Cudillero (Asturias)

Entre mar y montaña emerge la hermosa villa de Cudillero, uno de los pueblos de pescadores más bonitos de Asturias y de toda la costa norte de la península ibérica. Encajado en una abrupta herradura de acantilados alrededor del puerto, sus casas de colgantes con aleros y ventanas de vivos colores se aferran como pueden al terreno. Su belleza abruma; no en vano está declarada Bien de Interés Cultural.

Aparte del encanto que destila por cualquier rincón que se pise, Cudillero cuenta también con una historia digna de ser destacada a interés del profano que la visita. Los viajes a Asturias permiten conocer esta y otras interesantes virtudes norteñas. De su antiquísimo pasado dan fe el hallazgo de cantos tallados y variado instrumental que datan de la Prehistoria en zonas como Salamir y La Atalaya.

Panorámica de la ciudad de Cudillero.

Vista general de Cudillero./Markus Bernet

Ya en época prerromana, la combativa zona astur que guerreó contra el invasor romano tomó forma, en Cudillero, del pueblo de los pésicos que habitaban en castros. En lugares como La Garita, Riego Arriba, Lamuño, La Cavona o Faedo, Aroncés o El Curión, se han inventariado poblados fortificados de estas características.

Desde la Edad Media, Cudillero se convirtió en un importante puerto pesquero. De este rincón asturiano partieron intrépidos pescadores hacia las costas de Flandes, Inglaterra, Escocia o Portugal, y fueron muchos los que participaron en el cerco a Gibraltar y en las campañas de conquista de Sevilla y La Florida.

El viajero avezado no se cansa de contemplar el mar y la tierra desde los miradores del paseo al faro, la Garita, la Atalaya o el Pico, mientras hace tiempo para almorzar, por ejemplo, pescado fresco y relajarse con una copa de sidra en las tabernas de la plaza adoquinada, junto al mar. Una buena sugerencia, ¿verdad?

Casas colgadas de Cudillero.

Las típicas casas de la localidad asturiana./Martin253

Tras los postres no le hará daño visitar, a través de las calles empedradas del pueblo, la iglesia gótica de San Pedro (siglo XIV), con interesantes tallas barrocas, y la capilla del Humilladero, el edificio más antiguo de la villa asturiana. Otros lugares para visitar en Cudillero son, sin duda, sus acantilados altos, cuya envergadura alcanza los 80 metros: Cabo Vidio y su faro, Punta Borona, Punta de Malperro o el Cabo de la Concha de Artedo. La zona interior de Cudillero es montañosa aunque menos escarpada que el resto de la comarca.

Cerca del pueblo está la quinta de Selgas, un palacete del siglo XIX, conocido como el Versalles asturiano, con mobiliario de época y jardín a medio camino entre racionalista francés y romántico inglés, con sus sendas, sus grutas artificiales, sus estanques, sus dioses y puentecillos. El palacio es de estilo neoclásico y atesora, en su interior, una impresionante colección de porcelanas, relojes y cuadros, incluso con pinturas de Tiziano, Goya y El Greco.

El pabellón de los tapices contiene Gobelinos del siglo XVI. Y en la cripta de la iglesia de Jesús el Nazareno se encuentra el altar prerrománico más antiguo del país, del siglo VIII. Viajar por España tiene estas cosas tan fascinantes. E históricas, no lo olvidemos. La belleza de la villa no escapó del reclamo del séptimo arte. Varias secuencias de la oscarizada película de José Luis Garci, Volver a empezar, tuvieron a Cudillero como escenario.

Barco amarrado en el puerto de Cudillero.

Puerto de Cudillero./E. Corvilla

Un complemento a esta interesante visita pasa por la recomendación al viajero de la espectacular Reserva Natural de Barayo, uno de los pocos lugares de Europa donde aún habitan nutrias en libertad. Si se disfruta de la naturaleza, es una excursión más que obligada. Se encuentra a 40 kilómetros al oeste de Cudillero.

Hace escasas fechas, un periódico de talla internacional como The Huffington Post recomendaba a sus lectores y viajeros hacer la maleta y conocer Cudillero. No se equivocaba. Junto al numeroso catálogo de sitios visitables en la zona cantábrica, otros lugares no tan turísticos como Luarca o la cueva de Tito Bustillo invitan al viajero a que conozca su pasado. Incluso por tierras asturianas puede empaparse de la historia de los dinosaurios que poblaron estos lugares con historia.

Dónde dormir: Casa Prendes; San José, 4; 33150 Cudillero (Asturias); hotelprendes@yahoo.es; teléfonos: 985581500 y 699130750.

Dónde comer: Restaurante Los Arcos; Calle Fuente de Abajo; Cudillero (Asturias); teléfono: 985590086.

Plano Cudillero

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