Andelos (Navarra)

andelos_lugares_historia

La historia nos ha legado el decisivo poso que los romanos dejaron en nuestra península ibérica tras más de siete siglos de dominio y culturización. El patrimonio que transmitieron fue notorio, importante. Y en Navarra no fue una excepción. En lo que se refiere a ciudades, destaca sin duda la antigua Andelos en el despoblado de Andión, cerca de la localidad de Mendigorría. Esta urbe debió ser un cruce de caminos entre las vías que atravesaban la comunidad foral de este a oeste y la que sigue el cauce del río Agra. Sigue leyendo

La Línea P (País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña)

linea_p_biescas_lugares_historia

Los Pirineos han servido, a lo largo de la historia y el presente, para establecer y delimitar la frontera natural entre España y Francia. Pero el delirio de Francisco Franco le llevó, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, a erigir en nuestro país la mayor obra de fortificación militar construida en Europa. Sigue leyendo

Tudela (Navarra)

plaza_vieja_tudela_lugares_historia

Capital de las comarca de la Ribera, Tudela presenta en el siglo XXI un rico legado patrimonial: el que dejaron en el pasado cristianos, judíos y musulmanes. La ciudad de las tres culturas hay que recorrerla a pie para saborear la historia a cada paso. Declarado su casco viejo Bien de Interés Cultural, su monumento dedicado al Sagrado Corazón domina una mezcolanza de saberes que antaño marcaron las páginas del desarrollo cultural y social de la península ibérica durante la Edad Media. Sigue leyendo

Vera de Bidasoa (Navarra)

casas_solariegas_vera_bidasoa

Aunque no existe frontera, un algo misterioso le advierte al viajero de la presencia de valles franceses y guipuzcoanos que le conducen, si sigue las aguas del río Bidasoa, hacia Navarra. Los densos bosques que surgen a cada paso se hacen verdes, amarillos, rojos y ocres, según la estación del año. Ya al fondo, brota el rumor sonoro del agua con los chapoteos de las truchas. El Bidasoa le lleva hasta Vera, pequeño refugio de uno de los literatos más insignes que ha manado nuestras letras: Pío Baroja. Sigue leyendo

Viana (Navarra)

El recoleto pueblo de Viana fue fundado por el rey Sancho VII el Fuerte en 1219 como recinto fortificado para proteger la frontera con Castilla. Todavía se conservan restos de la antigua muralla que el viajero podrá disfrutar in situ. Como plaza defensiva y antaño sede de monarcas, Viana se eleva sobre un cerro que domina el horizonte testigo de un pasado impregnado de mucha historia.

En 1423 Carlos III el Noble instituyó el título de Príncipe de Viana, que ahora ostentan Don Felipe de Borbón y Doña Leticia Ortiz, y convirtió a la ciudad en cabeza de un Principado integrado por 14 localidades. Tras la obtención del título de ciudad en 1630, los nobles que se instalaron allí mandaron construir múltiples edificios civiles y religiosos que han configurado una estructura urbana en forma de plaza fortificada.

Fachada del consistorio de Viana

Ayuntamiento de Viana./Jule_Berlin

En Viana murió César Borgia y no quisieron enterrarlo en el interior de la iglesia. Sus restos descansan en el pórtico de Santa María, fuera del recinto sagrado. Una lápida frente a la iglesia recuerda su muerte. Cuenta con un monumento a las puertas del municipio como capitán que fue de los ejércitos navarros. Y en el castillo de Chinchilla, el viajero recuerda el lugar donde estuvo preso este personaje.

La historia de César Borgia da para rellenar varios libros: con 16 años fue obispo de Pamplona; antes de los 20 arzobispo de Valencia y cardenal. Todo gracias en parte al apoyo de su padre, que fue Papa de Roma: Alejandro VI. Pero no se debe obviar la inteligencia y la habilidad política de su vástago. El clan de los Borgia, originarios de Xàtiva (Valencia), han dejado huella en la historia, sin duda.

El pueblo es de corte medieval, quedan parte de sus murallas y numerosas casas con escudos y palacios de los siglos XVI y XVIII. El Ayuntamiento es barroco con soportales y pilastras toscanas y el convento de San Francisco, del siglo XVII. Las ruinas de la iglesia gótica de San Pedro son tan evocadoras que da pena reconstruir el edificio.

tumba que recuerda que en viana yace césar borgia

Tumba de César Borgia.

De carácter civil, también merecen la atención del viajero varios edificios barrocos del siglo XVII: como el de la plaza del Coso, con balcones corridos que hacían de palcos en los festejos taurinos. O bien los de los Añoa y Busto, en la rúa Santa María; la fachada señorial de los Ripa; el interior de la mansión de los Ichaso; los balcones de forja de los Múzquiz-Aldunate; los palacios de los Dicastillo o Cereceda o el antiguo hospital de Nuestra Señora de Gracia.

En Viana nació Navarro Villoslada, autor de novelas históricas. En este hermosa localidad navarra huele a pan recién horneado y bizcocho. El viajero no podrá resistir la tentación de comprar dulces en esta ciudad, donde despedirá el Camino de Santiago navarro al pasar la ermita de la Virgen de las Cuevas. A escasos ocho kilómetros de Logroño.

vista lateral de la iglesia de santa maría en viana

Iglesia de Santa María./Pitert

Los amantes del campo y la naturaleza disponen, entre Viana y Logroño, de un lugar único para disfrutar a pleno pulmón: el embalse de Las Cañas. Declarado Reserva Natural y Zona de Especial Protección para las Aves, supone todo un paraíso a cielo abierto. Como éste, a lo largo y ancho de toda nuestra geografía, el viajero dispone de una amplia y variada elección de destinos similares que puede descubrir en esta página.

También cerca de Viana, a través de la carretera de Aras, el viajero tiene la oportunidad de acceder al Hipogeo de Longar, una cámara funeraria de 4.500 años de antigüedad. Toda esta amalgama de ingredientes surtidos invitan a que el viajero emprenda una escapada de fin se semana para conocer Viana bien de cerca. Historia, gastronomía y naturaleza a raudales ¿Estás de acuerdo conmigo?

Dónde dormir: Hotel Palacio de Pujadas; Calle Navarro Villoslada 30; 31230 Viana (Navarra); teléfono: 948646464 y 948646468; info@palaciodepujadas.com.

Dónde comer: Restaurante Borgia; Calle Serapio Urra, 2; 31230 Viana (Navarra); teléfono: 948645781; info@restauranteborgia.com.

plano de viana

Artajona (Navarra)

Enmedio del Camino de Santiago, en una vía secundaria a 31 kilómetros de Pamplona, se encuentra Artajona, un pequeño pueblo-castillo de agitada historia medieval protagonizada por nobles, reyes, papas y obispos.

Pero ahí no acaba todo. El viajero también tiene la oportunidad de viajar a la Prehistoria, y retornar al lejano tercer milenio antes de Cristo, fecha aproximada que queda evidenciada en los dólmenes Portillo de Enériz y Mina de Farangortea, que se erigen a escasos kilómetros de Artajona y son muestra de la cultura megalítica de Navarra.

Panorámica de la ciudad de Artajona./Josep Renalias

Conocida por albergar en 1977 el rodaje de la película Robin y Marian (con Sean Connery y Audrey Hepburn como protagonistas), esta menuda ciudad de 1.736 habitantes fue objeto de regalo de bodas del rey García Ramírez a su esposa Doña Urraca en el siglo XII.

Los monjes que se establecieron en este lugar cercano a Pamplona fueron los del monasterio románico de San Juan de la Peña, en Huesca, y los canónigos franceses de San Saturnino de Tolousse.

Cerco del municipio navarro./Jorab

La localidad navarra cuenta como principal atractivo el conjunto amurallado El Cerco, que data del año 1109 y se levanta sobre la colina que domina la villa. Posee un perímetro de 700 metros en el que nueve torres prismáticas de las originarias 14, alternan con una muralla de trazado irregular que se adapta a la difícil topografía de la zona.

Artajona puede recorrerse de forma libre, no sin prestar especial interés a los palacios, pasadizos y edificios de nobles portadas de los siglos XVI y XVIII que se encuentran en su interior de El Cerco. Especial mención merecen la iglesia de San Pedro y la basílica barroca de Nuestra Señora de Jerusalén, ya a las afueras de la ciudad.

La arquitectura de Artajona tiene su peculiaridad original./adrian1205

La iglesia gótica de San Saturnino, construida sobre una antigua edificación románica, es como un baluarte defensivo, con una torre que sirvió en el siglo XIV como vivienda para los soldados de guardia y como cárcel.

El viajero que busque un dato original encontrará en Artajona cuatro campanas: la más antigua data de 1735 y la más pesada tiene 1.801 kilos. Pero, sin duda, lo más insólito de ellas es que se bandean al revés, hecho único en el mundo que distingue a los artajonenses.

El encanto de la localidad navarra invita a conocerla./La Villa de Artajona Oficial

Con un ritmo narrativo adecuado, este nueva entrega en forma de vídeo nos invita a perdernos por el Cerco de Artajona, el emblema inconfundible de esta coqueta localidad norteña:

fuente: navarratv

Dónde dormir:Pensión El Cerco; C/ Mayor, 3; 31140 Artajona (Navarra); teléfono: 948364074.

Dónde comer:Restaurante Kutximandi; Calle de Eugenio Mendioroz, 1; Artajona; teléfono:948364886.

Zugarramurdi (Navarra)

El más famoso proceso por brujería ocurrido en España fue el de Zugarramurdi, un pueblo de poco más de 500 habitantes en el valle de Baztán, cerca de la frontera francesa. A medio kilómetro del pueblo existe una gran cueva llamada de los Brujos, en cuyo interior serpea un arroyo denominado el Regato del Infierno.

En esta cavidad natural se reunían las brujas y brujos de la comarca para celebrar sus ritos. En 1610 la Inquisición procesó a una serie de personas acusadas de celebrar allí aquelarres. El resultado fue la condena a la hoguera de cuatro mujeres y dos hombres y de otras cinco personas en efigie por haber muerto con anterioridad.

Una de las cuevas de Zugarramurdi./Gaizka Portillo

Quizás con el pretexto de la brujería, los aldeanos y aldeanas del lugar se reunían para darle gusto al cuerpo en una fiesta orgiástica que tendría que ver más con el goce que con la posesión diabólica. Los inquisidores creían que ciertas personas, en especial las brujas, recibían poderes de hechizamiento y adivinación del Diablo a cambio de obedecerlo.

El proceso de Zugarramurdi implicó a 29 vecinos que confesaron delitos de canibalismo, haber provocado granizos sobre las cosechas, plagas y de aquelarres u orgías sexuales con el demonio, pero un teólogo enviado desde Madrid demostró que todo era falso.

Los aquelarres tenían lugar en estas cavidades de gran belleza./Porao

Según los inquisidores, los participantes en los aquelarres, antes de salir, se untaban el pie, la rodilla, el pecho y la mejilla izquierda con un ungüento hecho con sesos o huesos puestos a cocer con belladona o con sapos y muertos desollados y con corazón de niño, todo mezclado.

Para el banquete, dicen que desenterraban los cuerpos de brujos difuntos y de criaturas y los comían asados, cocidos o crudos. Al cantar el gallo se disolvía el aquelarre.

Iglesia de la Asunción./Aloneibar

En la actualidad la cueva de Zugarramurdi es un destino turístico de cierto nivel. En su entorno han crecido los chiringuitos y los puestos de souvenirs. El viajero que acuda por afición a las cuevas hará bien en completar su excursión con una visita a las cercanas cuevas de Urdax, unas galerías kársticas.

Junto al Museo de las Brujas, el viajero puede recordar el Auto de Fe en el que se vieron implicados sus vecinos con visitas teatralizadas, rutas guiadas a las cuevas, espectáculos de danza y pirotécnica o talleres de plantas medicinales.

Casonas típicas de la localidad navarra./Aloneibar

Aparte de la belleza y la historia que destilan estas cavidades naturales, en la localidad navarra también se puede visitar otros sitios, como la iglesia de la Asunción, del siglo XVIII, que fue parcialmente destruida por las tropas francesas en 1793, así como la ermita de Nuestra Señora del Rosario.

Para concluir este peculiar pasaje de la historia, os dejo disfrutar con un reportaje televisivo sobre las brujas de Zugarramurdi emitido en el programa Cuarto Milenio de Iker Jiménez.

fuente: RIPPLEY8

Dónde dormir: Hotel rural irigoienea; C/ de San Salvador, 38; Urdax (Navarra); Teléfono: 948 59 92 67; http://www.irigoienea.com.

Dónde comer: Altzatenea; C/ de Basaburua, 3; Zugarramurdi (Navarra); Teléfono: 948 59 91 87.

Puente la Reina (Navarra)

A 25 kilómetros de Pamplona confluyen los dos ramales franceses del Camino de Santiago, el que procede de Roncesvalles y el de Jaca, para salvar el río Arga por un esbelto puente medieval (siglo XI) de más de 100 metros de longitud. El viajero ha llegado a Puente la Reina.

Es este puente, de seis arcos y erigido por orden de Doña Mayor, esposa de Sancho III, rey de Navarra, el que da entrada a la villa medieval.

Panorámica de Puente la Reina./Jule_Berlin

En la localidad navarra, cuyo casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural, se instalaron algunas órdenes relacionadas con la Ruta Jacobea, así como casas de atención a los peregrinos, como el convento de las Reparadoras.

Durante las guerras carlistas, la población de Puente la Reina se mantuvo leal a Don Carlos. En 1874, el propio aspirante al trono español estableció su cuartel general en el Palacio del Patrimonial, hasta que abandonó el municipio para defender Estella.

Estatua dedicada al peregrino del Camino de Santiago./Jaume

Antes de recorrer la calle Mayor, con sus casa blasonadas entreveradas entre la arquitectura popular y sus bajos ocupados por comercios artesanos y tiendas de recuerdos, el peregrino debe visitar la iglesia de Santiago (siglo XII), que tiene una bella portada entre románica y mudéjar.

Tampoco se ha de obviar la visita a la Virgen del Pajarito, una talla sedente, románica, en madera policromada.

Puente románico de la localidad navarra./Piotr Tysarczyk

Esta preciosa villa que cobra vida gracias al continuo trasiego de peregrinos, puede recorrerse a través de la Ruta Jacobea que lo atraviesa, de este a oeste, tomando como punto de inicio el cruce de la antigua carretera de Pamplona con el de la carretera de Campanas. Allí el viajero se topará con una estatua en homenaje al peregrino.

En la iglesia del Crucifijo (siglos XII-XIV), fundada por la Orden de los templarios, existe un Cristo gótico insólitamente clavado en una extraña cruz en forma de y griega.

Iglesia del Crucifijo./Jaume

Cerca de la Plaza Mayor, tras cruzar el río Arga por el icónico puente, se accede al antiguo asentamiento de Zubiurrutia, en el que se encuentra el Convento de las Comendadoras del Sancti Spiritus, del siglo XIII.

Ya de regreso hacia la villa navarra, cruzando de nuevo el río por otro puente, se esparcen restos de la muralla que antaño protegía el municipio de Puente la Reina.

Este vídeo os puede aportar un poco más de información visual de esta hermosa localidad que, sin duda, merece la pena de una buena escapada:

fuente: mikelats35

Estella (Navarra)

El esplendor histórico que embarga a Estella es innegable. De su lustroso pasado da fe el elevado número de construcciones de estilo románico que todavía perduran. Punto de travesía del Camino de Santiago y atravesada por el río Ega, la localidad emplazada en la comunidad foral de Navarra cuenta con un casco histórico medieval, declarado Bien de Interés Cultural, de inmaculada belleza.

El origen de la capital de la comarca de Tierra Estella tiene sus orígenes en poblaciones romanas y vasconas. Aunque fue el rey navarro Sancho Ramírez quien fundó la ciudad actual para atender a los numerosos peregrinos jacobeos durante la ruta en pleno Medievo.

Panorámica de la ciudad de Estella./ Zarateman

A partir del siglo XII se levantaron sólidos edificios, sobre todo religiosos que, en palabras del historiador Julio Caro Baroja, hicieron de Estella “la capital del románico navarro”. Durante la III Guerra Carlista (1872-1876), el pretendiente al trono Carlos VII estableció en la ciudad su corte tras ocuparla.

Ya más reciente, en esta ciudad navarra tuvo lugar el conocido pacto político de 1998 entre varios partidos nacionalistas vascos que promulgaba el diálogo y la negociación política como única solución al conflicto del terrorismo de ETA.

Puente de Estella./ Barasoaindarra

El entrazado medieval de Estella conduce al viajero a contemplar bien de cerca auténticas maravillas de la arquitectura románica. Como la iglesia cisterciense de San Pedro de la Rúa, que tiene un hermoso claustro con capiteles historiados de escenas bíblicas.

Otro bello ejemplo es el Palacio de los Reyes de Navarra, de dos plantas de altura y un capitel historiado que representa un episodio de la Leyenda de Roldán. A destacar, asimismo, la portada románica de la iglesia de San Miguel, con un Pantócrator y los cuatro evangelistas.

Palacio de los Reyes de Navarra./ Josep Renalias

También de carácter religioso sobresalen la iglesia del Santo Sepulcro y el Convento de Santo Domingo. Pero el éxtasis visual no acaba ahí. El itinerario del viajero puede proseguir por el convento de Recoletas, las ruinas de San Pedro de Lizarra y la Basílica de Nuestra Señora del Puy.

El casco histórico, bifurcado a los dos lados del río Ega cuenta con palacios renacentistas de interés como el de San Cristóbal (hoy Casa de la Cultura Fray Diego de Estella), y barrocos, como el Palacio de Justicia.

Iglesia del Santo Sepulcro./ Zarateman

La Plaza de los Fueros es el centro neurálgico de Estella, lugar donde se celebra el tradicional mercado y donde se alza la fachada neoclásica de la iglesia de San Juan. Para terminar esta fabulosa ruta, el viajero puede regresar a su morada o vehículo a través del Paseo de los Llanos, paralelo al río, que le conducirá al convento de Santa Clara y, camino de La Rioja, a la iglesia de Nuestra Señora de Rocamador.

Una visita audiovisual al alcance de todos:

Fuente: populartvnavarra

Olite (Navarra)

Es la capital de una de las cinco históricas merindades del reino de Navarra, toda una joya de pasado noble y rancio abolengo que guarda su historia tras las murallas. Fuera de ellas se abren los campos que sirven de cultivo para la vid que produce los mejores vinos de la Comunidad Foral. En tiempo de vendimia estalla la fiesta en Olite.

A algo más de 40 kilómetros de Pamplona emerge esta localidad navarra, capital de la merindad de mismo nombre. Situada justo en la zona que constituye el punto de transición entre la montaña y la ribera, aparece rodeada por murallas romanas y medievales, que ciñen en doble cerco un conjunto bien trazado de rúas y plazas.

Es una auténtica ciudad real, presidida por un castillo-palacio del siglo XV, visible desde cualquier rincón. En una de sus alas, en el llamado Palacio Viejo, abre sus puertas el Parador. Junto a él se encuentra la iglesia de Santa María la Real, gótica del siglo XIII, que se comunica mediante un pasaje con la Plaza de Carlos III el Noble, donde se alza el Palacio Real, en el quer destacan sus galerías, torres, jardines y miradores, que permiten dar un paseo por la Edad Media.

Al palacio se accede a través del Jardín Viejo, desde el que se llega a la Gran Torre. El tocador de la reina, el jardín colgante, la cámara de los yesos o la galería del rey son algunas de las dependencias que no hay que perderse antes de proseguir el recorrido por la ciudad. Otros monumentos a destacar son el Ayuntamiento, la Torre del Chapitel, la iglesia de San Pablo y el monasterio de Santa Clara, antiguo convento de los hospitalarios de San Antón.

Olite fue plaza fuerte del rey godo Suintila (hacia el año 620) y luego palacio y castillo donde los reyes de Navarra tenían defensas y reparo. No obstante, su esplendor lo vivió con Carlos III el Noble, empedernido botánico que hizo traer a sus huertos y jardines jazmines de Alejandría, pomelos, cidras y otras plantas nunca antes vistas en Europa.

Enclavado en un antiguo Palacio del siglo XVII, el Museo de la Viña y el Vino, en la misma plaza donde se alza el Parador, ofrece al viajero la oportunidad de acercarse a la cultura del vino. En la actualidad, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra y la Estación Vitivinícola de Navarra tienen su sede aquí.

A todo buen viajero que se precie le gustar emprender una excursión bien informado del lugar que tiene intención de descubrir. Aparte de las guías físicas que pueda recoger y de la información que ofrece esta humilde bitácora, existen otras páginas web, como esta, que ofrecen datos detallados y prácticos para visitar Olite. Recomendable.

Os dejo con un nuevo vídeo, en esta ocasión sobre este bello municipio: