño conserva en su vecindad restos históricos de gran valor arqueológico, tales como diversos dólmenes, entre ellos el torrero de la Vieja, o el célebre santuario prerromano de Cancho Ruano.

Durante la ocupación romana se llamó Julipa o Ilipa Menor, municipio que obtuvo el privilegio de acuñar su propia moneda. Tras la conquista árabe recibió su nombre actual. Tomada por don Pedro Yáñez, maestro de la Orden de Alcántara, quedó en manos de la misma y se convirtió en arciprestazgo.

Maqueta del yacimiento de Cancho Roano./Ecemaml

En el siglo XV se fundó en Zalamea de la Serena la Academia Literaria, donde el humanista Antonio de Nebrija escribió su Gramática de la lengua castellana en 1492, el primer intento de reducir a reglas una lengua romance.

Zalamea de la Serena también es conocida por la representación de una de las obras más conocidas de Calderón de la Barca, El alcalde de Zalamea, que se celebra en la plaza del pueblo desde 1994. Es un espectáculo contemplar las evoluciones de los más de 400 vecinos vestidos con trajes de época que participan en la representación como actores aficionados. Aparte de la obra, es todo el Siglo de Oro el que se recrea en la Fiesta del Alcalde: séquitos cortesanos, desfiles de soldados, músicas y chirimías variadas. La fiesta cuenta también con un extenso mercadillo instalado en el castillo y su entorno.

Monumento dedicado a Calderón de la Barca./Luis García

En este término pacense, en una vaguada del arroyo Cagancha, el viajero puede visitar las ruinas de un edificio de inspiración fenicia, cuadrado, de 25 metros de lado, en el que se han encontrado diversos objetos de lujo: calderos etruscos, escarabajos egipcios o pendientes de oro. Tras un siglo de actividad, el edificio fue incendiado y demolido a finales del siglo V antes de Cristo. Después lo colmataron de tierra, lo sepultaron, y se convirtió en un quemadero e cadáveres, última evolución de su espacio sagrado.

Cancho Roano pudo ser un santuario relacionado con alguna divinidad ascética. Pudo ser a un tiempo palacio, santuario y mercado. En sus laterales se han encontrado doce pequeñas estancias en las que se depositaban ofrendas. Está declarado Monumento Histórico.

Dystilo romano ubicado en Zalamea de la Serena./Ecemaml

El viajero no puede abandonar Zalamea sin preguntarse qué es el Dystilo, un infrecuente monumento sepulcral romano formado por dos columnas de 25 metros de altura, hoy adosadas a la iglesia, que se erigió en el año 103, durante el gobierno del emperador hispano Trajano.

El castillo (siglo XV), edificado sobre una vieja fortaleza árabe, presenta planta cuadrangular, con la torre del homenaje del tiempo de Carlos I. En esta fortaleza estuvo el palacio del último maestre de la Orden de Alcántara, don Juan de Zúñiga, así como la célebre Academia Literaria.

Inscripción romana hallada en la localidad pacen./Caligatus

La iglesia del Nuestra Señora de los Milagros, del siglo XIII, tiene en su interior tres capillas de estilo gótico. Por su parte, el convento de las Concepcionistas muestra, en la capilla del Cristo de la Quinta Angustia, una cúpula, artesonado, bellos mosaicos y una imagen de Cristo del siglo XVII.

Bellas imágenes y una cuidada ambientación componen este hermoso vídeo que realiza un sucinto recorrido por la historia y la belleza que aguardan al viajero si visita Zalamea de la Serena:

 

Dónde dormir: Hotel Trajano; Carretera Cruce, 0; Zalamea de la Serena (Badajoz); Teléfono: 924 780 282; http://www.hoteltrajano.es

Dónde comer: Restaurante Calderón de la Barca; Plaza de Calderón de la Barca, 39; 06430 Zalamea de la Serena (Badajoz) Teléfono: 924 78 01 96

Medellín (Badajoz)

Al oeste de Don Benito y en ruta por la carretera EX-520, el viajero llega a Medellín (2.354 habitantes), cuyos orígenes se remontan a la época de los tartesios. Más tarde lo ocuparon las tribus vetonas que se enfrentaron a los romanos.

La villa actual corresponde con la romana Cecilia Metellina, fundada en honor de Quinto Cecilio Metelo, de quien tomó nombre. En el siglo XV nació en esta localidad extremeña el conquistador Hernán Cortés (1485-1547) que, en el siglo XVI, participó en la conquista de Cuba y México tras acabar con el imperio azteca.

Panorámica de Medellín./Mikel Ortega

De aquí también es Alonso Bernáldez de Quirós, quien fue gobernador de la provincia de Venezuela y uno de los promotores principales de la fundación de Caracas. En los alrededores de Medellín, durante la Guerra de la Independencia (siglo XIX), tuvo lugar la célebre batalla de su mismo nombre, cuya victoria francesa figura en el Arco de Triunfo de París.

Y en la Guerra Civil, en los combates aéreos sobre la ciudad pacense participó como jefe de una escuadrilla republicana el escritor francés André Malraux. Medellín tiene hoy nombre de ciudad tanto en México como en Colombia, como en Filipinas, gracias a la capacidad conquistadora de sus habitantes.

Restos que permanecen del teatro romano./Rpmayor

De entre su patrimonio sobresale el castillo (siglo XIV), de cuatro puertas, cuatro cubos, dos torres y un aljibe, en estado de semiabandono. Fue destruido por Pedro I de Castilla y reedificado por el infante Sancho de Castilla. De la iglesia de Santa María del Castillo, dentro del recinto amurallado, solo quedan restos de un muro.

La iglesia de Santiago (s. XIII), sobre la escena del antiguo teatro romano, presenta sillares góticos y portadas renacentistas. La iglesia de San Martín (s. XIII), Monumento Histórico Artístico, conserva la capilla del Cristo de la Misericordia, barroca, donde Hernán Cortés recibió el bautismo.

La cavea del teatro romano con el imponente castillo al fondo.

También merece la pena visitar el puente sobre el río Guadiana. La urbanización de la plaza del Ayuntamiento motivó el derribo de la casa natal de Cortés, de la que se conserva un dintel. En los alrededores perduran restos de una calzada romana.

Entre las casas palacios destaca la del Duque de Medinaceli. Y en cuanto a las construcciones civiles mencionar la Puerta Coeli o torre del reloj, así como el monumento dedicado a Hernán Cortés emplazado en la misma plaza del Ayuntamiento.

Estatua femenina de origen romano hallada en Medellín.

Nada mejor que dejarse arrebatar por la belleza e historia que irradia Medellín a través, como aperitivo propio, de este pequeña historia sobre su hijo más ilustre en este vídeo:

fuente: telespino

Dónde dormir: Hotel Río; C/ Pedro de Alvarado, 42, 06411, Medellín (Badajoz) Teléfonos: 924822670 y 661268494; http://www.hostalrio.com, m12isabel@hotmail.com.

Dónde comer: Mesón La Cabaña; C/ San Francisco, 76, 06411, Medellin (Badajoz) Teléfono: 924822703.

Jerez de los Caballeros (Badajoz)

Acostada sobre las faldas de Sierra Morena, al sur de la provincia de Badajoz y muy próxima a Portugal, se sitúa la pintoresca ciudad de Jerez de los Caballeros. Esta localidad extremeña, declarada Conjunto Artístico Monumental, ya da muestra de vestigios de la época romana hallados, en la que era conocida como Fama Iulia, como los mosaicos de villa del Pomar, la calzada del Alto del Empedrado, el Puente Viejo o numerosas estelas funerarias.

Jerez de los Caballeros cuenta con una tradición histórica de postín, en la que sobresalen las hazañas protagonizadas por los exploradores Hernando de Soto, fundador de la Florida en los Estados Unidos y Vasco Núñez de Balboa, descubridor del Océano Pacífico.

Flickr

Con la conquista por Alfonso IX de León en 1230, con ayuda de los templarios entró Jerez en la época cristiana. Gracias a la Orden del Temple comienza una repoblación y engrandecimiento de la comarca, a la que debe su toponímia. En 1370 el rey Enrique II cedió a la Orden de Santiago la ciudad extremeña, que también la enalteció.

Son característicos en su panorámica hermosa y excelsa sus torres, muralla y castillo que dominan una urbe jalonada, además, por plazas, palacios, fuentes, conventos o ermitas que le otorgan un estilo entre el barroco y renacentista mezclado de una influencia andaluza para conformar una personalidad propia y, sobre todo, atractiva al interés del viajero.

El patrimonio monumental y artístico que poseen los rincones de Jerez de los Caballeros es indudable, fruto del paso de las personalidades que han conformado su peculiar historia. De entre él destaca la Parroquia de Santa María, el templo más antiguo del municipio, de época visigoda. La presencia templaria ha dejado su impronta en el Castillo fortaleza y la Torre Sangrienta, del siglo XIII.

De estilo barroco es la Parroquia y Torre de San Miguel (1749), construida de ladrillo, barro cocido y decorada con azulejos. Por su parte, el origen de la Torre de San Bartolomé se remonta a la época de la Reconquista. También de interés para visitar resulta recomendable las excelentes imágenes en su interior que alberga la Parroquia de Santa Catalina, de influencia neoclásica.

De nuevo, un interesante vídeo os resume el encanto de Jerez de los Caballeros:

Zafra (Badajoz)

Tierra de templarios, moldeada por los alfareros, la provincia de Badajoz ofrece pueblos, ciudades y paisajes evocadores de Al Andalus y de la Edad Media. Es la Baja Extremadura, con una villa, Zafra, desde cuyo castillo antiguos duques veían sus dominios.

Grabadas, casi escondidas, en los muros de su casco viejo, una horma de zapato y una vara de medir, herramientas utilizadas en época medieval por los vendedores artesanos, ilustran el pasado comercial de Zafra, la bella Safar árabe bautizada así por las importantes ferias que tenían lugar durante junio.

Para buscar la vara sólo hay que acercarse al arquillo del Pan de su plaza Chica. Para buscar la horma, hay que situarse frente a la puerta de Jerez, una de las entradas a esta ciudad enclavada a orillas de Tierra de Barros, corazón y alma de la Baja Extremadura, justo entre la confluencia con Huelva y su sierra de Aracena.

Zafra lleva con orgullo ser considerada la hermana menor de Sevilla por ese evocador ambiente de Al Andalus que desprenden sus casas enjabelgadas, los claveles en los balcones o el trazado de sus calles.

El itinerario del viajero puede partir en la plaza Chica, recinto del siglo XV de inspiración mudéjar donde en sus tiempos había mercados. La plaza Grande, trazada cien años después debido a la expansión de la villa, gasta aires señoriales.

El Alcázar desde el que el Duque de Feria contemplaba sus dominios es hoy el Parador Hernán Cortés, que vivió entre sus muros. Los lienzos de Zurbarán de la Iglesia de Santa María de la Candelaria, donde las monjas siguen vendiendo dulces, conforman los otros grandes tesoros de la ciudad.

Aquí tenéis un nuevo vídeo dedicado, en esta ocasión, a Zafra: