Palacio de Buenavista (Madrid)

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Frente al Banco de España, en un enorme cuadrilátero de la plaza de Cibeles, se encuentra el antiguo Ministerio de la Guerra, hoy sede del Cuartel General del Ejército de Tierra. El antiguo Palacio de Buenavista, construido por la duquesa de Alba a finales del siglo XVIII como residencia privada, es uno de los lugares con mucha historia de la capital y de la España militar y política. Sus estancias vieron trabajar a políticos de la Segunda República como Azaña o Largo Caballero y en ellos se fraguaron importantes acontecimientos del pasado de nuestro país como la defensa de Madrid durante la Guerra Civil. Sigue leyendo

Las Hurdes (Cáceres)

Hace un siglo escaso la comarca extremeña de las Hurdes era una tierra maldita, un mundo aislado al que solo llevaban caminos de cabras, la comarca más atrasada de Europa, con unos índices aterradores de enfermedades endémicas. Hoy los hurdanos viven con desahogo y han convertido los montes que antes los aislaban en un reclamo turístico con el ingenio de su trabajo. Su historia tiene peso, cuanto menos.

A las Hurdes las puso en primer plano, si usamos una jerga cinéfila, Luis Buñuel con su documental filmado en 1933, Las Hurdes, tierra sin pan. Mucho antes, en un arco temporal comprendido entre el 4.000 a.C. y la época romana, los petroglifos aparecen por toda la comarca. La romanización la incluye dentro de la región de la Lusitania. Con la invasión árabe, Las Hurdes se vieron despobladas. Su abandono continuaría hasta bien entrado el siglo XX, cuando Unamuno o Gregorio Marañón denunciaron las condiciones sanitarias de sus habitantes. Alfonso XIII se vio obligado a visitar la zona en 1922.

El primer pueblo que se topa el viajero si baja del puerto es la aldea de Las Mestas, lar del tío Cirilo, el inventor del ciripolen, una especie de viagra rústico, un chute energético a base de polen y miel. En el lugar sobresale el convento de las Batuecas, que data del siglo XVI, así como la alquería de Riomalo de Abajo. Primera parada.

vista general de la localidad de Las Mestas

La población de Las Mestas./hospederiasdeextremadura.com

Llegando a las Vegas de Coria, pasadas las aguas frías del río Hurdano que van camino del embalse de Gabriel y Galán, hay un olivar con un burro melancólico. Más abajo, si el viajero deja a la derecha la desviación de Cambrón y a la izquierda la de Cambroncino, el paisaje se espesa en pinar, pero encuentra de vez en cuando pañuelos de terreno roturado en los que quieren crecer, con más entusiasmo que medios, unas filas de olivos y un pueblo llamado Caminomorisco por los moros que pasaban camino del destierro en Portugal.

En el vecino pueblo de Casar de Palomero, entre olivos viejos, hay tres barrios, como en la Edad Media: los Barreros, que es judío; el Hanete, árabe; y el de la Ermita del Cordero, cristiano. En el santuario de la Cruz Bendita (siglo XVII) se conserva una reliquia de la Santa Cruz apedreada por los judíos en el siglo XV. Cruzando el río Árrago, el camino prosigue hasta Gata por un valle verde y olivarero.

Gata tiene una iglesia de San Pedro, cerca de la fuente del Chorro; con su escudo de granito de los Reyes Católicos, y calles empedradas y estrechas; de casas antiguas, con balcones y aleros de madera, ristras de pimientos en las ventanas, un poco inclinadas por arriba, como si quisieran darse la mano.

Paisaje verde en las Hurdes.

Parajes de indudable belleza se suceden por toda la comarca extremeña./luis casero

El centro rural más importante de la zona oriental de las Hurdes es Nuñomoral, en pleno corazón del macizo montañoso, del que dependen once alquerías. Una de las más bellas y mejor conservadas es la llamada Casares de las Hurdes, con sus casas de mampostería y pizarra: otras son Casa Rubia, Huetre, Robledo, Heras y Carabusino. Desde la alquería de El Gasco se llega al chorro de la Miacera, la cascada más grande las Hurdes, cuyo volcán del Gasco fue empleado por los romanos para construir hornos.

Para los amantes de la arqueología y el misterio en estos parajes abundan los petroglifos con símbolos mágico-religiosos, como en la Peña Rayá, la Sepultura de la Mora, Carrascales y Fuente del Risco, que inspiran leyendas sobre seres extraños, tesoros escondidos y minas de plata custodiadas por moros encantados. En las cuevas del Teso del Espinar, de Juntanos, de la Mora y de la Seta se han descubierto numerosas ‘piedras de rayo’, es decir, hachas neolíticas que el vulgo atribuye a la caída de un rayo.

Cerca de Casares, el viajero atraído por las excursiones a pie puede alcanzar los picos de Rayado y Bodoya, así como el nacimiento del río Hurdano. También exuberante de naturaleza se hallan los alrededores de Pinofranqueado, uno de los principales pueblos de Las Hurdes. Los orígenes de esta población son antiquísimos, como demuestran los petroglifos de la Edad del Bronce descubiertos en La Zambrana. Cerca de la plaza Mayor se localizan los restos del convento de los Ángeles (siglo XIII), construido por Francisco de Asís y residencia de San Pedro de Alcántara como padre guardián.

En las Hurdes también se forman meandros de indudable belleza

Meandro Melero en la zona de Riomalo./hospederiasdeextremadura

En los alrededores de Pinofranqueado, el viajero puede disfrutar de varias visitas a las diferentes once alquerías que lo conforman: en el paraje del Tesito de los Cuchillos se conserva un petroglifo de la Edad del Bronce; Erías ocupa el emplazamiento de un antiguo castro; mientras, en las inmediaciones de Horcajo se halla la cueva de Riscoventana, que ha dado objetos prehistóricos.

A la ruta que comprende el recorrido por las comarcas serranas de Gata y, sobre todo, las Hurdes, conviene dedicarle, cuanto menos, una escapada de fin de semana. No lejos del lugar, en la misma provincia, el viajero puede disfrutar de las también históricas ciudades de Trujillo, Guadalupe, Yuste, Jarandilla de la Vera o Hervás. Viajar por España nos descubre estos maravillosos lugares con encanto que no tiene precio.

Dónde dormir: Casa rural Luna Mengüante; Calle Congosto 14; 10867 Robledillo de Gata (Cáceres); teléfono: 927671048; luna-menguante2002@yahoo.es.

Dónde comer: Restaurante Alfonso XIII; C/Factoría, s/n; Las Mestas (Cáceres); teléfono: 927434139; recepcion-hurdes@hospederiasdeextremadura.es

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Museo del Ejército (Toledo)

Armas tan dispares como la espada jineta que perteneció al último rey nazarí de Granada, Boabdil, o Enigma, la máquina nazi que permitía encriptar sus mensajes secretos en época de contienda. Son solo algunos de los 6.000 fondos relacionados con la guerra que se exponen en los más de 8.000 metros cuadrados que ocupa el Museo del Ejército, ubicado en el no menos espectacular e histórico Alcázar que domina la ciudad de Toledo.

El Museo del Ejército muestra un exhausto recorrido por la historia y progreso institucional, social, científico y cultural de España que se sintetizan en 20 salas de exposición permanente organizadas por salas históricas, temáticas y restos arqueológicos del propio Alcázar, con útiles y objetos que van desde la Prehistoria hasta nuestros días. Dispone de armas blancas y de fuego, artillería, banderas, uniformes, miniaturas, condecoraciones, maquetas y modelos, objetos etnográficos, así como las colecciones del Museo Romero Ortiz y la Casa Ducal de Medinaceli.

Vista general del Alcázar de Toledo

En el Alcázar de Toledo se ubica el Museo del Ejército.

La visita a las salas históricas parte de la Plaza de Armas del Alcázar, que se encuentra presidida por una reproducción de la escultura Carlos V y el Furor. En esta planta y en la superior, el viajero puede conocer a través de cinco rutas temáticas la historia de España a través de la de su ejército, desde la instauración de la monarquía hispánica (1492-1700) hasta el siglo XX. También otros periodos como el Estado Liberal (1843-1874) o la Restauración monárquica (1874-1923)

Por su parte, el itinerario por las salas temáticas comprende la visita de las plantas sótano y semisótano del Alcázar. Son, en total, 13 salas que agrupan piezas por colecciones cribadas por razones cronológicas o geográficas. El museo expone, entre otras joyas, el coche de caballos en el que el General Prim sufrió el atentado que acabó con su vida el 27 de diciembre de 1870, el Peugeot Phaeton tipo 15, primer automóvil que tuvo el ejército español, una tienda de campaña de Carlos V o el primer uniforme de Alfonso XIII.

Armadura y sala expositiva del Museo del Ejército

Son numerosas las armaduras, uniformes y objetos que se exponen.

La historia del Museo del Ejército es también la del propio Alcázar. Un edificio emblemático que ha sido fortaleza romana, visigoda y árabe. Fue en el siglo XVI cuando Carlos V y Felipe II ordenaron erigir el Alcázar como tal. El inmueble ha sufrido asedios e incendios en las épocas más convulsas de las batallas acaecidas en nuestro territorio: la Guerra de Sucesión, la Guerra de la Independencia, la Guerra Civil,… Ahora es también Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha y dispone de más de 380.000 volúmenes.

El museo dispone, asimismo, de una amplísima biblioteca especializada, con más de 10.000 fondos catalogados, entre los que se incluyen los epítomes de Giovanni Antonelli, de 1560, ingeniero militar al servicio de Felipe II. La biblioteca permite acceder al catálogo colectivo de la Red de Bibliotecas del Ministerio de Defensa y la consulta de los fondos del archivo histórico del mismo museo.

Arquero en una sala expositiva del Museo del Ejército

El Museo del Ejército es un recorrido por la historia militar de España.

El viajero interesado en visitar el Museo del Ejército debe tener en cuenta que la galería abre de 11 a 17 horas y que cierra los miércoles. El precio de la entrada es de 5 euros, reducida 2,5 euros. Los domingos la entrada es libre. Los investigadores que deseen estudiar las colecciones disponen del mail museje@et.mde.es para ampliar información. Dirección: C/ Unión, s/n; 45001 Toledo; teléfono: 925238800.

Una escapada de fin de semana se presume ideal para visitar la siempre fascinante ciudad de Toledo, considerada Patrimonio de la Humanidad. Su catedral gótica, la Escuela de Traductores, el casco histórico,… Y cómo no, el tema que nos ocupa: el excepcional Alcázar y el no menos interesante Museo del Ejército, uno de los lugares con historia más atrayentes para los aficionados al pasado. Sin duda.

Dónde dormir: Hostal Alcázar; Calle Juan Labrador, 10; 45001 Toledo; teléfono: 925222620.

Dónde comer: Restaurante Alcázar; Plaza de la Magdalena, 10; 45001 Toledo; teléfono: 925281376.

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Gran Vía (Madrid)

La Gran Vía, la principal arteria de Madrid durante los comienzos del siglo XX, cantada en sainetes y zarzuelas, punto de reunión, lugar de paseo, centro comercial, escaparate de las clases pudientes y símbolo de la renovación arquitectónica del Madrid decimonónico, se ha convertido en una calle constantemente congestionada tanto por los automóviles como por los ríos de personas que a ciertas horas del día recorren sus aceras repletas de tiendas, cines, discotecas, bares, restaurantes, quioscos o librerías.

La historia de la Gran Vía comienza en abril de 1910, cuando Alfonso XIII, empuñando una piqueta de oro, dio comienzo a las obras de demolición de un buen número de casas y calles para abrir esta moderna arteria proyectada al estilo de París, ciudad que a principios del siglo XX marcaba la dinámica urbanística del resto de capitales europeas. Un siglo después, el vial conserva todo su esplendor e historia.

la principal calle y avenida de la capital de España.

La Gran Vía madrileña vista desde la plaza de Callao./Felipe Gabaldón

La Gran Vía nace en la calle de Alcalá y muere en la Plaza de España. Muestra tres secciones bien diferenciadas. La primera, de Alcalá a la Red de San Luis, presenta los edificios más antiguos con recuerdos de los aires parisinos que impregnaron la capital de España. Un bello ejemplo es el edificio Metrópolis, diseñado en 1905 por arquitectos franceses, decoración decimonónica y coronado por la escultura en bronce de una Victoria alada, de cuatro metros de altura y suspendida a 44 metros del suelo.

En el segundo tramo, de influencia neoyorquina, destaca el edificio de la Telefónica, el primero con voluntad de rascacielos construido en Madrid (1920) gracias al proyecto de Ignacio de Cárdenas y al arquitecto de la International Telephon Telegraph, Lewis S. Weelk. La decoración pseudobarroca de la fachada resultó anacrónica, incluso en su época, en comparación con el resto de edificios circundantes. Tiene 90 metros de altura.

Gran Vía de Madrid con la plaza de españa al fondo.

La arteria madrileña a su llegada a la Plaza de España./Manuel M. Vicente

Aunque con la Gran Vía desaparecieron cuatro calles, dos conventos y un mercado, su trazado respetó el Oratorio del Caballero de Gracia (1916), uno de los edificios más emblemáticos de Juan de Villanueva, el artífice del Museo del Prado. Le suceden el centro comercial Sepu, en su día uno de los mejores pero hoy anticuado, el palacio de la Música, antiguo auditorio convertido en cine, el cine Avenida y el edificio del palacio de la Prensa.

El tercer y último tramo discurre de la plaza de España a la plaza de Callao donde se alza el edificio Carrión llamado popularmente Capitol, construido en 1931 según planos de Luis Martínez Feduchi y Vicente Eced. El cine Capitol, en la planta baja del edificio, conserva la esencia del modernismo. Junto a otros inmuebles de la Gran Vía recuerda al Broadway neoyorquino, función que tuvo esta avenida en los años cincuenta aunque con menos candilejas. El cine Rialto se inspiró en el Roxy; el edificio Hispano Americano luce una gran escultura de Vitorio Macho.

edificio de telefonica de la gran via de madrid

El edificio de Telefónica situado en la Gran Vía./Manuel M. Vicente

Durante el trayecto surgen dos construcciones finalizadas en 1933. La primera, el edificio Carrión, que estaba emparentado con el expresionismo alemán y con los rascacielos de la Gran Manzana, y sus rasgos modernos fueron la torre y el sistema de aire acondicionado, pionero en Madrid. El segundo es el Cine Coliseum, cuya fachada a modo de cascada salvaguardaba el bloque de casas de lujo donde vivió la cupletista Concha Piquer.

Además de muestrario arquitectónico de primer orden, la Gran Vía refleja la incipiente sociedad de consumo madrileña, ya que en ella se instalaron los suntuosos escaparates de las tiendas de lujo y las primera galerías comerciales. Buena prueba de ello es el Edificio Madrid París (1924)

También tiendas acogía y acoge el Edificio Casa Matesanz (1923), que por entonces recordaba a aquellos que se estaban levantando en la ciudad de Chicago. Fue construido por Antonio Palacios, encargado a su vez de diseñar el Círculo de Bellas Artes, el Palacio de Telecomunicaciones y las primeras estaciones del metro de la capital.

inmueble metropolis de la gran via de madrid

Edificio Metrópolis de la Gran Vía./Lev

El vistoso paseo arquitectónico que se ha organizado el viajero lo puede culminar en el inmueble más moderno de los diez: la Torre de Madrid, inaugurada en 1960. Con 142 metros de altura, fue durante siete años el edificio de hormigón más alto de Europa e icono de la nueva España franquista por aquel entonces.

Después de este largo recorrido por la avenida madrileña más conocida y concurrida, el viajero merece un buen descanso. La oferta de alojamientos por aquí y los alrededores es muy amplia y diversa. Existen apartamentos en Madrid por Sol-Gran Vía adaptados a precios muy interesantes para el bolsillo de todo tipo de viajeros.

La nostalgia en blanco y negro se apodera del viajero al rememorar los orígenes de la Gran Vía. Los orígenes y la evolución del conocido como Broadway madrileño se suceden a modo de rápidos fotogramas en este interesante vídeo exhibido por TVE que os muestro a continuación. Para vuestro deleite:

Dónde dormir: Hotel Tryp Gran Vía; C/ Gran Vía, 25; 28013 Madrid; teléfono: 915221121.

Dónde comer: Restaurante Mercado de la Reina; C/ Gran Vía, 12 (Madrid); teléfono: 915213198.

Hotel Palace (Madrid)

Por sus habitaciones han pasado miles de personalidades y sus paredes esconden historias apasionantes que comenzaron el 12 de octubre de 1912. El Palace, edificio declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los hoteles más importantes de España y ha conseguido perdurar en el tiempo, a pesar incluso de haber sido testigo de una cruenta guerra y de su posterior posguerra. Más o menos como su compañero de andanzas, el vecino Hotel Ritz.

El Hotel Palace fue levantado en un solar que ocupaba el antiguo palacio de los duques de Medinaceli por el empresario hostelero de origen belga George Marquet, aconsejado personalmente por Alfonso XIII. Se emplaza en la Carrera de San Jerónimo, con fachadas a la Plaza de Cánovas del Castillo y Plaza de las Cortes. Cuando se inauguró en 1912, era el hotel más grande de Europa. Se necesitaron 18 meses y 15 millones de las antiguas pesetas para completar la construcción de este lujoso establecimiento que sería el punto de encuentro para todos los personajes relevantes del momento.

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Fachada del Hotel Palace./ciukes

Desde su inauguración fue frecuentado por artistas, políticos e intelectuales. Un repaso a los clientes que se alojaron en el Palace completa una lista de ilustres huéspedes: el pintor Ignacio Zuloaga, que convirtió el hotel en su domicilio habitual, el escritor Vicente Blasco Ibáñez; el bailarín y director ruso Serge Diaghilev y sus principales estrellas, Nijinsky y Pavlova; el pintor Pablo Picasso; los actores Buster Keaton y Cary Grant; la científica y premio Nobel Madame Curie; la misteriosa Mata-Hari….

El Hotel Palace ha sido testigo de escenas que no por variopintas, han dejado su poso en los anales de la historia. En sus instalaciones Federico García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí y Pablo Picasso solicitaron un préstamo para poder adquirir un billete de tren para viajar a París. Interesante debió ser ver pasear por las estancias a Ava Gardner, Orson Welles y Rita Hayworth o escuchar a Ernest Hemingway narrar historias increíbles. También sirvió de alojamiento a toreros como El Gallo, Manolete o Belmonte.

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Huéspedes de reconocido nombre se han alojado en el hotel madrileño./Barcex

Pero no todo fueron alegrías. El Palace fue requisado durante la Guerra Civil por el gobierno republicano para convertirlo primero en sede de la embajada de la Unión Soviética en Madrid y más tarde en hospital de sangre. Más reciente es el capítulo acontecido el 23 de febrero de 1981, cuando el elegante hotel se convirtió en punto de encuentro para los medios de comunicación, los subsecretarios del gobierno y la cúpula militar durante el intento de golpe de Estado en el vecino Congreso de los Diputados.

Otros acontecimientos políticos se han vivido en el histórico Palace, como las celebraciones organizadas por el Partido Socialista en 1982 para festejar su victoria en las elecciones generales o la Conferencia de Paz celebrada en Madrid en 1991. En la actualidad sigue alojando a multitud de personalidades, políticos, artistas y famosos que por algún motivo visitan la capital de España. Nombres como Alberto de Mónaco, el Dalai Lama o Gary Kasparov se mezclan con los de cantantes como Cher, David Bowie, Michael Jackson o los Rolling Stones.

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El Palace, visto desde la Plaza Cánovas del Castillo./Tomás Fano

Más de 100 años de historia contemplan al Palace. Que se dice pronto. Tan extenso peregrinaje se resume en este vídeo de apenas dos minutos de duración. No obstante, servirá al viajero para descubrir un lugar reconvertido físicamente, pero que no ha perdido la esencia que lo ha hecho especial y tan duradero en el imaginario histórico de los amantes del pasado y que siguen Lugares con historia:

Dónde dormir: Hotel Palace; Plaza de las Cortes, 7; 28014 Madrid; teléfono: 913608000; www.westinpalacemadrid.com.

Dónde comer: Restaurante La Rotonda; Plaza de las Cortes 7; 28014 Madrid; teléfono: 913608000; mail: reservas.palace@westin.com.

Estación de Canfranc (Huesca)

Concebida como gran escaparate de la España monárquica de principios del siglo XX ante los visitantes extranjeros, la Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc se erigió dentro del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos que comunicase España con Francia, y aprovechar así la línea el que unía el municipio de Tardienta con Huesca y Huesca con Jaca.

La terminal fue inaugurada en 1928 por el rey Alfonso XIII y el presidente de la República francesa. Parece un palacio francés del XIX: un elegante edificio central entre modernista y art déco (columnas, yeserías, molduras, dorados…) donde destaca un cuerpo central coronado por una cúpula de fundición que se prolonga, a un lado y al otro, en dos largas alas armónicas con cubiertas de pizarra (240 metros de largo en total y 75 puertas) que acogían, en doble vía cubierta, a trenes enteros dispuestos en paralelo para que un ejército de porteadores trasvasaran las mercancías de un tren a otro.

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Fachada de la Estación Internacional de Canfranc./Jakob Bauer

De este modo laborioso se solventaba el problema de que España tuviera un ancho de vía diferente al de Europa. Además de los servicios normales de billetería, almacén, consigna, aduanas, cantina y enfermería, había en la estación un hotel de lujo, un casino y una sucursal del Banco de España. Durante la Guerra Civil, la estación pasó a manos del bando nacional, que tapió el túnel que la unía con Francia para evitar cualquier tipo de penetración desde el país vecino.

Ya en época de la Segunda Guerra Mundial, entre 1940 y 1943, la estación de Canfranc vivió una actividad inusitada. Se calcula que diariamente entraban de Francia unas 1.200 toneladas de mercancías, principalmente víveres y materias primas procedentes de América Latina con destino a Alemania, que de ese modo, con España como intermediario, burlaba el bloqueo aliado. Se bloqueó el tráfico de pasajeros.

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La terminal se encuentra en pleno proceso de restauración./Jakob Bauer

También entraban toneladas de mineral de wolframio que la industria bélica germana necesitaba desesperadamente. A cambio llegaban enormes cargamentos de oro procedentes de Suiza y destinados a los bancos de España o Portugal. La aldea creada en torno a la estación se convirtió entonces en un nido de agentes y de espías.

En tan solo unos meses, a partir de 1943, el tráfico de la estación decreció de forma rápida tras la previsible derrota alemana y a partir de 1945 languideció hasta que, en 1970, se interrumpió el tráfico debido al derrumbe del puente de L’Estanguet fruto del descarrilamiento de un tren de mercancías francés, y la estación quedó abandonada a su lenta ruina.

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Los andenes de la estación han servido de decorados de varias películas./Scandisk65

En la actualidad se está restaurando para convertirla en un hotel destinado a veraneantes pirenaicos, aunque un proyecto de 2005 también pretendía construir una nueva estación, la urbanización del terreno de uso ferroviario liberado y la edificación de un museo dedicado al tren. Ahora es propiedad del Gobierno de Aragón.

La estación internacional también ha servido de escenario y localización de diversos largometrajes de cine y series de televisión como Doctor Zhivago, e incluso de rodaje de anuncios como el de la Lotería de Navidad. Dicha terminal se ubica en una localidad pirenaica que ofrece otras alternativas al viajero como montaña, deportes de nieve, gastronomía, patrimonio cultural y la posibilidad de disfrutar de una estancia inolvidable en la frontera.

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Vagones y trenes lucen su abandono ahora en Canfranc./Jule_Berlin

En Canfranc discurre el Camino de Santiago aragonés. Pese a dos devastadores incendios sufridos en 1617 y 1944, la localidad oscense aún conserva parte de su antiguo patrimonio monumental, como los restos del castillo, de origen medieval, la fachada de la Torre de Aznar Palacín (siglo XIV), la iglesia de la Asunción y el conjunto monumental de la Trinidad fundado en el siglo XVI por Blasco de Les para atender a pobres y peregrinos.

Con la idea de realizar un breve recorrido por el pasado, presente y futuro de esta emblemática estación situada en pleno corazón del Pirineo Aragonés y declarada Bien de Interés Cultural, os dejo con un nuevo e interesante vídeo emitido por la televisión autonómica de Aragón que atestigua la época de esplendor que la terminal vivió en el siglo XX:

Dónde dormir: Albergue de Peregrinos Refugio de Canfranc; Calle Albareda, 19; Canfranc (Huesca); teléfono: 974373217.

Dónde comer: Restaurante Thania; Plaza de Europa 4; 22880 Canfranc (Huesca); teléfono: 974373085.

Cerro de los Ángeles (Madrid)

Como epicentro de un complejo religioso a diez kilómetros al sur de Madrid, sobre la meseta de un otero considerado centro geográfico de la Península, en la localidad de Getafe, se alza el Cerro de los Ángeles, en cuya cima, a 666 metros de altura se yergue un monumento dedicado al Sagrado Corazón, inaugurado por Franco en la década de los sesenta del pasado siglo, sobre las ruinas del monumento primitivo que inauguró el rey Alfonso XIII en 1919 y los milicianos republicanos dinamitaron en la Guerra Civil.

Rebautizado por los milicianos como Cerro Rojo, fue ocupado fugazmente durante la batalla de Madrid por brigadistas internacionales y milicianos comandados por Enrique Líster. Pero un contraataque de los moros de Franco los aniquiló causándoles más de doscientos muertos. Terminada la contienda, Franco concedió al montón de escombros el título de ‘Mutilado por la Patria’ y dispuso la construcción de un nuevo monumento, réplica del anterior, al otro lado de la explanada.

Monumento religioso dedicado al Sagrado Corazón./Miguel303xm

El monumento dedicado al Sagrado Corazón no es más que un plan propagandístico del régimen iniciado por la Iglesia para contrarrestar los efectos del laicismo en época de contienda. Dicho gigante calcáreo poseía unas dimensiones colosales: 28 metros de altura, 14 de anchura y 16 de fondo.

Presentaba, además, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús de 9 metros de altura y a sus pies, junto a la cartela con la afirmación del titular ‘Reino de España’, aparecían, a un lado y al otro, imágenes igualmente ciclópeas de la Inmaculada Concepción, de Santa María Alacoque (una monja a la que dicen se le apareció Cristo), Santa Gertrudis, el padre Hoyos (otro religioso al que al parecer también se le presentó), San Juan Evangelista, San Agustín, San Francisco de Asís y Santa Teresa de Jesús.

El Cerro de los Ángeles visto desde la ciudad de Getafe./Miguel303xm

Del otro lado del Cristo, en composición asimétrica, se representaba la ‘Humanidad que intentaba santificarse’ con las figuras alegóricas de la Caridad, la Virtud, el Amor, la Humildad y el Arrepentimiento. El conjunto se completa con otros edificios religiosos como un seminario, un convento carmelita, una residencia y la ermita de la Virgen de los Ángeles. Asimismo, en la parte izquierda del pie que sostiene la imagen del Sagrado Corazón destaca el escudo de armas del Papa Benedicto XV (Giacomo della Chiesa), cuyo papado duró de 1914 a 1922.

La actual ermita de Nuestra Señora de los Ángeles al parecer ya fue edificada sobre una antigua atalaya de origen árabe a principios del siglo XI. Tiene una nave de 36 metros de largo y 11 de altura. Bajo el monumento del Sagrado Corazón aparece la basílica, de tres naves y una bóveda central de cúpula esférica. También forma parte del complejo religioso la lonja de las peregrinaciones, una amplia explanada de forma rectangular cuyas dimensiones ocupan una superficie de 130 por 80 metros.

Ermita emplazada sobre el conjunto religioso./Pavlemadrid commons

El viajero cuenta con el doble atractivo del monumento levantado por la munificencia del Caudillo y las ruinas del malogrado primer coloso. A pesar de su significación religiosa, el cerro es un lugar apacible porque sus laderas repobladas con pinos carrascos se han convertido en un lugar de recreo y esparcimiento para los madrileños.

Hay merenderos, paseos, circuitos de footing, fuentes, aseos, parques infantiles y hasta un campo de fútbol. Se trata de un enclave religioso, monumental y paisajístico que atrae a muchos visitantes cada año.

El monumento destaca por sus gigantescas proporciones./Pavlemadrid commons

Fotograma a fotograma, este vídeo que os muestro recorre los rincones que conforman el complejo religioso levantado sobre el Cerro de los Ángeles, a mayor gloria del arraigado catolicismo reinante en la época de posguerra. Dejando al lado su connotación religiosa, forma parte de la historia de nuestro país y sobresale como conjunto monumental que merece la pena ser visitado.

fuente: Eusebi68

Dónde dormir: Los Olivos Hotel; Carretera Andalucía, Km 12,700; Getafe; teléfono: 916956700.

Dónde comer: Restaurante La Bámbola; Calle Hospital San José, 8; Getafe; teléfono: 916951721.

Hotel Ritz (Madrid)

Es, sin lugar a dudas, uno de los mejores hoteles del mundo. Decir Ritz equivale a decir glamour, lujo, sofisticación, y también a una historia repleta de figuras legendarias y anécdotas, algunas de ellas protagonizadas por su artífice, Alfonso XIII.

En los albores del siglo XX a Madrid le faltaba un hotel de referencia mundial como París, Viena o Londres. Consciente de ello, el rey Alfonso XIII pidió subsanar dicha carencia. Y el lugar escogido se situó entre el paseo del Prado, la plaza de Cánovas y la plaza de la Lealtad, a un paso de dos grandes iconos: el parque del Retiro y el Museo del Prado.

alojamiento de lujo en la capital de españa.

El Hotel Ritz de Madrid./Luis García (Zaqarbal)

En el proyecto participaron el hostelero César Ritz y la Compañía de Desarrollo Ritz. Mientras, de su edificación se encargaron el francés Charles Mewes y Luis de Landecho. El 2 de octubre de 1910 el Ritz de Madrid abría su puertas. No faltaron a la inauguración ni Alfonso XIII ni su esposa, la reina Victoria Eugenia.

Durante la Guerra Civil, el hotel fue empleado como Hospital de Sangre. En su interior falleció en 1936 el conocido anarquista Buenaventura Durruti, herido de bala durante la batalla de la ciudad universitaria. El Ritz fue acomodo de los visitantes al sepelio de Francisco Franco a finales de 1975.

emblemático y lujoso hotel ritz de madrid

El hotel se ubica en pleno centro de la capital de España

Desde su apertura y hasta la actualidad, el Ritz de la capital española ha sido sinónimo de lujo, comodidad y servicio exquisito. Hay donde escoger si el viajero decide alojarse: 137 habitaciones y 30 suites, cada una de ellas diseñada individualmente y equipada con lo mejor: sábanas de lino bordadas a mano, alfombras artesanales o baños de mármol.

Por habitaciones, salones y restaurantes del Ritz han pasado reyes y reinas, presidentes de gobiernos, jeques y magnates, hasta espías. Entre éstos últimos Ritz destaca Mata Hari. La doble agente de origen holandés se instaló aquí en su segundo viaje a Madrid, inscribiéndose como la condesa Masslov.

monumento dedicado al dios del mar que se halla próximo al ritz.

La fuente de Neptuno se ubica junto al Hotel Ritz./Adal-Honduras

Entre las numerosas personalidades que han pasado por las suites del legendario hotel sobresale una pareja: Rainiero de Mónaco y Grace Kelly, que escogieron el Ritz para pasar su luna de miel en 1956. También han descansado en algunas de sus estancias personalidades como Ernest Hemingway, Ava Gardner o Madonna.

iluminación nocturna del lujoso hotel madrileño.

Fachada del ritz iluminado de noche./Luis García

En la actualidad, alojarse en el Hotel Ritz madrileño está al alcance de unos pocos bolsillos pudientes. Pero conocer su pasado y la larga historia que sus habitaciones desprenden solo cuesta interés y curiosidad. Para terminar este post os dejo con un reportaje fresco del Ritz más contemporáneo y actual:

fuente: ociomadrid

Dónde dormir: Hotel Ritz; Plaza de la Lealtad, 5; 28014, Madrid; Teléfono: 917 016 767.

Dónde comer: Restaurante Goya (Hotel Ritz); Plaza de la Lealtad, 5; 28014, Madrid; Teléfono: 917 016 767.